¿Recuerda cuando, entre los 80 y los 90, estuvieron de moda los Trolls? Parecía que cuanto más feos fuesen, más gustaban. Y si tenían el pelo de un color estrambótico causaban más furor aún. Pues algo así pasa con los Labubus. Los excéntricos muñecos de moda, que -supuestamente- son "elfos traviesos del bosque" y que famosas como Rihanna, Kim Kardashian, Dua Lipa, Selena Gomez y Cher llevan colgando de sus bolsos.
De acuerdo con numerosas webs de venta, el más simple de los Labubus puede costar entre 40 y 50 euros. No obstante, sus precios pueden llegar hasta los 400 y la cifra parece subir constantemente. Y es que no hay día, desde hace seis meses, que la palabra "Labubu" no sea trending topic y sus imágenes no aparezcan en revistas de moda y estilo de vida. Algo que no solo favorece a los coleccionistas, sino también al dueño de Pop Mart, la juguetería que lo fabrica.
Hablamos de Wang Ning (38), el dueño de una fortuna de 22.700 millones de euros, que hace dos semanas generó titulares por convertirse en el multimillonario más joven de China. El empresario no ha concedido entrevistas para hablar de su fortuna. Porque, cuando se trata de su fama, el asiático es cauteloso. Aunque no le molesta defenderse cuando lo atacan por vender "productos que, realmente, no tienen ningún uso práctico".
"Si comenzamos a fabricar muñecos útiles, nuestras ventas seguramente bajarían. Porque puedes necesitar muchas muñecas, pero solo necesitas una memoria USB. Si los muñecos tuvieran una función práctica, la próxima vez que te den ganas de comprar uno, no lo harías por impulso. Más bien pensarías '¿para qué? ¡Si ya tengo uno en casa!", comentó en marzo sobre sus pequeños monstruitos, que fueron ideados en 2015 por Kasing Lung.
Según información oficial, Lung creó a los Labubus para escribir una serie de libros infantiles llamada The Monsters y en 2019 firmó un acuerdo comercial con Pop Mart para comercializar cajas sorpresas, que tuviesen los muñecos dentro. Por supuesto, nada aseguraba que esta alianza diese frutos. Pero Ning sabía lo que hacía. De hecho, en ese momento, su juguetería ya contaba con una base sólida.
El emprendedor nació en China y creció en la provincia de Henan, donde -de acuerdo con Knews- sus padres tenían pequeñas tiendas, en las que se vendía de todo. "Al conocer a todo tipo de clientes, me sentí inconscientemente atraído a los negocios desde niño", ha manifestado. Es más, cuando tenía cerca de 17 años, decidió poner a prueba sus capacidades, combinó su "espíritu competitivo con su ambición" (como él mismo ha declarado) y decidió organizar un campeonato de fútbol en su ciudad natal.
Al cumplir la mayoría de edad, optó por estudiar Publicidad en la Universidad de Zhengzhou. Y, aunque según Forbes no le gusta hablar sobre el tema, sí se sabe que, durante su época estudiantil, tuvo una empresa que se dedicaba a grabar los eventos del campus y que se graduó en 2009. Posteriormente, aterrizó en Sina Corp. Una empresa de medios digitales que trabaja con Weibo. Una especie de Twitter. No obstante, a los pocos meses, se le metió en la cabeza que tenía que volar con alas propias.
De acuerdo con la revista financiera, Ning se obsesionó con una cadena de tiendas, llamada Log-On, en un viaje a Hong Kong y entonces empezó a pensar en cómo llevar el mismo formato a China. De esa forma, en 2010, el visionario reunió a sus amigos de la universidad, los convenció de invertir en su idea y pronto nació el primer local de Pop Mart, que -según numerosos reportajes- vendía todo tipo de productos. De hecho, podía compararse a un Flying Tiger. Pero, poco a poco, fue cambiando.
"En aquel momento, los juguetes eran nuestra categoría más vendida. Lo que hizo que decidiéramos quitar los productos que menos interés generaban y que en 2014 quisiéramos centrarnos solo en comercializar juguetes", señaló, en 2020, a Forbes. Ese mismo año, Ning fijó su atención en las máquinas expendedoras de minijuguetes y empezó a pensar en cómo crear un producto viral.
Así firmó una colaboración con el artista Kenny Wong, creador de una muñeca llamada Molly y juntos lanzaron Molly, el primer best seller de Pop Mart. Un éxito rotundo que llevó a que la compañía lograse abrir más de 114 tiendas físicas y que se convirtiera en la mayor fiebre en internet. Durante aquella época, Ning afirmaba sentirse muy orgulloso de sus logros. Aun así, nunca imaginó que en menos de cinco años abriría el doble de locales y que su negocio tendría presencia en 30 países.
¿Y con quién comparte el magnate sus triunfos? De acuerdo con Finance Monthly, está casado con una mujer que no ha sido identificada y sería un feliz padre de dos niños. Pese a ello, jamás ha concedido una entrevista hablando sobre los menores y nunca ha aparecido en público con ningún miembro de su familia. Según sus cercanos, él se describe como "una persona misteriosa" y así tiene la intención de ser retratado.


