- Gillian Anderson, un icono pop que abandera el placer femenino: "Ahora me siento más cómoda conmigo misma y creo que a muchas mujeres les pasa a medida que envejecen"
- Chacha Huang: "Me ven como china antes que como actriz, por eso se me llena el alma cuando me llaman para hacer de Luisa, Sonia..."
- Peter Philips, director creativo de Dior Makeup: "El maquillaje no debe ser nunca un factor de estrés, sino un buen compañero"
Probablemente, el papel del que me siento más orgullosa sea el de Jackie", contesta sin dudar Natalie Portman (Jerusalén, 1981), en referencia a la Jacqueline Kennedy esposa del presidente estadounidense, a quien encarnó en la película de 2016. No deja de sorprender que no titubee ni medio segundo al responder quien suma más de 50 largometrajes (sin contar los que ha dirigido o producido, que también lo hace) en una carrera cuanto menos poco convencional, que se ha movido sin reservas entre cine de palomitas, intensidades y biopics con los que ha crecido ante los ojos de todo un planeta -aclaramos, el nuestro, no Marte, pese a que también actuaba en Mars Attacks! de Tim Burton-.
La primera vez que asomó su cara en la gran pantalla y, por lo tanto, entró inevitablemente a formar parte de nuestras vidas, tenía 13 años. Corría 1994 y esa desconocida adolescente resultó ser una inesperada competidora -por debutante, anónima y jovencísima- para unos ya veteranos y reconocidos Jean Reno y Gary Oldman en Léon de Luc Besson. Desde entonces hasta su última película -estrenada hace pocos meses en Apple Tv, La fuente de la eterna juventud, de Guy Ritchie- se ha colado en La guerra de las galaxias, la saga por excelencia de los siglos XX y XXI, como Padmé Midala, madre de Luke y Leia y pareja de un proto Darth Vader; ha sido la Jane de Thor, haciéndose así con un trozo del pastel del universo Marvel; ha mostrado su versión más inquietante en el Cisne negro, la romántica en New York, I Love You, la rapada en V de Vendetta...
Si aun con todo este despliegue actoral existe todavía una persona sobre la faz de la Tierra -o la de Marte- que jamás haya visto a Natalie Portman en una pantalla, lo habrá hecho seguro en una marquesina o en la contraportada de alguna revista. Hace 15 años, en 2010, se anunció que sería imagen de la cosmética y los perfumes de Dior y, en concreto, de Miss Dior. Es esta fragancia precisamente el ojito derecho olfativo de la maison: creada en 1947, está inspirada por la figura de Catherine, la hermana de monsieur que formó parte de la resistencia y que el diseñador percibió como icono de la nueva feminidad audaz e independiente tras la II Guerra Mundial. El aroma se renueva en Miss Dior Essence este otoño por cortesía de Francis Kurkdjian, director creativo de Perfumes de la firma, para conquistar los olfatos de las jóvenes de hoy; quien permanece, al igual que en la gran pantalla, es la Miss Dior Portman... ya quinceañera.
- ¿Cómo ha cambiado Natalie Portman en estos 15 años de relación con Dior?
- Ha sido un gran viaje en el que he sido madre dos veces [de Aleph, en 2011, y de Amalia, en 2017, que tuvo con su ex, el coreógrafo Benjamin Millepied]. He tenido momentos importantes y emocionantes en mi vida laboral, entre los que destaca poder seguir a esta Miss Dior, con quien comparto el deseo de ser muy independiente, libre, audaz, salvaje... y seguir enamorada del amor.
- Y a estas alturas, ¿qué harías por amor?
- Desde la verdad y la implicación, cualquier cosa que no sacrifique mi yo auténtico. Creo que ahí está el límite para disfrutar por completo del enamoramiento.
- Miss Dior Essence pretende ser el aroma de las jóvenes de hoy. ¿Cómo ves a las chicas de 2025 en comparación con la adolescente que eras tú en los 90, en Beautiful Girls, por ejemplo?
- Espero que las circunstancias hayan cambiado de verdad para ellas. Desde que yo era niña, al menos, creo que hemos trabajado como sociedad lo suficiente para ampliar las oportunidades y darnos a las mujeres la posibilidad de ser lo que queramos sin tener que estar sujetas a una definición específica de feminidad.
- ¿Feminidad que para ti es...?
- Todos los aspectos que una mujer puede ser, cualquier forma en la que desee expresarse. Por eso creo que Catherine Dior es un ejemplo increíble todavía a día hoy, tantas décadas después: era valiente, empática, atrevida e idealista, una auténtica mezcla de atributos que no se asociaban con la feminidad estereotipada tradicional.
Al libro de los clichés femeninos le da precisamente una buena patada Natalie Portman desde el Angel City Football Club. Podría parecer la sinopsis de una de las películas que protagoniza, pero nada más lejos de la realidad: la actriz es una de las fundadoras -Serena Willams es otra de ellas- de este equipo de fútbol estadounidense que se unió a la National Women's Soccer League en 2022.
