Emotiva ovación de los vecinos a la UME en El Palmar de Troya (Sevilla)
Los vecinos de El Palmar de Troya, en Sevilla, han protagonizado una emotiva escena al despedir con un sonoro aplauso a los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) desplegados en el municipio. Este gesto ha sido la forma espontánea de los residentes para mostrar su profundo agradecimiento por el intenso trabajo y la ayuda vital prestada durante los días de temporal que han azotado con fuerza a la región andaluza.
La intervención de la UME ha sido determinante en este municipio, uno de los puntos más afectados por las inclemencias meteorológicas. Entre sus actuaciones más destacadas se encuentra el rescate en lancha de una persona y dos perros en la zona del Llano del Arroz, donde el agua impedía cualquier otro tipo de acceso. Además de los rescates, el despliegue técnico ha sido constante; durante toda la noche, tres autobombas de la unidad estuvieron achicando agua de forma ininterrumpida para tratar de minimizar los daños en las viviendas.
En las zonas más críticas, como la próxima a la caseta municipal, los militares realizaron labores de contención taponando la salida de agua con sacos de arena. Estos esfuerzos se sumaron a los del operativo provincial del Infoca, en un municipio que ha visto cómo parte de su población tenía que ser desalojada debido a las graves anegaciones. Mientras que áreas como "Margarita" presentaron una afectación menor, el grueso del trabajo se centró en los sectores donde el agua amenazaba seriamente la seguridad de los vecinos.
El paso de la borrasca Marta ha dejado un rastro de incidencias en toda la provincia, con cerca de 180 personas desalojadas y más de 30 carreteras cortadas por inundaciones. Aunque la Aemet prevé una tregua en las lluvias, la vigilancia se mantiene extrema debido a que el caudal del Guadalquivir ha superado los 3.100 m³/seg, lo que mantiene la alerta por posibles desbordamientos en Sevilla y Lora del Río. El reconocimiento de El Palmar de Troya a la UME simboliza el alivio de una comunidad que, gracias a la intervención militar, empieza a ver la luz tras el temporal.