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Cabo Suelto

Inflar a Vox: misión cumplida

La izquierda no era así, aunque ahora crea que le conviene. Las monomanías políticas siempre acaban en derrumbe

La candidata socialista Pilar Alegría, votando en Zaragoza.
La candidata socialista Pilar Alegría, votando en Zaragoza.TONI GALÁN
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Despersonalizada la derecha centrista, Alberto Núñez Feijóo y Jorge Azcón han cumplido su misión: aupar un poco más a la extrema derecha con la ayuda incalculable de Pedro Sánchez. Definitivamente pierde la izquierda. El sprint final de la campaña electoral del PP en Aragón, con Vito Quiles y esos dos de Los Meconios, deja claro que se acabó la fiesta y Vox ya está definitivamente en todas las gestiones del Partido Popular para lo sucesivo. Da igual que se les atasquen los gobiernos autonómicos o municipales, el asunto va de que la política sulfúrica no tenga marcha atrás.

Esto es lo que les debemos a los dos grandes partidos monumentales, su derrota estéril en favor de un partido fácil, ocasional y tópico. Ese Vox de sistema destructivo. El gasoil de la motosierra son los partidos que hace poco más de cinco años aún se apaleaban por llevarse el guirlache del centro. Pilar Alegría se ha pegado fuego por los pies en favor de Sánchez. Y así irán cayendo los barones socialistas, uno tras otro. Exactamente para nada.

Estamos advertidos de que el PP no carbura hoy sin la extrema derecha. Y de que el PSOE ha renunciado a hacer un verdadero socialismo también en favor de ellos. Vale un verso de Tomás Segovia para ilustrarlo: "Con las alas abiertas cayendo por el tiempo". Así estamos. La izquierda no era esto, aunque ahora crea que le conviene. Las monomanías políticas siempre acaban en derrumbe y arrastran fango hasta cubrirlo todo. PP y Vox encontrarán la forma de entenderse mientras la izquierda hallará la fórmula de disolverse. Da una pena tremenda y un escalofrío como el que produce para algunos (sumadme) la raspadura de un cristal.

Sucede cuando juegas con fuego: al final la llamarada no tiene límite. Dudo que en Madrid importe poco lo que ha ocurrido en Aragón. El PSOE, neutralizado y descendente, aprieta ya menos que una venda. No les queda ni el consuelo de que Azcón esté ahora mismo anestesiado sobre la mesa de operaciones. El resultado de armar un gobierno con Vox puede ser a la larga un montón de escombros, como todo el mundo sabe. "Lo inminente es ya un lobo agazapado", escribió en un poema Caballero Bonald. Y esto sólo acaba de empezar.