Fracaso total en Bruselas. Los líderes europeos han sido incapaces de llegar a un acuerdo sobre los activos rusos inmovilizados para darle un préstamo a Ucrania, y finalmente han acordado una emisión de deuda conjunta por valor de hasta 90.000 millones de euros. Meses de negociaciones, presiones sobre el primer ministro de Bélgica, Bart de Wever, y tajantes afirmaciones de los países frugales para, finalmente, acabar aceptando una suerte de eurobonos utilizando el presupuesto de la Unión Europea como aval.
En esta decisión hay dos claros perdedores y, al menos, un gran ganador. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el canciller Friedrich Merz habían presionado mucho para tomar los hasta 185.000 millones que están congelados en Euroclear, y aprobar a partir de esta cifra un préstamo de reparación por valor de 90.000 millones. Ambos han fracasado, incluso más si cabe el segundo porque muchos dicen que esta arquitectura salió de Berlín.
Han sido incapaces de vencer las resistencias de De Wever, que siempre había rechazado esta opción dado que Euroclear tiene su sede en Bruselas, y teme las represalias de Vladimir Putin contra el país. El líder ultranacionalista de la séptima economía de la UE ha conseguido frenar a los máximos dirigentes del continente. Las múltiples exigencias que ha planteado, y que ya durante los últimos días algunos en Bruselas avisaban de que eran "ilimitadas" y "excesivas", han generado efectivamente muchas dudas en varios países. También es cierto que Francia e Italia habían mostrado en algún momento su apoyo a que se buscasen alternativas y que ambos países están contentos con el resultado. Y por supuesto que los Gobiernos pro-rusos de Hungría o Eslovaquia no han ayudado ni mucho menos a que la opción de los activos rusos prosperase.
De hecho, estos dos países, además de República Checa, han decidido no formar parte del acuerdo de financiación a Ucrania. Esto se entiende como una forma de facilitar el pacto menos desfavorable para Rusia, ya que al desvincularse del plan de financiación han dado vía libre a una cierta forma de unanimidad en la emisión de deuda en detrimento de los activos. Putin también sale de algún modo vencedor de esta cita.
Y eso que, a última hora de la tarde, fuentes comunitarias aseguraban que se estaba trabajando "exclusivamente" en la opción de los activos rusos, que se estaban produciendo avances y que Bélgica estaba "implicada". Pero el resultado final no ha podido estar más lejos. Tras varias horas de negociación, el acuerdo se ha demostrado imposible y los líderes han empezado a contemplar la opción que ya de madrugada se ha aprobado. Tantas vueltas, tantas negociaciones y tantos trabajos técnicos para acabar no atreviéndose a utilizar los activos rusos y emitir deuda.
En la rueda de prensa posterior a la cumbre, tanto Von der Leyen como el presidente del Consejo Europeo, Alberto Costa, han intentado hacer unos equilibrios imposibles para defender lo acordado. Han apuntado que lo importante era asegurar la financiación a Ucrania, y que el país tendrá aseguradas sus necesidades durante los dos próximos años. Pero se antoja un botín muy pobre para las expectativas creadas.
Doble fracaso
Y este fracaso se produce, además, el mismo día en el que los líderes debían haber aprobado de manera definitiva el acuerdo Mercosur-EU, para que Von der Leyen viajase este mismo fin de semana a Brasil a firmar el pacto. Pero tampoco esto será posible dadas las reticencias de Emmanuel Macron y Giorgia Meloni, y de nuevo la alta funcionaria alemana y el canciller alemán ven frustrados sus planes ya que estaban muy interesados en que el acuerdo saliese adelante.
"Esta tarde hemos logrado un avance decisivo que allana el camino para la culminación satisfactoria del acuerdo con el Mercosur en enero. Necesitamos unas semanas más para resolver algunas cuestiones con los Estados miembros, por lo que nos hemos puesto en contacto con nuestros socios del Mercosur y hemos acordado posponer ligeramente la firma", ha explicado la alta funcionaria alemana. Pero el día ha sido aciago para ella y para Merz.

