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La economía urgente
Salario Mínimo

La foto de familia del SMI que el Gobierno no ha podido conseguir

A Garamendi le ha dicho algo así: "Aunque mi decisión está más que tomada, si usted me respalda y accede a hacerse una foto sonriente, le haré una rebaja fiscal que no podrá rechazar"

La vicepresidenta Yolanda Díaz y Antonio Garamendi (CEOE).
La vicepresidenta Yolanda Díaz y Antonio Garamendi (CEOE).DAVID S. BUSTAMANTE
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El Gobierno ya ha decidido que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) subirá este año un 3,1% hasta los 1.221 euros. Ha elegido esta revalorización a pesar de que dejará el suelo salarial por encima del 60% del sueldo medio del país -referencia usada hasta la fecha-, para asegurarse de que cubre la inflación. Aunque, curiosamente, en vez de optar por el valor de la inflación promedio de 2025 -como se hace con las pensiones-, lo ha hecho por el dato de octubre, que fue el más elevado del año.

Es un detalle. Pero ha habido otro más llamativo. El SMI va a subir un 3,1%, y da igual si eso les gusta a UGT y CCOO o también a la CEOE y Cepyme. Y, sin embargo, el Gobierno se ha empeñado en que el incremento -ya decidido y comunicado a la opinión pública- contara con el visto bueno tanto de los sindicatos como, sobre todo, de la patronal. En un contexto de debilidad parlamentaria y cuestionamiento político, parece que exhibir ese respaldo era clave.

La prueba es lo que le ha ofrecido a Antonio Garamendi: a cambio de prestarse a una foto de familia, el Ejecutivo regularía deducciones en el Impuesto de Sociedades para las empresas que tengan a muchos empleados cobrando el SMI. Traducida en lenguaje comprensible, la oferta -rechazada por Garamendi- sonaría más o menos así:

Estimado líder de la patronal:

El Salario Mínimo va a subir un 3,1% este año sí o sí. No haría falta subirlo tanto para que suponga un 60% del salario medio, pero he decidido que lo mejor es que se incremente conforme a la inflación de octubre. Aunque mi decisión está más que tomada, si usted me respalda y accede a hacerse una foto sonriente, le haré una rebaja fiscal que no podrá rechazar. Conste que no se la hago porque crea que es lo más adecuado para el país, ni porque lo lleve en mi programa electoral. Nada más lejos de la realidad".

Sí, es verdad: nuestro Gobierno ha comparado anteriormente el Impuesto de Sociedades con el queso 'gruyère' por la cantidad de agujeros por los que se escapa la recaudación. Pero ahora que todo el mundo habla de que los ingresos públicos no dan ni para mantener en buen estado las infraestructuras porque el grueso se lo lleva el gasto social, yo creo que recortar un poquito más los ingresos por Sociedades es lo más conveniente para escenificar un acuerdo imprescindible (para mí).

Es lo más parecido a un chantaje con fines políticos y recursos públicos. Hay que comprender que una buena foto bien vale unos milloncitos (de todos).