El presidente del PNV Andoni Ortuzar ha querido dejar cerrado el flanco sobre los futuros acuerdos políticos en Europa al recordar que fue él quien le dijo "no" a Alberto Núñez Feijóo para impedir que gobernara por sus pactos con Vox. El líder nacionalista, volcado en la campaña electoral de Oihana Agirregoitia, ha refrendado que su partido se mantendrá en el "con la ultraderecha nunca nada" mientras reclamaba el "voto euskaldun útil" porque es el único partido con "una agenda vasca para Europa".
Andoni Ortuzar está liderando la campaña más complicada en el doble año electoral (2023-2024) que se ha convertido en un test de stress para el PNV. Aupado al cielo 'jelkide' durante casi 10 años por los buenos resultados encadenados desde 2012 hasta 2023, las forales y municipales del año pasado con la pérdida de 100.000 votos emborronaron su exitosa trayectoria. En las europeas del 9-J y tras salvar los muebles con una ajustada victoria en las autonómicas, Ortuzar necesita el escaño de Ohiane Agirregoitia para abordar con sosiego la asamblea general del PNV de enero de 2025.
El líder nacionalista, incansable e imprescindible en los mitínes de esta campaña -solo se ausentó del celebrado en Pamplona para acudir al funeral de Ricardo Arques-, ha reclamado el apoyo de los 370.000 vascos que votaron al PNV en las autonómicas para garantizarse el 61 escaño español en el Parlamento Europeo. "Si los que nos votaron el 21 de abril repiten, lo habremos conseguido", ha asegurado Ortuzar, quizás no muy convencido de las papeletas que Coalición Canaria y Geroa Bai puedan aportar para la coalición CEUS que encabeza Agirregoitia. Y ha insistido en que el 'no' a Feijóo cuando reclamó el apoyo del PNV tras las elecciones generales de julio de 2023 dejó claro su posicionamiento frente a la "ultraderecha de Vox". Un año después, el futuro Europarlamento puede abrirse a nuevos acuerdos con el Grupo Popular como fuerza mayoritaria pero obligada a buscar pactos con formaciones de centro como las englobadas en Renew o de la ultraderecha.
Ortuzar ha aprovechado la presencia de Imanol Pradales en el mitin para advertir de la importancia de la "última txanpa" en las elecciones autonómicas que ganó por 29.000 votos el PNV como acicate para volver a repetir en una convocatoria en la que se espera una baja participación. "Hay que echar el resto estos días", insistió Ortuzar que contó con un sonriente Imanol Pradales como 'telonero'. El próximo lehendakari volvió a incorporarse a la campaña en Barakaldo, la ciudad en la que el martes anterior a las elecciones del 21-A fue agredido con un gas pimienta. Ese incidente, su intervención en el debate de ETB2 entre los candidatos a lehendakari y la ambigua posición de Pello Otxandiano sobre el terrorismo etarra marcaron el final de la pasada contienda electoral.
Pradales, hoy de nuevo en Barakaldo, ha tomado el testigo de Iñigo Urkullu al centrar su intervención en la apuesta por la Macrorregión Atlántica. El próximo lehendakari -el pleno de investidura está fijado para el 20 de junio- ha defendido que Euskadi sea "el motor" de esa nueva alianza regional con la que impulsar la fachada atlántica ante el desplazamiento al este de Europa del desarrollo económico. Pradales ha intentado acercar la realidad de la política europea a los ciudadanos para reclamar, como hace Ortuzar con ahínco, que Agirregoitia sea "la voz de Euskadi en Europa".

