- Directo Última hora de los accidentes de tren en Córdoba y Barcelona
- Cercanías Cataluña recuperará el servicio de Rodalies este jueves pero mantendrá cortado un tramo de la autopista AP-7 por el accidente de un tren en Gelida (Barcelona)
- Gobierno Pedro Sánchez culmina el traspaso de Cercanías con otro gesto a ERC: le cede un puesto en el consejo de administración de la nueva empresa mixta Rodalies de Catalunya
Trenes averiados, retrasos, índices de robo de cobre que suponen el 42% de toda España y una media de más de dos incidencias diarias provocan que Cercanías sea uno de los servicios que obtienen peor nota entre los catalanes. Rodalies es uno de esos pocos asuntos que ocupa casi el mismo tiempo en las intervenciones políticas o las conversaciones del ciudadano de a pie. Unas infraestructuras vetustas unidas a la falta de inversión han terminado por colapsar un sistema ferroviario que en Cataluña utilizan a diario más de 400.000 personas, especialmente en la provincia de Barcelona.
Un servicio básico para la movilidad en el área metropolitana de la capital, que con solo 36 municipios de los 947 catalanes suma 3,4 millones de habitantes y representa el 55% del PIB de toda la comunidad y el 52% del empleo. Por ello, Pimec, la principal patronal de pymes y autónomos, puso ayer cifras económicas al mal funcionamiento de Rodalies: una pérdida diaria de 2,2 millones de euros en costes laborales y de 3,2 millones en costes de oportunidad.
La agenda política catalana volvió ayer a estar protagonizada por el servicio ferroviario, con la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, en el ojo del huracán. Esta nueva polémica llega, además, pocos días después de la presentación que el ministro del Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, hizo la semana pasada en Barcelona, junto al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, de Rodalies de Catalunya, la empresa que gestionará el servicio de corta y media distancia en la región, fruto del traspaso acordado entre el PSOE y Esquerra Republicana para facilitar la investidura de Pedro Sánchez en noviembre de 2023.
La nueva sociedad mercantil está participada en un 49,9% por la Generalitat y en un 50,1% por Renfe Viajeros, una diferencia en el accionariado establecida a raíz de las huelgas convocadas por los sindicatos contra el traspaso en pasado marzo. Donde sí hay una mayoría catalana es en el consejo de administración, que está formado por nueve miembros, cinco designados por la Generalitat y cuatro por Renfe. La presidencia, con voto de calidad, recae en la consellera Paneque.
«Tenemos mucho trabajo por delante», admitió el ministro al referirse al plan elaborado por el Ejecutivo para revertir el mal funcionamiento de la red ferroviaria en Cataluña. «La más deteriorada y la que peor trato ha recibido por parte de la Administración», en sus propias palabras.
Hace dos años, el Govern publicó un informe en el que acusaba al Estado de no haber ejecutado 3.600 millones de euros (el 49,6%) de los presupuestos de Renfe y Adif en Cataluña entre 2010 y 2021. En particular, de la cifra en los Presupuestos Generales del Estado no ejecutada en la región desde 2013, el 72% correspondía a estas dos empresas públicas.
Inversión en Rodalies
El actual Plan de Rodalies 2020-2030 prevé una inversión de 6.300 millones de euros en infraestructuras y servicios, de los que se han ejecutado 2.500 millones en los primeros cinco años. Entre otras mejoras, entrarán 110 trenes nuevos en funcionamiento (72 para Cercanías y 38 para Regionales) y habrá actuaciones en 120 estaciones (41 ya finalizadas).
Tras la constitución de la empresa mixta, llega ahora el turno de la obtención de la licencia ferroviaria y los certificados de seguridad y, a partir de 2027, Rodalies de Catalunya podrá empezar a operar en la línea R1, la primera en ser traspasada y que funcionará como prueba piloto para la cesión del resto de la red, lo que pone de manifiesto la complejidad para realizar una transferencia de estas características.
Hace dos décadas, varios socavones provocados por las obras del AVE dejaron un mes y medio sin servicio diversas líneas de los trenes de Cercanías en Barcelona. El malestar ciudadano, visible en manifestaciones como la que recorrió la ciudad en 2007 con unas 200.000 personas, fue aprovechado por el nacionalismo para reclamar el autogobierno ferroviario. El traspaso de competencias dio su primer paso con los Gobiernos socialistas de José Luis Rodríguez Zapatero y José Montilla, que acordaron que, a partir de 2010, la Generalitat tomaba el mando de la gestión y supervisión general del servicio (planificación de horarios, frecuencias, tarifas y atención al cliente). Las infraestructuras siguen bajo el control de Adif, mientras que Renfe se ha mantenido todo este tiempo como operador del servicio, con el control de trenes y maquinistas. Una función que deberá asumir Rodalies de Catalunya.
El accidente de Gelida de la noche del martes, con un muerto y 37 heridos, es el último episodio de un largo historial de incidentes con centenares de víctimas en los últimos años:
-Castellgalí (Barcelona, R4 y R12), 8 de febrero de 2019: un muerto (maquinista) y 109 heridos (choque de dos trenes)
-Vacarisses (Barcelona, R4), 20 de noviembre de 2018: un muerto (pasajero) y 49 heridos (descarrila por deslizamiento de tierra). Un accidente que llegó a los tribunales y que incluso la Audiencia de Barcelona órdenó reabrir la causa al observar que podrían existir "déficits de mantenimiento" en la infraestructura.
Otros accidentes graves sin muertos:
-Vila-seca (Tarragona, R16), 12 de junio de 2022: 29 heridos (choque de dos trenes)
-Estación de Francia (Barcelona, R2 Sud), 28 de julio de 2017: 56 heridos (choque contra el tope de la vía)
Atropellos con varios muertos:
-Montmeló (Barcelona, R3), 10 de septiembre de 2023: cuatro muertos por cruzar la vía en un punto no autorizado
-Castelldefels (Barcelona, R2 Sud), 23 de junio de 2010: 12 muertos y 17 heridos por cruzar la vía en la estación Castelldefels Platja



