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Nutrición

¿Es la fibra la próxima proteína? La nueva obsesión de las empresas de alimentos, bebidas y suplementos

Del six pack al health span. Tras la fiebre de la proteína, ligada a fitness y rendimiento, llega el auge de la fibra, que encaja mejor con la narrativa actual pro longevidad y salud digestiva. Más del 80% de la población europea no alcanza los 25 gramos al día recomendados.

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¿Es la fibra la próxima proteína? La nueva obsesión de las empresas de alimentos, bebidas y suplementos
FERDINANDO SCIANNA

Estamos saciados de proteína. Y no sólo porque este macronutriente nos proporcione la sensación de plenitud después de comer. Prácticamente es un caso de saturación nutricional. A los alimentos proteicos de siempre (carne, pescado, huevos, lácteos, legumbres o frutos secos) se unen las versiones proteicas del súper: yogures, tortillas, pizzas, hummus, incluso, arroz con un plus. Por no hablar de suplementos whey, aislados o snacks. ¿El resultado? Sobreoferta y un importante desembolso en la compra semanal, porque son productos más caros.

Aunque es necesaria para construir músculo (los ladrillos de nuestro cuerpo), la mayoría de población ha interiorizado a la perfección esos 0.8 gramos por kilogramo de peso al día, que pueden llegar a los 2.5 g/kg o incluso más en alguna disciplina deportiva. Por eso ahora la fibra tiene bastantes papeletas para convertirse en la próxima gran tendencia nutricional. De hecho, ya se habla de fibermaxxing en TikTok: maximizar la ingesta de fibra dietética de forma deliberada y creativa. Y empresas como PepsiCo, Coca-Cola, Nestlé y Olipop se suman al auge de la salud intestinal con bebidas prebióticas y otras opciones en los lineales.

¿Qué es la fibra y cuánta consumir?

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La fibra es la parte de los alimentos vegetales que no digerimos, pero ayuda a que todo el cuerpo funcione mejor. "En primer lugar, alimenta a nuestra microbiota, esas bacterias tan importantes para evitar la inflamación o mejorar la absorción de nutrientes. Y, en segundo lugar, acelera el tránsito gastrointestinal", explica la nutricionista Marta Verona, ganadora de MasterChef. Pero eso no es todo. Además, "crea una especie de red para que el azúcar que tomamos en la dieta pase de forma dosificada a la sangre y evitemos esos picos glucémicos que estimulan la síntesis de grasa", completa. Es decir, "no es lo mismo desayunar un kiwi, con su fibra, que un bollo", asevera.

Pero no se convierte en músculo. Ni nos da energía directa. ¿Por qué entonces la fibra es necesaria? La ciencia confirma su papel clave en saciedad, GLP-1 natural, energía y salud emocional. Sin embargo, es uno de los pocos nutrientes donde el déficit es masivo, persistente y transversal. Más del 80% de la población adulta no alcanza los 25 g/día recomendados por organismos como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) apuntan beneficios adicionales hasta 30-40 g/día. Pero los españoles, pese a presumir de nuestra dieta mediterránea, estamos muy por debajo, con unos 12.5 gramos de fibra al día de media, según la Fundación Española de la Nutrición (FEN).

Un héroe silencioso

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¿Dónde está el fallo? "Desde mi perspectiva como nutricionista, no llegamos al consumo de las cinco raciones de fruta y verdura al día, y es tan sencillo como eso. Un 38% de la población española no consume fruta a diario, y ni siquiera hablo de tres piezas, sino de una", señala Verona.

En un contexto de obesidad global, aumento de trastornos metabólicos y cardiovasculares asociados a décadas de sobrealimentación y desequilibrios nutricionales, la empresa Aurora Intelligent Nutrition, especialista en formulación, dictamina que los formatos listos para mezclar, snacks funcionales y blends diarios marcan el camino para alcanzar la ingesta óptima. "Si la proteína ha sido el Superman de la nutrición, la fibra ha actuado históricamente como Clark Kent, el héroe silencioso e indispensable para mantener el orden metabólico. Ahora, por primera vez, abandona su papel secundario para convertirse en protagonista", vaticina Antonio Alcaide, su director técnico.

