MADRID
MADRID
Concierto

Kandace Springs refleja en el Auditorio Nacional todas sus influencias musicales en su homenaje a Billie Holiday

La cantante y pianista presentó algunos temas de su nuevo álbum, 'Lady in satin', sin obviar a Roberta Flack, Nina Simone o Sade Adu, más cercanas a su propia estilo

Kandace Springs, el sábado, durante su concierto en el Auditorio.
Kandace Springs, el sábado, durante su concierto en el Auditorio.Elvira Megías
Actualizado

Más cerca de Roberta Flack que de Billie Holiday, Kandace Springs ofreció este sábado en el Auditorio Nacional de Música un concierto donde presentó alguno de los temas de su álbum Lady in satin (Outside in music, 2025), en el que recrea junto a la Orchestra Clássica de Espinho el penúltimo disco de una de las más grandes cantantes de jazz, publicado en 1958.

En su tercer paso por Madrid, tras actuar en dos ocasiones hace ya varios años en la sala Clamores, cuando asomaba como una figura emergente en el poblado universo de voces femeninas en la órbita del rhythm and blues, Springs volvió a mostrar las cualidades que la llevaron a grabar en 2016 su primer disco, Soul eyes, con el sello Blue Note (tras un ep de cuatro temas publicado dos años antes en la misma compañía), bajo la tutela de Larry Klein, acreditado en la producción de mujeres como Joni Mitchell, Madeleine Peyroux o Luciana Souza.

Lejos de sumergirse exclusivamente en el exigente legado de Billie Holiday, la cantante y pianista de Nashville, lugar que remite a la estética country, trazó un fiel retrato de lo que viene haciendo a lo largo de una generosa discografía que en los últimos tiempos ya no goza del respaldo del mítico sello que acogió a algunos de los mejores músicos de la historia del jazz.

Un amplio viaje

En formato de trío, acompañada por la contrabajista Caylen Bryant, también complemento vocal, y por la batería Camile Gainer, viajó desde In my solitude, bajo la única compañía de su piano, y You've changed, baladas que siempre acarician el alma a través de la hondura de Holiday, a The first time I saw your face y Killing me softly with his song, los temas que popularizara Roberta Flack, a Pearls, de la nigeriana Sade Adu, o I put a spell on you, de su idolatrada Nina Simone.

Con su tono grave cargado de riqueza expresiva y su talante desprejuiciado y con un punto ocasional de prescindible frivolidad, Kandace Springs agradó al público que colmaba la sala de cámara dentro del ciclo Jazz en el Auditorio, organizado por el Centro Nacional de Difusión Musical, que abrieron en septiembre Fred Hersch y Sullivan Fortner y por donde pasarán el próximo año Triplanetas (22 de enero), Lucía Martínez y the Fearless (5 de febrero), el cuarteto de Dave Douglas (13 de marzo) y The Bad Plus junto a Craig Taborn y Chris Potter (26 del mismo mes).

A caballo entre el piano acústico y el Fender Rhothes, Springs también dejó temas de cosecha propia y rindió homeaje a su padre, Scat Springs, quien a través de su propia banda le inoculó su fervor por la música. Sin obviar a Billie Holiday, la exquisita percha que le ha traído de nuevo a la capital, esta mujer de 35 años apadrinada en sus inicios por Prince, quien, seducido por su talento, la invitó a participar en el concierto del trigésimo aniversario de Purple rain, reivindicó sus señas de identidad, en esencia, por razones artísticas y generacionales, a gran distancia de la atormentada y genuina cantante de Filadelfia.