- ¿Qué hace clic en tu cabeza para involucrarte en un proyecto tan alejado de tu carrera, tan poco previsible?
- Tuvo mucho que ver mi labor en el movimiento Time's Up [la iniciativa creada por celebrities de Hollywood en 2018 en contra del acoso sexual en el cine], pero fue definitivo darme cuenta de cómo mi hijo veía las competiciones de las atletas femeninas con el mismo entusiasmo que a las masculinas. Ahí pensé qué gran cambio cultural podría suponer que las deportistas tuvieran la misma visibilidad.
- ¿Existe un paralelismo en cómo se ha tratado a las mujeres en el cine y en el fútbol?
- Absolutamente. Por desgracia, en nuestra sociedad el valor a menudo se determina por el salario. A las mujeres se les paga menos habitualmente en prácticamente todos los ámbitos y creo que también se ignora su éxito. El fútbol femenino se ha vuelto muy popular gracias al Mundial de la FIFA, pero luego pierde fuerza cuando se trata de otro tipo de competiciones. Ocurre algo similar en el cine. Ves películas como Barbie, dirigidas por una mujer, producidas por una mujer, protagonizadas por una mujer, con una historia muy centrada en la mujer, que tienen mucho éxito, pero se subestiman como si fuera algo puntual que sólo pasa una vez en la vida.
- Eres vegetariana desde niña, activista por los derechos de los animales, has apoyado el programa Tacare Girl de escolarización de niñas en Tanzania, con el Instituto Jane Goodall... ¿Por qué eliges esas causas?
- Tengo mucha suerte de que se me preste atención y espero desviarla hacia temas que son más útiles e impactantes que yo. Elijo hablar de lo que me importa con la esperanza de tener un impacto y quizás mejorar la vida de alguien al hacerlo.
- Es cierto que, por haber empezado tan joven, has estado en el foco mediático toda tu vida, expuesta en la gran pantalla, pero no sólo. ¿Cómo has conseguido vivirlo con normalidad, dentro de un orden?
- He vivido una vida inusual, pero tengo mucha suerte de contar con gente maravillosa a mi alrededor, como mis padres, mis primos, mis amigos, quienes siempre me hacen sentir a salvo. Es muy intenso lidiar con esto toda la vida, pero pienso que muchos niños experimentan hoy esta exposición por culpa de Internet, donde se crean una especie de yo público que no es su yo real.
- Tu última película, La fuente de la eterna juventud, va de una caza al tesoro de ese mitológico y anhelado objeto. ¿Por qué, como sociedad, estamos tan obsesionados con no envejecer?
- Me parece algo evolutivo muy simple: si se supone que debemos procrear y la juventud tiene más posibilidades de ello, entonces querremos que todos sean jóvenes, ¿no?
- ¿Y tú querrías ser eternamente joven?
- Yo intento buscar esa maravilla, ese asombro y esa emoción de la juventud. La sensación especial de descubrir algo por primera vez espero mantenerla toda la vida.
- ¿Con qué te quedas de haber entrado en la madurez?
- Me siento muy afortunada de tener amistades que han durado décadas, personas con las que he pasado por tantas cosas y nos hemos apoyado mutuamente.
- ¿Has sacado amistades de algún rodaje?
- Hice muy buenos amigos en Sin compromiso [dirigida por Ivan Reitman en 2011, con Ashton Kutcher o Greta Gerwig como compañeros de reparto].
- ¿Hay alguna película o actuación que, como espectadora, te haya marcado ?
- Pena de muerte (1995) cambió mis creencias y me mostró el poder del activismo cinematográfico. La actuación de Gena Rowlands en Una mujer bajo la influencia (1974) es probablemente lo más parecido a lo que me hubiera gustado hacer en mi carrera. También me hubiese encantado salir en cualquier película de Gene Kelly y dirigir algo tipo Planet Earth, un gran documental sobre nuestro planeta. Disfruto de mi tiempo libre leyendo, con mis hijos, mis amigos y mi familia, viajando, pero sobre todo con cualquier plan en plena naturaleza.
Francis Kurkdjian, director de la Creación de Perfumes de Christian Dior, crea de cara a este otoño una nueva esencia Miss Dior, Miss Dior Essence, afrutada, gourmand, amaderada y floral. Inspirada en el concepto de juventud que siempre ha caracterizado al perfume desde 1947, mantiene el jazmín Sambac original mientras que las notas de fondo toman un giro profundo y sensual con madera de roble. El perfumista ha añadido una faceta dulce, que tanto gusta a las generaciones jóvenes, de mermelada de mora y flor de saúco. Se presenta en un frasco estampado de pata de gallo, con un lazo negro que rinde homenaje a las creaciones Miss Dior de antaño.




