ANDALUCÍA
Entrevista

Antonio Sanz, 'número 2' del Gobierno andaluz y nuevo consejero de Sanidad: "Un solo error me rompe el corazón. Con los cribados actuamos en días"

El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias anuncia que, tras los fallos del programa para detectar cáncer de mama, reorganizará la estructura de la Consejería

El consejero de Sanidad, Antonio Sanz, en la entrada del Hospital Virgen de Valme en Sevilla.
El consejero de Sanidad, Antonio Sanz, en la entrada del Hospital Virgen de Valme en Sevilla.GOGO LOBATO
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Antonio Sanz, el número 2 del Gobierno andaluz, que preside Juanma Moreno, no lleva ni una semana como consejero de Sanidad y ya ha escuchado los testimonios de mujeres enfermas de cáncer, de asociaciones de pacientes, sanitarios, gerentes y directivos de los hospitales. Eso sin contar con los ciudadanos que estos días lo paran por la calle para contarle sus problemas con el Servicio Andaluz de Salud (SAS), un gigante de la administración que consume un tercio del presupuesto andaluz, más de 15.000 millones, y emplea a casi 130.000 profesionales.

Sanz (Jerez de la Frontera, 1968), uno de los políticos más veteranos del PP, curtido en emergencias ambientales y políticas, asume el «reto más difícil» de su carrera, tras los graves fallos en el programa para detectar cáncer de mama que se llevaron por delante a su antecesora.

