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Future Makers

Revelar talento bajo presión en un escape room para 'zetas': "Jugando conseguimos que olviden que están haciendo un proceso de selección"

Más de una treintena de jóvenes se sometió a una tensa dinámica de grupo contrarreloj, un simulacro de las pruebas a las que las grandes empresas les someten para su selección

Jóvenes juegan en la dinámica de escape room en La Casa Encendida.
Jóvenes juegan en la dinámica de escape room en La Casa Encendida.ELENA IRIBAS
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Ante la sobrestimulación, la confusión inicial y la sobrecarga de información Amaia ha dibujado un mapa. Una serie de flechas nacen y van a morir de un nombre a otro, cartografiando el laberinto que son las relaciones entre seis personajes ficticios: Fran, Lara, Jorge, Cristina, Aitana y Ernesto. La técnica de Amaia es aplaudida por los cinco compañeros que la rodean, que todavía vacilantes procuran resolver entre todos el acertijo que les ha planteado el equipo de Talent de EY. El ejercicio no es sencillo; más bien enrevesado, una dinámica de grupo a la que recurren los profesionales de Recursos Humanos para detectar en los candidatos las soft skills que buscan en sus futuros empleados. Amaia ha dado un buen primer paso, pero la actividad se vuelve más enrevesada por momentos.

"No hay una receta mágica, no voy a daros las soft skills que os van a servir para cualquier trabajo y para cualquier empresa porque cada empresa buscará una cosa diferente. Cuando hacemos un proceso de selección, intentamos ver cuál es vuestro perfil y el encaje que pueda tener en lo que estamos buscando", apunta desde el escenario Rocío Rodríguez Caballero, psicóloga en Ernst & Young. Desde el patio de butacas, más de una treintena de jóvenes prestan atención a sus instrucciones. Están entrando en la veintena o saliendo de la universidad, lo que hace de este ejercicio un simulacro, una primera toma de contacto con lo que se van a encontrar dentro de unos meses o años, cuando tengan que hacer frente a sus primeras entrevistas de trabajo. Es el caso de Lucía, de 22 años, que este mayo pondrá el broche a su grado de ingeniería y que se acerca desbordada de ilusión a las compañeras de Rocío con más preguntas sobre las pruebas de acceso, sobre la cultura empresarial y sobre las ventanas de posibilidades que hay en la empresa para un perfil como el suyo: "Yo no me cierro a nada", les adelanta.

José Luis Risco junto a Guillermo y Alicia.
José Luis Risco junto a Guillermo y Alicia.ELENA IRIBAS

Tampoco piensan rendirse Joaquín (20) ni Alfonso (20), estudiantes de Cunef e Icade respectivamente. Su labor, como la de todos sus compañeros, es encontrar el cuaderno de Rocío vicheando los perfiles de Instagram de seis personajes. Para resolver el rompecabezas tendrán que escudriñar sus biografías, analizar sus historias destacadas o, directamente, escribir mensajes directos a estos personajes. Pero cuando podemos sentarnos a hablar con ambos jóvenes ocurre un imprevisto: su equipo, que antes era más numeroso, mengua drásticamente por orden del equipo de Talent. Se quedan solos ellos dos. El tiempo corre: "Es mucha información, son seis cuentas con mucho detalle y sólo somos dos... Si pudiéramos hacerlo con un papel para tenerlo todo más a la vista, sería más fácil", comentan. Amaia estaba más preparada, pero sentada a varios metros de distancia, en otro grupo.

"Haciendo un juego tan fácil como este conseguimos que los candidatos olviden que están haciendo un proceso de selección porque su objetivo es identificar quién me ha robado el cuaderno", les explica a la postre la psicóloga. Viendo a los jóvenes "jugar", los profesionales de recruitingevalúan las competencias que se dejan observar durante la interacción entre miembros del grupo. "En este caso, podemos evaluar la comunicación, cómo interactuáis, si sois personas que imponéis vuestra visión o si negociáis, cómo os adaptáis a los cambios -cuando hemos quitado o cambiado a miembros del equipo...", resume Rodríguez desde el escenario cuando la dinámica ha llegado a su fin.

Los jóvenes exponiendo sus teorías sobre la solución de la dinámica.
Los jóvenes exponiendo sus teorías sobre la solución de la dinámica.ELENA IRIBAS

Nadie ha dado con el ladrón, ni con su cómplice -que lo había-, pero el ambiente estaba electrizado por las ganas de ganar, por la ambición, por la competitividad.

Durante la dinámica, los futuros candidatos se tornaban en trabajadores, y eran capaces de dejar atrás los miedos y la incertidumbre a la que habían puesto palabras Guillermo, estudiante de Económicas y Finanzas, y Alicia, estudiante de Ingeniería y Matemáticas, instantes antes de dar el pistoletazo de salida al "escape room" virtual. En una breve conversación con José Luis Risco, Partner Talent Leader en la firma británica, estos dos future makers desentrañaron las preocupaciones de su generación y recibieron de Risco una serie de consejos e insights que habrían de cargar con ellos durante el juego en La Casa Encendida, durante sus próximos procesos de selección y, en esencia, durante su vida: "Hay que crear capas para resistir a la frustración". Algo que estos zetas, tenacidad mediante, demostraron no conocer aún.