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La Generalitat de Cataluña considera que las posibilidades de que el brote de peste porcina africana en Barcelona (PPA) tenga su origen en un laboratorio son "remotas". La secuenciación del genoma encargada por el Govern al Institut de Recerca Biomèdica (IRB), a punto de concluir, no ha hallado coincidencias entre el patógeno de los dos primeros jabalíes muertos por PPA y los virus con los que trabaja el centro de investigación IRTA-CReSA, muy próximo al lugar del foco y que está participado por la propia Generalitat.
Así lo ha comunicado hoy el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, en una comparecencia para actualizar la información sobre la crisis de sanidad animal. No obstante, el trabajo realizado por el IRB es simplemente complementario a la investigación oficial encargada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que depende de la secuenciación que está llevando a cabo el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete (Madrid), el centro de referencia nacional.
El IRB, que Ordeig ha calificado como "el mejor centro para realizar esta tarea", ha analizado ya 17 muestras del virus con las que trabaja el IRTA-CReSA sin encontrar coincidencias con la cepa detectada hace un mes en Cerdanyola del Vallès (Barcelona). Tan solo restan por analizar "dos muestras que están congeladas desde hace más de cinco años", lo que permite concluir, de forma preliminar, que el brote no se originó en un laboratorio, según el Govern.
Los resultados definitivos se conocerán en un par de semanas, según ha apuntado esta mañana, en un encuentro con los medios de comunicación, el responsable del estudio del IRB, Toni Gabaldón, experto en genómica comparativa y filogenia (rama de la biología que se ocupa de las relaciones de parentesco entre los distintos grupos de seres vivos). El virus detectado en los jabalíes presenta una huella genética propia que lo sitúa como una variante nueva o no documentada, ha explicado este doctor y profesor de la fundación ICREA, afiliado al IRB y al Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS).
Aunque sigue reclamando "prudencia", esta es la tercera ocasión, en los últimos días, en que el Ejecutivo de Salvador Illa ofrece datos que alejarían la posibilidad de una fuga vírica como causa. Hace menos de dos semanas, la secretaria general de la consejería, Cristina Massot, aseguró que el equipo de veterinarios de la Comisión Europea que examinó el funcionamiento del CReSA había acreditado "un alto nivel de competencia técnica y profesional" y que no existen deficiencias ni en el almacenamiento de patógenos ni en las instalaciones del laboratorio catalán. Pocos días después, el Govern informó de que la auditoría que había encargado a un equipo de científicos también validaba los protocolos de este centro de investigación de alta seguridad.
Cabe recordar que, además de las pesquisas científicas, la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra investigan conjuntamente este caso y, el pasado 19 de diciembre, registraron las instalaciones del CReSA por orden del Juzgado de Instrucción número 2 de Cerdanyola.
Pese a que la Generalitat apuntó inicialmente que el brote se habría producido por la ingesta, por parte de un jabalí, de un alimento de origen porcino contaminado con el patógeno (la denominada "teoría del bocadillo de embutido"), el 5 de diciembre se abrió otra línea de investigación que no descartaba que la causa fuese una hipotética fuga del virus desde un laboratorio.
La caracterización molecular por secuenciación del genoma del virus de la PPA, realizada por el Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA-INIA) de Valdeolmos (Madrid), laboratorio de referencia de la Unión Europea, detectó que la cepa originada en Cerdanyola del Vallès (29), en el entorno de la sierra de Collserola, era distinta a las encontradas, en los últimos años, en otros países europeos (de la 2 a la 28). En cambio, los análisis apreciaban muchas similitudes con la cepa 1, denominada también Georgia 2007 (por el Estado y año en que se detectó), y que precisamente se emplea actualmente en investigaciones científicas.
IRTA-CReSA
IRTA (Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries) es una empresa pública de la Generalitat, adscrita al Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación. Este instituto, dedicado a la investigación y desarrollo de soluciones para el sector agroalimentario, creó en el año 2000 el Centre de Recerca en Sanitat Animal (IRTA-CReSA), como fundación privada, junto a la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), en cuyo campus de Bellaterra (Cerdanyola del Vallès) están ubicadas sus instalaciones.
Ayer, el Ministerio de Agricultura confirmó dos nuevos positivos que elevan a 29 los casos de jabalíes muertos por PPA, todos en el entorno perimetrado de seis kilómetros desde el foco inicial, con los dos primeros animales hallados hace un mes en el término municipal de Cerdanyola. Hasta ahora se han hecho análisis a 533 ejemplares de cerdos salvajes.