¿Tienen ya más claro dónde se cometió el error que ha provocado los retraso en los cribados del cáncer de mama?
Hay que analizar los hechos y detectar su origen, que tiene que ver también con la cadena de funcionamiento. Se han reconocido los errores y se han pedido disculpas. En este país no se acostumbra, lamentablemente, a ello y aquí el primero que ha pedido disculpas ha sido el presidente de la Junta de Andalucía. Ante el problema de los cribados, el Gobierno andaluz actuó en días y en un tiempo récord hemos puesto en marcha un plan integral. Hay que garantizar la confianza en el cribado porque salva muchas vidas.
Pero, ¿y los fallos?
Los protocolos no han sido homogéneos en cuanto a su ejecución. El protocolo del 2011 no obligaba a informar a las mujeres ante un resultado no concluyente. Sin embargo, hay hospitales que sí informaban. El 90% de los casos [registrados en la crisis de las mamografías] está circunscrito a un solo hospital, el Virgen del Rocío de Sevilla. Hemos contactado con las 2.000 mujeres con resultados no concluyentes y se les ha dado cita para que todo el proceso culmine el 30 de noviembre. Cada día hacemos 1.200 mamografías. Ahora, las llamadas se han multiplicado, no porque haya más casos, sino porque hemos establecido unos sistemas de alerta y control para anticiparnos y que esto no vuelvan a ocurrir.
El Gobierno andaluz atraviesa la primera gran crisis de la legislatura. Hasta ahora, la mayoría de las encuestas vaticinaban que mantendrían la mayoría absoluta con la que están gobernando. ¿Podrían perderla por la crisis de los cribados del cáncer de mama?
La vida política y la gestión siempre tienen muchísimas situaciones complejas. Hubo otras crisis, como las del coronavirus. Juanma Moreno ha reaccionado con honestidad y humildad, pero también dando respuestas. El ciudadano lo reconoce. Es un ejemplo que no se estila mucho en España.
En la manifestación de hace un par de semanas en Sevilla, las mujeres enfermas de cáncer pedían la dimisión de la consejería, que ya se ha producido, y la de Moreno.
He tenido la oportunidad de reunirme con las asociaciones de cáncer de mama y reconocen que tenemos que trabajar juntos. Se han asumido responsabilidades políticas de muy alto nivel, pero algunos corren el riesgo de pasar de la crítica política y de buscar la destrucción de un gobierno a atacar a los profesionales y atacar al sistema público de salud. Y eso es una imprudencia. Mi primera decisión es afrontar en el Parlamento andaluz un debate sobre sanidad, a pecho descubierto y a menos de una semana de haber tomado posesión, y la oposición vota en contra. Me pregunto, ¿tenían interés en destruir al gobierno o en buscar soluciones al sistema sanitario? ¿Qué intereses defienden?
En la caída del último gobierno del PSOE, con Susana Díaz como presidenta, las protestas y el deterioro de la sanidad pública andaluza fueron claves. ¿Temen que les ocurra algo parecido?
Son dos escenarios y dos situaciones completamente distintos. La época del PSOE significó la pérdida de 1.500 millones de inversión en la sanidad, la desaparición de 7.700 profesionales que fueron expulsados del sistema, se bajó el salario de los trabajadores un 4% y desaparecieron de las listas de espera 540.833 pacientes que se guardaron en el cajón. Era una época en el que solo el 50% de los médicos internos residentes se quedaba a trabajar en Andalucía. Eso es todo lo contrario de lo que hoy hay. Nuestro gasto sanitario por habitante está por encima de la media y hemos incrementado un 55% el presupuesto en salud, hasta alcanzar los 15.249 millones. La plantilla ha crecido en 28.000 profesionales, de ellos 6.700 médicos y 8.500 enfermeros. La plantilla es de casi 130.000 profesionales, la mayor de la historia. La etapa de Susana Díaz era de recortes y la de Juanma Moreno, de avance, progreso e impulso. En un sistema que atiende a nueve millones de habitantes, claro que hay déficits y errores, como han ocurrido. Pero es innegable que ha avanzado y es uno de los más modernos y con mejores profesionales.
Algunos números que usted ha mencionado admiten poca discusión, pero si hay más profesionales y más presupuesto, ¿qué está pasando en la sanidad pública para que se hayan producido graves errores en los cribados del cáncer de mama?
Entre otras cosas, hay que dar un paso al frente para modernizar el sistema. Uno de los mandatos que me ha trasladado el presidente es la creación de un comité de expertos para poner las bases de una reforma, modernización e impulso del sistema sanitario andaluz público. Pero este tipo de errores no puede manchar una realidad. Mire, hemos aumentado un 426% la inversión en equipos oncológicos, cinco veces más que en toda la etapa del PSOE. ¿Que hay que mejorar listas de espera? Sí. ¿Que hay que mejorar la accesibilidad al sistema público? Sí, pero los datos son incontestables y tenemos un sistema muy potente.
Las asociaciones de pacientes alertan de que los retrasos para detectar el cáncer de mama se repiten también con el resto de pruebas diagnósticas, de las que no se conocen los datos de listas de espera.
Bueno, las listas de espera existen en toda España, tanto en el ámbito quirúrgico como en el diagnóstico. En esta materia hemos tenido mejoras importantes en los últimos meses porque pusimos en marcha planes especiales. Hemos logrado reducir un 60% la cifra de pacientes que aguardaba una operación y estaba fuera del plazo previsto en el decreto de garantías. No puedo aceptar que se quiera desprestigiar el sistema público andaluz. Mire, un dato sobre lo que representan los avances en esta materia es que hemos invertido solo en infraestructuras 2.892 millones. Vamos a inaugurar 22 nuevos hospitales y centros de salud...
Habrá más hospitales, pero ¿de dónde van a salir los médicos? Faltan facultativos en Andalucía y el resto de comunidades.
