"Si tanta fuerza tienen [PNV y EH Bildu] que impulsen esa vía en el Parlamento Vasco", ha invitado Eneko Andueza a los dos partidos nacionalistas. El farol dialéctico del reelegido líder de los socialistas vascos deja en las manos del futuro presidente del PNV Aitor Esteban y del jerarca de EH Bildu Arnaldo Otegi la decisión de encarar la negociación de un 'nuevo estatus' soberanista al margen del PSE-EE. Andueza, fortalecido tras la exhibición de respaldo del PSOE y de sus bases, presiona a los dos partidos nacionalistas para que acepten una "reforma estatutaria" mientras ondea la bandera de las políticas "progresistas" frente a las obsesiones identitarias.
"Yo soy transparente; digo lo mismo en privado en que público", ha advertido Andueza en Radio Euskadi tan solo dos días después de los tres días de cónclave socialista. Con el respaldo casi unánime de sus delegados (95%) pero sobre todo aupado por la dirección del PSOE, Andueza presiona para aprovechar "el momento" y abordar en los próximos meses una "reforma estatutaria" con dos claves. "España es un país plurinacional", sostiene Andueza para confirmar que el PSE-EE apoyará en el futuro estatuto vasco el reconocimiento de Euskadi como "nación". La segunda clave es que en ningún caso se aceptar una institucionalización del "derecho a decidir" que, como ha reconocido Andueza, es la versión actualizada del derecho de autodeterminación nacionalista.
El líder de los socialistas vascos cuenta con tres palancas para rechazar la reconversión del estatuto en un instrumento soberanista. "Hoy más vascos se identifican con la España de Sánchez que con el independentismo", ha defendido en una entrevista en Radio Euskadi. Todas las encuestas sitúan el sentimiento independentista en mínimos históricos y ya los gritos de 'independentzia' se diluyen incluso en liturgias soberanistas como el último congreso de EH Bildu celebrado en Pamplona.
Además, Andueza abre la puerta a una negociación en Euskadi con el respaldo de Pedro Sánchez para que la "reforma estatutaria" sea aprobada en el Congreso. El secretario general de los socialistas vascos admite la "legitimidad" de PNV y Bildu para que aboguen por sus proyectos soberanistas "fuera de la ecuación" de la reforma estatutaria.
Por último, el tercer pilar del posicionamiento de Andueza encaja en su objetivo de presentarse como la única alternativa a PNV y a EH Bildu; las políticas "progresistas". Andueza ha encontrado un filón para erigirse en el defensor de la "convivencia" y en el blindaje de los derechos sociales con servicios públicos fuertes. Un posicionamiento que, además, retroalimenta su decisión de no pactar con el PP vasco los ajustes fiscales que ya se debaten en las tres Juntas Generales. El líder de los socialistas vascos ha invitado formalmente a Elkarrekin Podemos para que preste su apoyo en Álava y en Gipuzkoa para que las deducciones fiscales presentadas por PNV y PSE-EE sean aprobadas. El líder socialista no parece dispuesto a ceder en este "veto" a los populares e, incluso, ha dejado la puerta abierta a negociar aún con EH Bildu. De hecho, Andueza comparte con la izquierda 'abertzale' un cambio profundo en el modelo federal vasco al plantear que las juntas generales cedan al Parlamento Vasco la capacidad legislativa fiscal y que las diputaciones se limiten a recaudar los impuestos aprobados por la Cámara de Vitoria.

