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La Revuelta

El mensaje de Pepa Bueno a Mariló Montero y... a todos

El martes Mariló Montero acudió a La Revuelta y fue tal la entrevista y el debate que David Broncano y la presentadora mantuvieron que aún hoy sigue coleando. Anoche fue Pepa Bueno la que fue a La Revuelta y, como no podía ser de otra manera, hubo respuesta de la presentadora del Telediario 2

Pepa Bueno
Pepa Bueno, anoche en La Revuelta.RTVE
Actualizado

Pocas veces una entrevista en La Revuelta ha tenido tanta repercusión y tanto protagonismo como la de este martes con Mariló Montero. Las palabras de la ex presentadora sobre la falta de pluralidad de RTVE o la programación "sanchista" que ocupa toda la parrilla y el debate que Mariló Montero y David Broncano mantuvieron sobre la televisión pública o los toros ha recibido respuestas de ministros, otros presentadores de la cadena pública, presentadores de otras cadenas, hasta del propio presidente de RTVE, José Pablo López, protagonista involutario de la que ya se puede llamar, la noche de Mariló Montero. Nunca un invitado de La Revuelta había provocado tal revuelo mediático.

Así, el martes estuvo Mariló Montero y anoche le tocó a Pepa Bueno, la nueva presentadora y directora del Telediario 2 de La 1. Las dos primeras invitadas que La Revuelta anuncia antes; las dos representando la noche y el día; las dos representando a las dos Españas. Era inevitable que teniendo anoche a Pepa Bueno en La Revuelta, David Broncano no abriera de nuevo el melón de 'lo que dijo Mariló Montero'. Visto lo visto, no sería raro que entre las famosas preguntas finales de las entrevistas de La Revuelta, David Broncano acabe añadiendo una tercera: ¿eres de Mariló Montero o de Pepa Bueno? En La Revuelta todo es posible.

Decir que Pepa Bueno sí contestó a las clásicas, enmudeciendo al mismísimo David Broncano que consiguió con su insistencia que la periodista diera una cifra (no del dinero, pero sí de sus relaciones sexuales en el último mes). "¿Qué pesado con las cifras?", le espetó varias veces Pepa Bueno. "Queremos cifras", insistió David Broncano. Pues toma cifra: "15". Ahí queda eso.

Así que si pudo con el sexo, ¿cómo no iba a responder a Mariló Montero? Eso sí, la diferencia de la respuesta de Pepa Bueno con la que han dado otros que se han sentido señalados por las palabras de Mariló Montero es que a Pepa Bueno no le hizo falta tirar de zascas, ni de hablar de Mariló Montero, ni de recordar tiempos pasados, ni siquiera le hizo falta tirar de ironía. Pepa Bueno tiró de los principios periodísticos de los que ha tirado desde que se anunciase su fichaje por RTVE. Lo que la periodista dijo anoche para contestar a las palabras de Mariló Montero fue lo mismo que repitió en la presentación de los nuevos Telediarios de RTVE, en sus primeras entrevistas, incluso, en sus primeras conexiones con otros programas de La 1. Fue contundente, pero no cayó en lo fácil, en tener que pisar a Mariló Montero para defender lo tuyo.

"Mariló Montero dijo el otro día que eras buena periodista, pero a la vez bien sanchista", le dijo David Broncano nada más empezar la entrevista. Sonriente, Pepa Bueno confesó que no había visto el programa y fue el presentador el que la puso en antecedentes: "Se estableció un debate ideológico e intenso. Mariló dijo que toda la programación de Televisión Española está orientada a posiciones de izquierdas, entre ellas el Telediario. Dijo que eres buena periodista, pero es muy sanchista".

