YODONA
Entrevista

Cris Lazarraga, la piloto estrella de Rafa Nadal en la Fórmula 1 acuática

Su abuelo le inculcó el amor por el mar y su padre la pasión por los deportes extremos. Tras un grave accidente, la campeona de motos de agua dio un giro a su carrera apadrinada por el célebre tenista.

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La deportista Cris Lazarraga, que ha dado el salto a la E1 Series, en el Museo de Escultura al Aire Libre de La Castellana.
La deportista Cris Lazarraga, que ha dado el salto a la E1 Series, en el Museo de Escultura al Aire Libre de La Castellana.JAVIER BARBANCHO

Hay quien dice que lo único que le falta a Madrid para tenerlo todo es el mar. "Los madrileños solemos irnos de vacaciones buscándolo desesperadamente. Yo soy la tercera generación de mi familia que veranea en Alicante. Mis padres se conocieron allí, así que tenemos un vínculo muy fuerte con el Mediterráneo", explica Cris Lazarraga (Madrid, 10 de enero de 1993). Así, siendo una cría, empezó a practicar deportes acuáticos hasta convertirse en la campeona que es hoy.

Los Lazarraga siempre han sido muy activos. Su abuelo le llevaba a pasear en barco y su padre le montaba en una moto de agua de niña. "Él se dedicó profesionalmente a ello cuando era joven. Eso sí, en mi casa siempre se valoró mucho el estudio. Nunca se nos proyectó un futuro dentro del deporte, aunque yo ya lo deseaba desde adolescente", cuenta la piloto desde su base de operaciones, en la capital, aunque en su día a día se puede encontrar en cualquier parte del mundo. "En mi rutina siempre hay algún tipo de actividad física: pádel, boxeo, gimnasio... También dedico bastante tiempo a la creación de contenido, que me gusta mucho y, de hecho, es lo que estudié. Hice un triple grado que ya ni existe: Publicidad, Periodismo y Comunicación Audiovisual", revela Lazarraga que, sólo después de concluir la carrera, pudo realmente empezar su camino.

Una pionera del motor acuático

Estuvo muchos años compitiendo en motos de agua. Fue la primera española subcampeona del mundo en esta categoría y líder de Europa en jetcross. Y desde la temporada 2024 es también piloto de E1 Series en el equipo de Rafa Nadal. "Es algo similar a la Kings League de Gerard Piqué, pero en otro ámbito", detalla.

Pero la bomba de marketing no viene sólo de parte del célebre tenista. En la Fórmula 1 acuática, el campeonato mundial de lanchas eléctricas promovido por Alejandro Agag, hay nombres tan vip como el DJ Steve Aoki, el cantante Marc Anthony, el actor Will Smith, el jugador de fútbol americano Tom Brady, el jugador de baloncesto LeBron James, el futbolista Didier Drogba o el empresario multimillonario Marcelo Claure. "Es igualitario, sostenible, innovador. Y el formato de equipos liderados por celebridades es muy atractivo", opina Lazarraga, quien reconoce el sueño de ser apadrinada por Nadal, un deportista que siempre ha sido ejemplo por no haber perdido los nervios jamás.

"Es un referente por mil razones. No sólo por su actitud en pista, sino por su capacidad de superación. Ha vuelto de lesiones gravísimas y ha seguido ganando. Representarlo me hacía mucha ilusión", describe.

Del accidente al renacer profesional

Un grave accidente fue el causante de este giro de 180 grados en su carrera hace tres años. "Justo cuando había decidido dejarlo, aunque parezca difícil de creer, es lo mejor que me pudo pasar porque me obligó a parar y replantearme todo", recuerda. Cerró una etapa difícil tras seis meses de recuperación, cambió su forma de trabajar y empezó a enfocarse en sí misma. "Era una práctica muy demandante, como el motocross, combinada con las condiciones del mar, muy irregulares. Estuve siete días sola en el hospital por el Covid y fueron de terapia mental. Me había roto ocho costillas y eso me hizo pensar diferente. Podría no haberlo contado, incluso podría haber quedado paralítica. Pero me alegro de que me pasara. Me transformó".

En el deporte todo el mundo tiene una fecha de caducidad y más cuando existe una gran exigencia física: "Carlos Sainz ganó el Dakar con 62 años. Pero un piloto de motocross no podría ganar un mundial con esa edad. En las motos de agua sí importaba y yo pensaba que con 30 años ya no podía dedicarme a esto". Una amiga, Cristina Gutiérrez, estaba en la Extreme E, que es del mismo promotor. Le habló de la E1 y le animó a probar. "Así entré en una academia donde éramos 50 personas, pero sólo entraban 18, y nueve de ellas chicas. Hice entrevistas con varios equipos, pero yo quería estar con Nadal. Y al final entré", rememora ilusionada.

Abriendo el camino a mujeres

Una vez más, se siente pionera. Es una de las 18 personas en el mundo que compite en barcos de F1 eléctricos: la única española en hacerlo en este deporte mayoritariamente masculino. "Cuando empecé en las motos de agua no había categoría femenina. Insistí mucho y finalmente se creó en el mundial y en el europeo. El año que me retiré, había más mujeres en mi categoría que hombres, algo impensable cuando empecé".

Por eso se alegra tanto de su decisión. "Me enorgullece saber que, a pesar de esos comentarios de 'chicazo' desde niña, nunca dejé de hacer lo que me gustaba. No me alejé de mi esencia, y eso ahora me hace feliz". La dificultad ahora está en que se da por hecho que las mujeres no van a estar a la altura: "Y, cuando sí lo estamos, se buscan excusas: que si el coche corre más, que si fue suerte... Por suerte, en E1 las condiciones son iguales. Cuando el físico no influye, podemos competir en igualdad perfectamente. Lo importante es demostrar que podemos estar ahí", defiende.

Lazarraga es una amante de la comunicación: estudió un triple grado y también es creadora de contenido.
Lazarraga es una amante de la comunicación: estudió un triple grado y también es creadora de contenido.JAVIER BARBANCHO

Otra ventaja es que ya no tiene que someterse a restricciones con la comida. "He pasado por etapas de control estricto, pero descubrí que no era para mí. Y cuando encima te dedicas al deporte, se agrava. Pero ahora lo llevo de otro modo. Me miro al espejo, me siento bien y eso es lo que importa". Le encanta comer y cocinar. "Hoy llevo una dieta equilibrada, pero sin obsesiones. Literalmente tiré la báscula y, desde entonces, soy más feliz".

La cerámica también le ayuda a concentrarse y desarrollar la paciencia. "En este deporte tomas decisiones en milésimas de segundo, rodeada de ruido y presión. Todo lo que hago, como el boxeo o el pádel, me ayuda a trabajar esa mentalidad de competición".

Lo mejor es ver a todas las chicas a las que inspira. "Me emociona mucho. Yo no tuve muchos referentes. Laia Sanz fue una para mí. Hoy hay muchas más, y en España tenemos una gran cantera femenina: Gutiérrez, Ana Carrasco, Marta García, Gabriela Seisdedos... somos muchas".