Suplementos y nuevos formatos

IVB

"Entre los tipos de fibra más destacadas encontramos: lignina, celulosa, hemicelulosa, pectinas, mucílagos y gomas", explica Isabel Viña Bas, directora médico-científica de IVB Wellness Lab, que acaba de lanzar FiberTotal, suplemento en polvo pensado para mezclar con cualquier bebida y comida. "Una cucharada de seis gramos de fibra soluble prebiótica en el sabor neutro". Su propuesta es de bajo contenido en FODMAP (Oligosacáridos fermentables, Disacáridos, Monosacáridos y Polioles), que pueden ser difíciles de digerir y fermentar demasiado.

¿Qué diferencia hay entre la soluble e insoluble? "La primera se disuelve en agua y ayuda a regular azúcar y colesterol. La insoluble no se diluye y mejora el tránsito intestinal, dando volumen a las heces". La Dra. Viña piensa que cuanto más, mejor, siempre que se tolere gastrointestinalmente. "Quizá un rango ideal sería entre 35 y 40 g al día. Los efectos protectores son dosis-dependientes: todo lo que sumemos, es bienvenido". Por su parte, los consumidores "buscan formas de aumentar la fibra sin fricción", completa Carlos Morales, director de Producto de Aurora Intelligent Nutrition, que diseña sobres, bebidas rituales y hasta booster con fibra. "Formatos que permiten una adhesión diaria fácil y sostenida, clave para obtener beneficios reales".

Mejora de dentro afuera

Aunque estas propuestas sean útiles, por ejemplo, "para personas con trastornos digestivos como el Síndrome del Intestino Irritable (SII) no pueden tomar alimentos ricos en fibra", dice Viña, la nutricionista Verona, sin embargo, cree que ningún suplemento sustituye a una buena alimentación. "El boom de los batidos de proteína viene de una motivación física. La gente toma de más porque ve resultados muy rápidos a nivel muscular. Pero el fin es verte bien por fuera, no por dentro. De hecho, a veces es perjudicial el consumo excesivo de proteína que hacemos".

Con la fibra pasa lo contrario, desliza Verona. "Ya sea a través de la dieta o con un suplemento hipotético, los resultados no serían visibles, solo para tu salud, cuidando tu microbiota. Y eso no motiva tanto a la gente". Por eso no ve lo de echar una cucharadita de fibra al café. "El sector del colágeno mueve muchísimo dinero por el cuidado de la piel. En cambio, cuando hablamos de lo que realmente te cuida y lo que se reflejará a largo plazo hacia fuera, ahí la gente no es tan constante. Con los probióticos pasa igual: no se consumen porque los resultados tardan mucho en verse y somos muy impacientes", describe.

Los estudios señalan asociaciones entre una mayor ingesta de fibra y un mejor estado de ánimo, un menor riesgo de síntomas depresivos, una menor inflamación sistémica y una mayor diversidad microbiana. Hasta se habla de que podría imitar los efectos de los medicamentos para la pérdida de peso, porque tarda más en digerirse y permanece más tiempo en el estómago, lo que podría explicar su popularidad reciente. El 2026 dirá si estos beneficios se traducen en que la etiqueta "alto en fibra" desplace a la proteína en los lineales, aunque lo idóneo es combinar este tándem. Porque Superman no sería nadie sin Clark Kent. "El futuro no será más fibra, sino la fibra adecuada", concluye Alcaide.

¿Qué alimentos son más ricos en fibra por ración consumida?

200 g de lentejas/ garbanzos cocidos: 9 g de fibra

100 g de frambuesas: 5 g de fibra

Medio aguacate: 5 g de fibra

1 cucharada sopera de semillas de chía: 5 g de fibra

1 cucharada sopera de levadura nutricional: 4.6 g de fibra

1 manzana: 4,5 g de fibra

150 g de quinoa cocida: 4,5 g de fibra

150 g de brócoli: 4,5 g de fibra

40 g de copos de avena: 4 g de fibra

20-25 almendras: 4 g de fibra

150 g de espinacas en crudo: 3,6 g de fibra

1 plátano entero: 3 g de fibra