MOMENTVS
Antena 3

Sandra Golpe rompe todas las norma no escritas en El Hormiguero

Tres, contando la de anoche, han sido las veces que Sandra Golpe ha acudido a El Hormiguero; la última fue en 2019, la primera en 2018, pero ninguna como la de anoche

Sandra Golpe
Sandra Golpe, muy emocionada anoche en El Hormiguero.ATRESMEDIA
Actualizado

Los espectadores nos hemos acostumbrado a la personalidad de cada presentador. Es decir, los presentadores de un programa de entretenimiento son más sueltos, más de improvisar, más de reír; los de un concurso, divertidos, pero rigurosos; los de un late show, muy de a lo loco; y los de los informativos... serios, contenidos, rectos. Es lo que tiene ser el rostro y la voz de las noticias. Es lo que tiene llevar el peso de la credibilidad y la confianza del espectador. Por eso, cuando se salen de esa zona de confort de su plató de informativos, uno espera que sigan siendo igual de serios, igual de rectos. La mayoría lo son. Sin embargo, anoche, Sandra Golpe, en su visita a El Hormiguero, se convirtió en la excepción que confirma la regla, y a Dios gracias.

Quitarse el corsé de la responsabilidad de ser quien informa a los españoles cada día es muy complicado, es casi como el milagro de los panes y los peces. Nadie se imagina a Vicente Vallés, a Carlos Franganillo o a Alejandra Herranz cantando, bailando, bromeando o llorando. Es como una norma no escrita en la que un presentador de informativos tiene que parecer, fuera y dentro de plató, una figura de autoridad. Por eso, Sandra Golpe es la excepción que confirma la regla y por eso anoche fue un gran descubrimiento televisivo.

Tres, contando la de anoche, son las veces que Sandra Golpe ha ido a El Hormiguero. En su primera, allá por 2018, ya demostró que había ido a divertirse de verdad, que había ido a quitarse el corsé y que había ido a demostrar que, bajo la capa de la responsabilidad y la seriedad de todo presentador de informativos, hay personas con las mismas emociones que el que les ve cada día al otro lado de la cámara. Aquella vez cantó las noticias y dio pistas de que un presentador de informativos, cuando se quita el traje, es como tú y como yo. Anoche fue la confirmación y fue un inesperado y necesario descubrimiento. La cercanía es tan importante como el rigor.

Tal vez, porque hacía casi siete años de su última visita a El Hormiguero (fue en 2019 con Mamen Mendizábal), Sandra Golpe llegó al programa de Pablo Motos como cuando un niño cumple su sueño de ir a Disneylandia. Entró, miró al público y sus ojos reflejaron la emoción y la sorpresa de que un centenar de espectadores la aplaudieran y la vitorearan. De hecho, es lo primero que le señaló Pablo Motos: "En el plató de un informativo, esto no lo tenéis".

Pero fue con lo segundo, con la felicitación de Pablo Motos por ser una de las personas que recibirá este año la medalla de Andalucía (Sandra Golpe es gaditana), cuando la presentadora y directora de las Noticias 1 de Antena 3 se quitó el traje de presentadora de informativos y sacó a la persona.

Aguantando las lágrimas, muy emocionada, Sandra Golpe fue, simplemente, Sandra Golpe. Así, nada más arrancar, sin previo, sin período de adaptación: "Me he enterado a mediodía y me he pasado la tarde llorando. Es un premio que no me lo veía venir, y es lo más grande que me ha pasado en la vida. Me hace pensar en el esfuerzo que han hecho mis padres y mi familia para sacarnos adelante. Me veo un poco como con el síndrome de la impostora, porque una dice, "sí, yo trabajo, llevo Andalucía por bandera, pero le podría pasar a cualquier persona y me ha pasado a mí". Así que doy las gracias de verdad a la Junta de Andalucía".

A partir de ahí el corsé había desaparecido y pasó del llanto a la risa hasta el punto de olvidarse uno de que Sandra Golpe no es solo la presentadora de un informativo, sino la presentadora del informativo más visto de la televisión desde hace tantos meses que, cuando lo logró la primera vez, la mayoría de los espectadores no peinaban canas (exactamente 96 meses lleva su informativo siendo líder).

Era inevitable que Pablo Motos no le preguntara si, aun siendo líder desde hace tanto tiempo, todavía mira las audiencias cada día con "ansiedad". "Sabes que sí. Esa es nuestra vida. Es una profesión preciosa pero muy exigente", le respondió Sandra Golpe, consciente de que Pablo Motos hará lo mismo cada día a las ocho de la mañana. Es la criptonita y a la vez la poción mágica de todo el que trabaja en televisión, porque la diferencia con cualquier otro trabajo en cualquier medio de comunicación es que "en la televisión te examinan cada día".

