Austria gana Eurovisión y Melody queda antepenúltima
La representante española ha quedado en antepenúltima posición con 37 puntos, el peor puesto desde 2017. Austria, con su Wasted love, tenía el combo perfecto para ganar Eurovisión. Tres elementos clave, juntos y revueltos: un estribillo pegadizo, un mix sorprendente -en este caso pop, ópera y toques de electrónica- y una voz poco habitual. Probablemente esto sea lo que ha llevado a su representante, el cantante JJ (cuyo nombre real es Johannes Pietsch) a romper con los pronósticos de las casas de apuestas, que le situaban en segunda posición durante los últimos días, superadísimo por el Bara Bada Bastu de los suecos (que finalmente han quedado en cuarta posición), y convertirse en el ganador de una edición marcada por la polémica participación de Israel. Ha conseguido 436 puntos (178 del público y 258 del jurado), superando a Israel, que se queda con 357 puntos (297 del publico y 60 del jurado).