Sería una pena que un libro como este Piedra, escarcha del polaco Ryszard Krynicki (1945) pasara desapercibido, porque tiene la fuerza expresiva y el coraje moral de la gran poesía, la que mira de frente su tiempo histórico y sabe expresar con palabras justas -pero también ásperas, feroces- el desconcierto de vivir, esa rara mezcla de júbilo, amargura y lúcida melancolía que denota una vivencia profunda del tiempo.
Piedra, escarcha
Traducción de Abel Murcia y Katarzyna Moloniewicz. Vaso Roto. 188 páginas. 22 ¤
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Nacido en St. Valentin, campo anexo a Mauthausen, contemporáneo de Ewa Lipska y Adam Zagajewski, poeta de sesgo barroco y expresionista en sus inicios, Krynicki opera un viaje hacia una escritura huesuda, austera y coloquial, que gusta del fragmento incisivo y el tono casi epigramático para hacer un poco de luz en el absurdo cotidiano.
Publicado originalmente en 2005 tras un largo silencio, Piedra, escarcha es un libro variado y misceláneo, casi tumultuoso, que combina el poema en prosa con el apunte de viaje y la nota lírica con la boutade irónica, todo aliñado con abundantes referencias a sus maestros y amigos (Znigniew Herbert, Miroslav Holub, Brodsky, Szymborska). La mirada es piadosa, pero también severa: no se hace ilusiones sobre nada, y menos aún sobre la función que pueda ejercer la poesía en nuestra época.
El yo de estos poemas es un comentarista mordaz de la realidad, un glosador perplejo que persigue presencias y fantasmas. Mirando a un caracol "después de la lluvia", pregunta: "¿qué destino escribes con tu titubeante caligrafía/ sobre la pista del aeropuerto, en este último otoño de un siglo criminal?". A un pintor admirado le avisa: "A partir de ahora/ iré a verlo más a menudo [...] basta llamar dos veces a esa pared// de hastío y niebla". Versos que muy bien podrían funcionar como poética.
Inseguridad y orgullo
En El efecto de la otredad, Krynicki nos revela: "mis propios poemas prefiero leerlos en otro idioma". Así, "siento menos la desvergüenza de mi confesión". Esta mezcla de inseguridad y orgullo reticente es marca de la casa y recorre todo el libro.