Y cómo llega uno a estar 96 meses siendo líder, pues "con mi equipo" y "sabiendo elegir". Por ejemplo, explicó Sandra Golpe, "hoy teníamos que hablar del 23-F y de Yolanda Díaz que ha dicho que no se presenta. Y eso está en nuestro informativo. El orden depende, porque a veces es más importante el impacto que la noticia política del día y lo adelantamos sin problema".

"La tele es un medio en el que tú informas pero también entretienes", continuó Sandra Golpe, explicando no solo por qué es líder, sino por qué anoche Sandra Golpe se convirtió en la excepción. "Nuestra capacidad es muy reducida, por lo que hay que ser dinámico y reducido a la vez. Intento que la escaleta vaya rápido" porque un presentador sabe que la capacidad de atención es cada vez menor. Es decir, "hay que dejar ciertas noticias. Hay que dejar lo que pasa en Gaza. Hay que ser honestos y se hace un trabajo honesto con todas las prisas. Intentamos que entre todo lo que pueda".

Y como buen presentador de informativos, uno siempre quiere ser el que da la noticia. Por eso, si la noticia del día sale cuando tu informativo ha terminado, uno se pica. Sandra Golpe no tuvo problema en reconocer anoche que claro que le "fastidia" si ocurre eso y es Vicente Vallés el que la dará después en el informativo de la noche: "Y él lo sabe".

No fue la entrevista de anoche a Sandra Golpe una entrevista habitual a un presentador de informativos o a un periodista de actualidad. Lo habitual, cuando han ido, por ejemplo, Vallés, Alsina o Susanna Griso a El Hormiguero, es que la entrevista se convierta en un extenso análisis de lo que está ocurriendo en España y en el mundo. Con Sandra Golpe fue, sorprendentemente, lo menos importante. No sabremos si era la intención de ella o la intención de Pablo Motos, pero fue todo un acierto. No se dedicó más de un minuto a la actualidad política, pero sí se dedicó mucho a conocer el trabajo que hay detrás, a conocer a Sandra Golpe, a conocer sus miedos, su otro yo, el que no lleva el traje.

El Hormiguero
Pablo Motos y Sandra Golpe, anoche en El Hormiguero.ATRESMEDIA

"Sí, veo todos los días mi informativo. Me gusta verlo al detalle. Sufro mucho con los fallos, pero lo que más miedo me da es poder dar una noticia falsa. Todo lo que ofrecemos está verificado, pero la IA puede ser muy buena, pero también muy peligrosa. Viene fuerte y tenemos que combatirla. Yo sí que creo en el periodismo", sentenció Golpe.

¿Le da tiempo a Sandra Golpe a enfadarse con el bombardeo de noticias "chungas" que hay cada día?, siguió Pablo Motos. "Vivimos un momento de incertidumbre y polarización por los líderes políticos que tenemos. Son tiempos muy locos y estamos abonados a vivir en estado de alerta continuo. Todas las semanas tiene que pasar algo". Y punto. Hasta aquí la actualidad.

Y mira que Pablo Motos lo intentó: "El relato es la cosa que alguien repite aunque no sea verdad hasta que sea verdad. Estamos en la mayor crisis ferroviaria, la corrupción y Pedro Sánchez consigue que se hable del 23-F, de la regularización de inmigrantes, de los magnates de las redes...".

No cayó Sandra Golpe, porque Sandra Golpe fue anoche a El Hormiguero a otra cosa bien distinta: "Son estrategias para que los informativos empiecen con el 23-F. Pero para eso estás tú y tu responsabilidad. Es decir, si ADIF se llevó material, pues tú tienes que ponerlo por delante. La pregunta es por qué ahora desclasifican los documentos del 23-F. Es un debate que tenemos todos los días en la reunión de escaleta".

Por querer salirse de ese guion que siempre llevan consigo los presentadores de los informativos, Sandra Golpe hasta habló de su hijo, de lo que le dice su hijo sobre su profesión; le dice que es "una pringada" y se lo dice porque "ellos quieren ganar dinero, trabajar y salir fuera, porque aquí tampoco tienen mucha oportunidad".

Acabó la entrevista y empezó el show. Primero, con las hormigas. Entró Sandra Golpe, sin pensárselo dos veces, en el juego de los cambios de cámara mientras daba noticias imposibles. Y Pablo Motos le regaló su sueño, ¡hacer su propio Carpool Karaoke! Metió un coche en el plató, un croma verde, se subieron los dos y durante más de 10 minutos se pusieron a cantar a Bad Bunny, a Rosalía, a Karol G, a Manuel Carrasco. Imposible hacer esto con cualquier otro presentador de informativos.

Lo de anoche de Sandra Golpe, aunque suene exagerado, fue un regalo para el espectador, un descubrimiento, una demostración de que hasta ellos son humanos; principalmente, eso es lo que son. Y la sonrisa, la sonrisa hasta casi llorando.