"Cada uno con su ideología", lanzó la periodista. Sin embargo, para David Broncano no era suficiente que siguió insistiendo para saber qué opinaba Pepa Bueno de que Mariló Montero le hubiera metido en el saco de los "sanchistas". Comprensible, si tienes a una de las señaladas y después de la exposición que ha supuesto para La Revuelta la entrevista de Mariló Montero, sería de tontos dejarlo escapar. Se podría decir que Mariló Montero es para La Revuelta el nuevo Pablo Motos. Ahora, todo es Mariló Montero, aunque no se olviden de El Hormiguero, que se sigue llevando sus buenas pullas en el programa de La 1

"¿Y qué hacemos con eso? ¿Tú eres sanchista? ¿Vamos a pasarnos la vida tratando de defendernos de las etiquetas que nos ponen los demás?", preguntaba entonces la directora del Telediario 2. Era la introducción para la contundente respuesta que iba a dar a continuación. Una respuesta en la que no hizo falta ni nombrar a Mariló Montero, ni caer en el señalamiento ni en hundir a la 'contrincante'. Hablaban David Broncano del debate respetuoso y sano que tuvieron él y Mariló Montero el martes, pues la respuesta de Pepa Bueno, más allá de estar de acuerdo o no estarlo, más allá de ser de Pepa o de Mariló, más allá de estar en RTVE o en Telemadrid, es la demostración de que efectivamente dos personas de diferentes ideologías se pondrían sentar a hablar y debatir sin que vuelen los puñales.

¿Te imaginas si se sentansen Mariló Montero y Pepa Bueno a hablar de la pluralidad de las televisiones públicas o de la pluralidad de los profesionales de las televisiones públicas? Seguramente, la lección que darían ambas fuera el mejor golpe para el resto, para los unos y para los otros.

La respuesta a su propia pregunta fue tajante: "No, en este trabajo nuestro hay una ventaja enorme. El trabajo de los periodistas es público y se ve, el tuyo, el de quién te critica, el de todos. Y el público es muy inteligente. Podemos estar enredados defendiéndonos de las etiquetas que nos ponen o concentrarnos en pasarlo y hacerlo bien". Toda la razón: es el público el que elige. Sólo un apunte. Cuando el martes estuvo Mariló Montero, que claramente jugó fuera de casa, el público la abucheó porque, según David Broncano, lo suyo es un programa de entretenimiento donde el público tiene la oportunidad de interactuar. Así es. Pero tampoco es fácil plantarse sobre un escenario, responder con tu ideología y creencias y enfrentarte a esos abucheos. Anoche, a Pepa Bueno la aplaudieron en cada uno de sus argumentos. Más sencillo, dónde va a parar.

"A nosotros el año pasado nos pasaba igual. Decían que La Revuelta era un panfleto soviético y, si te interesas en ver el programa, ves que no es así", añadió David Broncano, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, y con la intención de reflejar que en su caso es más fácil porque él no es periodista es presentador y, por tanto, está menos condicionado, ya que al periodista se le exige que sea neutro cuando informa.

Y pudiendo Pepa Bueno aprovechar ese argumento de David Broncano para agarrarse a él, la presentadora decidió mostrar la que es su realidad y la de muchos periodistas: "Si te has molestado en ver la entrevista que le hice yo al presidente del Gobierno la semana pasada, pues eso es lo que tienes que juzgar. Porque todo el mundo tiene una mirada sobre el mundo y una ideología, lo normal es que no te amputes eso para trabajar (...) Lo que hay que hacer es que el trabajo esté bien. Hay que ser honrado. La realidad existe y hay mucha gente empeñada en decir que no existe la realidad. El trabajo de los periodistas consiste en acercarse con honestidad a la realidad y con un protocolo de trabajo. Lo que piensas de la realidad, tienes que dejarlo atrás para hacer las noticias".

Pepa Bueno lo tiene claro: "La democracia es conflicto y hay que ponerse de acuerdo. Es en las dictaduras donde no hay conflicto". Apelaba seguramente Pepa Bueno a la palabra conflicto en su acepción positiva. Es decir, en esa acepción que es ponerse de acuerdo, discutir, algo que cada vez es más difícil porque ahora el verbo discutir es el verbo de encenderse y prender todo alrededor. "Si rompemos el consenso sobre lo que es la realidad y tú crees que hay una realidad, mientras que yo creo que hay otra distinta, ¿de qué vamos a hablar?, ¿cómo nos vamos a poner de acuerdo?".

Mejor descripción de lo que ha sido esta semana La Revuelta con la visita de Mariló Montero y con la de Pepa Bueno, imposible. El problema es que la realida de Mariló Montero y la realidad de Pepa Bueno sirve de arma para unos y para otros. Cualquier cosa sirve para dividirnos. ¿Nos hemos preguntado si tal vez las dos tienen razón? Hay veces que las cosas no son blanco o negro ni tampoco ni contigo ni sin ti.