Es un problema. Solo el plan integral de cribado tiene una inversión de 101 millones y una contratación de 705 profesionales.
Pero escasean los médicos y creo que les está costando fichar a nuevos radiólogos.
Estamos haciendo nuevas incorporaciones. Tenemos que hacerlo atractivo. No quiero que se vaya ni un solo médico de Andalucía y también voy a trabajar por incentivar que vuelvan algunos que se marcharon.
Su llegada al puesto supone un giro de 180 grados. De una consejera ajena a la política, que era facultativa y venía de dentro del SAS se pasa a una persona como usted, el número 2 del Gobierno andaluz, un veterano de la política, con cargos en el PP, experto en emergencias y mucha experiencia en gestión. Es toda una enmienda a la totalidad a lo que el Gobierno andaluz ha hecho en sanidad hasta ahora.
No, porque la base del sistema son los profesionales. Y lo que cambia, en todo caso, es quien se encarga de coordinar la orquesta, es decir, coordinar el sistema. Vengo de presidir la Agencia Digital de Andalucía de la Junta y de convertirla en la mayor licitadora tecnológica de España. Y no soy ingeniero ni informático. Se trata de desarrollar la iniciativa, tener capacidad de trabajo, liderar equipos, escuchar muchísimo y luego tomar las decisiones. Desde luego que voy a tomar decisiones, pero con algo que practico en las emergencias. A mí, en un incendio, no me tienen que contar cómo va porque estoy en él. A mí nadie me va a contar cómo va el sistema de salud, porque seré el primero en conocerlo a fondo y en primera persona.
Conoce bien la Administración andaluza. Lleva desde 2019 en los gobiernos de Moreno.
Sí, y compartiendo tareas con salud. Durante el covid, tuve la responsabilidad de todo el desarrollo normativo como viceconsejero de Presidencia. Mi idea es escucha permanente, contacto y muchísima sensibilidad y humanización. A mí un solo error me rompe el corazón, como lo ha demostrado también el presidente. No nos vale, no cabe ninguna justificación ante un solo error. Eso para nosotros provoca una reacción. Con los cribados, actuamos en días.
La oposición no le va a conceder los cien días de gracia que se le dan al recién llegado a un cargo. La líder del PSOE andaluz y vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, afirma que su nombramiento no es más que una «operación cosmética» y el resto de grupos parlamentarios tampoco han ahorrado críticas.
A mí me importa lo que opinen los ciudadanos y el resultado de la gestión. Quien destrozó el sistema sanitario público andaluz fue la señora Montero. Echó a 7.000 profesionales y ocultó a 500.000 pacientes en listas de espera en los cajones. Pocas lecciones de sanidad nos va a dar la nefasta consejera Montero. Si hay un político impedido para hablar de sanidad en Andalucía es ella. Algunos han pensado poco en la salud y en la vida de las mujeres y han creído que les llegó la oportunidad de destruir un gobierno. El problema de María Jesús Montero es que se ha quitado la camiseta de Andalucía y se ha puesto solo la camiseta de Sánchez y hoy es la defensora del gobierno de Sánchez, no la candidata del PSOE andaluz. Pero en sanidad, la credibilidad de la oposición, especialmente del PSOE, es cero en Andalucía.
Anuncian una inversión total de 101 millones y la contratación de 705 profesionales, entre sanitarios, administrativos e informáticos para reforzar la detección precoz del cáncer, tanto de mama, como de colon y de cuello de útero. ¿Es suficiente?
Son planes abiertos, pero sí son un símbolo de la capacidad de reacción del Gobierno andaluz. Entre otras cosas, vamos a extender una aplicación de inteligencia artificial que hemos estado desarrollando como piloto en Córdoba, que reduce los plazos en cuanto a los diagnóstico de la mamografías. Detecta en mayor grado los riesgos y organiza las pruebas según la gravedad y, por tanto, eso va a agilizar y a perfeccionar el sistema. La decisión es extenderla a toda Andalucía. Vamos a crear dos unidades especiales de cribado en el Hospital Virgen del Rocío: de cáncer de mama y de cáncer de colon. Hemos establecido 32 coordinadores en las distintas unidades de referencia de cribados de cáncer de mama para que hagamos un seguimiento permanente que evite que vuelva a ocurrir. El cribado de cáncer de colon solo en el 2024 invitó a 948.896 personas. Durante la etapa del PSOE no se hacía. Todo eso es nuevo. Es decir, estamos salvando muchas vidas gracias al cribado de cáncer. Critica el partido político que no hacía cribado de cáncer de colon. Hombre, hay que echarle un poco de rostro cuando ellos no lo hacían y tampoco tenían el de cuello de útero.
¿Cómo valora que se haya disparado la cifra de andaluces que ha contratado un seguro médico privado? En 2018, último año de gobierno del PSOE, había 1,5 millones de personas, que han subido a casi 1,9 millones en la actualidad, un 24,7% más. Son datos de la Fundación del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad, entidad que aglutina al sector sanitario privado.
La labor y el compromiso del Gobierno andaluz es fortalecer el sistema público. El Gobierno andaluz de Juanma Moreno es el que menos gasto en conciertos. Los incrementos presupuestarios que he mencionado antes se están aplicando en el sistema público. Ello conlleva un cambio muy importante porque estamos hablando de tasas de concierto del 5% en la etapa de María Jesús Montero y del PSOE, y hoy está en el 3,7. El PSOE tiene el mantra de que cuando ellos gobiernan, ellos conciertan, y cuando otros conciertan, ellos le llaman privatización. Eso es una farsa. En cualquier caso, el ciudadano es libre de elegir por qué sistema opta. Pero creo que nuestro sistema público merece toda la confianza ciudadana y, por tanto, vamos a seguir invirtiendo en esa materia.
Antonio Sanz.
Antonio Sanz.GOGO LOBATO