Sr. Director:
El Congreso Federal que este fin de semana celebra el PSOE debería marcar el rumbo de este partido. Sin embargo, apenas pasará de ser la enésima entronización del líder de un partido que ha sido sometido a un control férreo por parte de quien dijo que venía a la política a regenerarla. Pedro Sánchez es secretario general del PSOE porque así lo decidieron los militantes de esta formación, pero eso no le debería dar carta blanca para domeñar todas las estructuras internas de este partido. Y cuando digo todas es todas. El PSOE siempre dependió de liderazgos fuertes, como los de Felipe González o José Luis Rodríguez Zapatero -cada uno a su manera- para triunfar en las urnas. Pero lo de ahora es otra cosa. Sánchez ha laminado cualquier sistema de fiscalización y contrapeso.
En otra época, una crisis como la desatada por Juan Lobato, ya ex líder del PSM, se hubiera solventado en el seno de los órganos federales. En cambio, Ferraz, o sea, Sánchez, ha despachado su salida como un aviso a navegantes: el que se mueva no sale en la foto. José Pérez. Correo electrónico.
El Gobierno entra en fase insostenible
Sr. Director:
A falta de que se sustancien las consecuencias jurídicas concretas, es evidente que un presidente diligente y provisto de un mínimo de ética ya habría asumido responsabilidades políticas. Cabe recordar que José Luis Ábalos no fue un simple ministro; se distinguió por ser uno de los hombres más cercanos al presidente y uno de los artífices de su llegada a la Secretaría General del partido y, posteriormente, a La Moncloa. Por más que Pedro Sánchez intente obviar su estrecha proximidad con todos estos casos de corrupción -su esposa, su hermano y el fiscal general del Estado, además de Ábalos- la situación comienza a ser insostenible también para unos socios que, en su renuncia a pedir cualquier tipo de explicación, están quedando retratados. Juan García. Cáceres.
La tecnología, clave en Ucrania
Sr. Director:
El conflicto entre Rusia y Ucrania será recordado no solo por su impacto y prolongada duración, sino por el uso masivo de tecnología militar que se está llevando a cabo, especialmente, los drones, principales en el campo de batalla. En una contienda en la que el poderío militar ruso parecía inalcanzable, los drones han emergido como un elemento decisivo para nivelar la balanza. Estos aviones no tripulados han permitido al ejército ucraniano optimizar sus recursos, llevar a cabo misiones de reconocimiento, crear un ataque con gran precisión e incluso neutralizar objetivos estratégicos en territorio enemigo. Todo esto demuestra cómo los avances tecnológicos pueden compensar desigualdades militares significativas. En cambio, expone el peligro de que estas herramientas se conviertan en armas accesibles para entidades no gubernamentales. La guerra en Ucrania solo nos hace ver que el futuro de los conflictos está cada vez más ligado al control de tecnologías. Tania Manzanedo. Barcelona.
3-D: Día Internacional de las Personas con Discapacidad
Sr. Director:
Sr. Director:
Escribo una carta por primera vez para decir que soy feliz. Me llamo Ana y tengo un 68% de discapacidad, tanto física como cognitiva. Evidentemente, esta carta no la estoy escribiendo yo, la están escribiendo mis padres, probablemente, con ayuda de mis hermanos. Pero sé que lo que ellos escriben es lo que yo siento. La vida no me lo está poniendo fácil. No me ha dado las mejores cartas para jugar la partida. Pero yo soy feliz, puesto que tengo la suerte de vivir ajena a muchas de las cosas negativas que afectan y de las que se quejan las personas normales, y ese sería otro debate interesante: ¿Qué es ser normal? Tal vez a esa pregunta nunca le pueda dar respuesta, pero sí que puedo responder a mis padres cuando se preguntan por mi felicidad: sí, soy feliz. Soy feliz y os digo a mi manera cada día que os quiero mucho, como sé que vosotros me queréis. Soy feliz porque me cuidáis vosotros y mis hermanos, y soy feliz porque quiero serlo. También soy discapacitada, pero qué demonios... ¡Soy feliz! Sed felices vosotros también porque os lo merecéis. Os quiero. Ana. Correo electrónico.
