INTERNACIONAL

Un misil balístico iraní es derribado por Turquía tras entrar en su espacio aéreo

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La escalada bélica en Oriente Medio ha alcanzado un nuevo y peligroso nivel de tensión internacional tras registrarse el primer incidente directo en territorio de la OTAN desde el inicio de las hostilidades entre Irán, Israel y Estados Unidos. Un misil balístico disparado desde suelo iraní ha sido interceptado este miércoles en el espacio aéreo de Turquía, muy cerca de la base militar donde se encuentran desplegados contingentes y sistemas de defensa antiaérea de España.

El proyectil, que sobrevoló previamente los cielos de Irak y Siria, fue detectado al entrar en la provincia fronteriza de Hatay, en el extremo sur de Turquía. Según confirmó Burhanettin Duran, jefe de comunicación del Gobierno turco, el misil fue "interceptado y destruido por los sistemas de defensa aérea de la OTAN estacionados en el Mediterráneo Oriental". Aunque el derribo provocó la caída de fragmentos en el municipio de Dörtyol, las autoridades han confirmado que no se han producido víctimas mortales ni heridos.

Por su parte, el Ministerio de Defensa turco detalló que la neutralización se llevó a cabo mediante "los sistemas de defensa aérea y antimisiles de la OTAN en el Mediterráneo Oriental", sin aportar más detalles técnicos sobre el modelo de interceptor utilizado. La gravedad del suceso cobra una dimensión especial para España, ya que el misil fue interceptado a tan solo 80 kilómetros de la base aérea de Incirlik.

Esta instalación es estratégica para la Alianza Atlántica y alberga actualmente la batería de misiles de defensa antiaérea Patriot españoles, así como un destacamento de tropas de nuestro país que forman parte de la misión de defensa del flanco sur de la OTAN. A pesar de que la trayectoria del misil era coherente con un ataque hacia Incirlik, algunos funcionarios sugieren que el proyectil "se desvió de su curso" y que su objetivo real podría haber sido Chipre, donde recientemente un dron iraní impactó en una base británica.

No obstante, desde Ankara se ha enviado una advertencia tajante: "Se tomarán con determinación todas las medidas para defender nuestro territorio y espacio aéreo". Tras el incidente, la diplomacia turca ha iniciado una ronda de contactos de urgencia. El ministro de Exteriores, Hakan Fidan, instó a su homólogo iraní, Abás Araqchi, a evitar "cualquier paso que pueda conducir a la propagación del conflicto".

Turquía, que al igual que España ha denegado a Estados Unidos el uso de sus bases para atacar a Irán, insiste en que no permitirá que "ninguno de sus elementos aéreos, terrestres o marítimos, incluido su espacio aéreo, se utilice con fines operativos a favor de las partes".

Sin embargo, el Gobierno turco ha dejado claro que su neutralidad no implica pasividad ante agresiones a su soberanía. Burhanettin Duran subrayó que el país "no dudará en defender su territorio y espacio aéreo" y que "responderá a actitudes hostiles dentro del marco del derecho internacional". En la misma línea, el comunicado oficial de Defensa concluye con un mensaje de contención dirigido a todos los actores regionales: "Advertimos a todas las partes que se abstengan de acciones que puedan conducir a una mayor escalada del conflicto en la región. En este contexto, seguiremos consultando con la OTAN y nuestros otros aliados".