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Si así lo quisieran, en Casa Real todos los días serían Día de Reyes... Magos. Porque la cantidad de regalos que reciben cada día es tan inabarcable que no pueden gestionarla. Cuando desde Muñecas Antonio Juan se mandó el primer ejemplar de una edición numerada de su muñeca de la Princesa Leonor con el uniforme del Ejército de Tierra, pasó lo mismo. Que no fue posible entregarle a la Heredera en persona esta figurita que durante los últimos días se ha hecho viral.
"Nos ha llegado un acuse de recibo el pasado lunes. La jefa de Protocolo de Casa Real nos dijo que lo habían recepcionado. Espero que le guste o que lo puedan abrir, porque reciben un montón de regalos y muchos los donan", cuenta a LOC Marco Antonio Juan Palmi, gerente de la compañía. "Al ser una serie limitada y al ser la número uno no sé si se la guardaran", dice esperanzado.
Es posible que la Princesa pueda abrir su presente una vez concluya su periplo por el Ejército del Aire. Mientras tanto, hay 499 personas que esperan recibir su propia muñeca de la Heredera. En concreto, 499 personas que ya han encargado uno de los ejemplares de la edición limitada que esta empresa juguetera de Onil (Alicante) ha lanzado al mercado con motivo del Día de la Hispanidad. Todavía no ha llegado el 12 de octubre y ya se han agotado.
"La idea surgió en 2005, cuando nació la entonces Infanta, ahora Princesa, y empezamos a hacer un seguimiento de su vida. Cuando fue al colegio fabricamos una muñeca de Leonor colegiala que tuvo mucho éxito. En este caso no fue una edición limitada, porque lo que buscábamos era que todo el mundo pudiera tener un pedacito de la realeza en casa", continúa Marco Antonio Juan Palmi.
"El éxito que tuvimos fue grande, pero ahora, años después, quisimos hacer algo más exclusivo y especial", explica. "Queríamos rendir homenaje a lo que representa la Princesa: disciplina, compromiso, fuerza", prosigue. "Elegimos el uniforme del Ejército de Tierra porque era el más representativo, además en un momento donde cada vez más: 'Las mujeres al poder'", proclama.
La muñeca de Leonor tiene un precio de 99 euros y se ha vendido principalmente a mujeres adultas. "Sí que es verdad que se va un poquito de precio porque al ser limitada la tirada pequeñita, pues todos los gastos van repercutidos lo mismo. O sea, demasiada repercusión a un poca tirada. Si fueran muchas más saldría mucho más económico", explica.
Marco Antonio Juan Palmi pertenece a la familia fundadora de Muñecas Antonio Juan y cuenta cómo fueron cambiando. "Llevamos 60 años fabricando, somos los más antiguos que hay en el sector de la muñeca en España", dice orgulloso. En su catálogo tienen todo tipo de juguetes: desde bebés reborn hiperrealistas hasta muñequitos más clásicos.
"Somos fuertes en bebés y estamos en las principales jugueterías tanto a nivel nacional como internacional", describe. "Fuimos pioneros con el muñeco reborn y ahora nos hemos puesto como reto crear muñecos para niños, que tengan formitas de animales. No queremos que se pierdan los valores del juego y que no solo estén con los aparatos electrónicos", expresa.
"Somos la tercera generación de la empresa, que empezó con mi abuela. Mi padre Antonio Juan falleció en 2006 y ahora somos sus tres hijos los que la estamos llevando. Ahora se ha incorporado también mi hijo, que lleva el departamento de comunicación y pertenece ya a la cuarta generación", informa.
"Mi padre empezó fabricando muñecos de cartón-piedra con su familia en 1958. Onil es un pueblo muñequero donde hay mucha fábrica de muñecas y poco a poco se fue haciendo su hueco", resalta. "En 1986 empezó su andadura en solitario y en el 94 nos incorporamos los hijos con él", apostilla. "Ha habido diferentes evoluciones de producto: del cartón-piedra al plástico soplado, luego al vinilo y después a muñecas con un cuerpo blandito".
Fue en los años 80 cuando empezaron a expresar su pasión por la realeza. "Ya en su día mi padre creó un muñeco del príncipe Carlos cuando nació y tuvo bastante repercusión y éxito en Inglaterra. Pero entonces no había tantos medios como ahora", desvela.
Con la primera muñeca de Leonor les salió todavía mejor. "Hicimos también una de la Infanta Sofía, de cuando entró en la guardería, pero no tuvo tanta repercusión como la de su hermana", lamenta. "Ahora de Leonor nos están pidiendo los ejércitos que le quedan. No sabemos qué vamos a hacer, porque no queremos masificar esto", señala.
Antonio Juan cuenta actualmente con una oficina y un taller, donde tienen empleadas a 30 personas. La empresa factura aproximadamente siete millones de euros al año, aunque están sujetos a los cambios del mercado. "Facturamos entre 300.000 y 400.000 unidades entre muñecas y complementos", cuenta.
"Lo que más se venden son bebés, luego están las muñecas más clásicas y luego las muñecas de maniquí, como la de Leonor". El principal comprador de los dos primeros tipos de juguete suelen ser madres con hijos, pero con la muñeca de la Princesa ha pasado algo muy distinto: "La compran mujeres más mayores que siguen programas del corazón y que nos la encargan por teléfono".





