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Bruselas revelará en diciembre como serán los 'e-car' con los que quiere salvar a la industria

La idea es que sean eléctricos y tengan un precio de entre 15.000 y 20.000 euros máximo antes de las posibles ayudas

El Dacia Hipster, por ahora un prototipo, bien podría ser uno de esos nuevos modelos
El Dacia Hipster, por ahora un prototipo, bien podría ser uno de esos nuevos modelosDACIA
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El pasado 12 de septiembre, después de mantener una cumbre con la industria de automoción, la Comisión Europea anunció su intención de crear una nueva categoría de automóviles que su presidenta, Ursula Von der Leyen, bautizó como E-car. «Vamos a trabajar con la industria en una nueva iniciativa de fabricación de coches pequeños asequibles» que serán eléctricos y fabricados en el Viejo Continente «porque no podemos dejar que China y otros países conquisten este mercado» señaló la política.

Tres meses después, el 10 de diciembre, la UE anunciará cómo se concreta esa iniciativa. Así lo ha asegurado el comisario europeo de Industria, Stéphane Séjourne.

Con menos ayudas a la conducción

Se trataría de una categoría intermedia entre los llamados cuadriciclos pesados -como el Silence S04- que pesan unos pocos cientos de kilos, y el resto de turismos convencionales, de modo que esos nuevos automóviles pequeños ya no tengan que incorporar tantos sistemas de seguridad y tecnología que los hagan más pesados y caros de adquirir. «El objetivo para los fabricantes es lanzar al mercado vehículos pequeños nuevos con precios entre 15.000 y 20.000 euros [antes de las posibles ayudas públicas], y dado que las restricciones regulatorias también influyen en el precio, vamos a crear este marco regulatorio», añadió Séjourne.

En este sentido, siempre se ha hablado como referente de los kei cars japoneses, unos minúsculos automóviles específicos de aquel país y movidos por pequeños propulsores de gasolina. Aunque parece mucho más alineada la propuesta que plantea el prototipo Dacia Hípster. Se trata de un coche de sólo tres metros de largo, pero capaz para cuatro personas y que, gracias a un peso de solo 800 kilos, alcanzaría una autonomía de hasta 150 kms con una sola recarga. Como media, los usuarios de coches eléctricos recorren entre 50 y 70 kms al día.

España, Francia e Italia

De hecho, fueron los grandes jefes de Renault (empezando por Luca de Meo, el anterior) y de Stellantis (dueña de Citroén) quienes invocaron primero la necesidad de que la automoción europea basculase hacia los coches pequeños, un tipo de producto que conocen muy bien y cuya fabricación deberían liderar mercados del Sur como España, Italia o Francia, donde tienen una mayor demanda.

El proyecto está tan maduro que el Consejo de Administración de Renault (dueña de Dacia) ha dado el visto bueno a su producción en serie siempre que así lo permita la legislación que se dará a conocer dentro de un mes. Entre esos aspectos, por ejemplo, está en discusión la velocidad máxima que podrían alcanzar estos E-Car. Se habla de unos 90 km/h, pero el CEO mundial de Citroën, Xavier Chardon, declaraba a este periódico que debería ser de, al menos, 110 km/h para dar mayor seguridad a los desplazamientos.

Aunque la nueva categoría podría ir mucho más allá. También esta semana, el actual CEO del Grupo Renault, François Provost, pedía que se congelen las regulaciones de la UE durante un plazo de 10 a 15 años para fomentar el desarrollo de esta nueva categoría, que incluiría automóviles de hasta 4,2 metros de longitud. Es decir, que podría entrar el nuevo Twingo.

Normas para coches grandes y caros

«Queremos una legislación diferenciada porque hay demasiadas normas diseñadas para automóviles más grandes y caros, lo que significa que no podemos fabricar modelos pequeños en condiciones de rentabilidad aceptables» dijo De Meo en mayo, cuestionando, de paso, la excesiva influencia de los constructores alemanes de automóvoles en las regulaciones europeas.

De este modo, si en 2019 en Europa había casi 50 automóviles que costaban menos de 15.000 euros, en la actualidad solo queda uno, aseguraba John Elkann (presidente de Stellantis) en la entrevista conjunta con De Meo que dieron al diario francés Le Figaro. Una dramática reducción en la oferta que ha hecho que las ventas de estos coches pasasen de un millón de unidades a sólo 100.000. En ello también ha influido, por supuesto, el encarecimiento general de los automóviles, que son hoy un 77% más costosos que en 2020, una tendencia al alza que está muy lejos del crecimiento experimentado por los salarios.