"Tenemos que construir un sistema que permita mantener a Ucrania en la lucha durante los próximos años y aliviar sus necesidades presupuestarias. Y si observas las cifras del FMI [Fondo Monetario Internacional], lo que se constata es que necesitarán entre 114.000 y 160.000 millones de euros en los próximos tres años". Fuentes diplomáticas europeas explican de esta manera lo abultado de la factura que supone apoyar a Volodímir Zelenski ante el ataque de Vladimir Putin y, en consecuencia, proteger a Europa de Rusia. Porque si una cosa se tiene clara en Bruselas es que el país ucraniano es la primera línea de defensa europea.
Y ante esa ingente necesidad de liquidez, uno de los principales puntos que se van a tratar este jueves, en la cumbre de presidentes de la Unión Europea que se celebra en Bruselas, es cómo avanzar en el uso de los activos rusos congelados. En Euroclear, una compañía de compensación y liquidación de valores financieros con sede precisamente en Bruselas, se acumulan 175.000 millones en efectivo, cifra que la Comisión Europea estima que llegará a 185.000 millones en los próximos años. Esa cantidad permitiría financiar las necesidades de Ucrania y evitaría que los contribuyentes sean los que asuman la factura mediante sus impuestos, que es algo que ningún presidente quiere.
Todos aseguran que están a favor de ello, pero el primer ministro de Bélgica, Bart de Wever, ha manifestado sus importantes dudas ante lo que él denomina como una "confiscación" de dinero ruso. Teme que Putin pueda tomar represalias contra su país, dado que es la sede de Euroclear está en su país, y que le denuncie en las cortes internacionales además de arremeter contra las compañías belgas con las que tiene relación comercial.
El Banco Central Europeo (BCE) también ha torcido el gesto ante el plan que presentó la presidenta de la Comisión Europea. Ursula von der Leyen expuso que la mejor forma de hacerlo es articulando una suerte de crédito para Ucrania, que pase por el propio BCE, y que esté supeditado a que el país lo devuelva una vez que Rusia se encargue de abonar los gastos de reconstrucción tras la guerra. Por eso, en Bruselas se le denomina como préstamo para la reparación, pero la forma no parece convencer demasiado al regulador europeo.
"Hay varios puntos que resolver. El primero es la naturaleza de las garantías que los Estados miembros deben aportar y cómo pueden respaldarse, por ejemplo, con el margen del presupuesto de la UE", prosiguen desde el ámbito diplomático. Esto es, "avales" que den más garantías a la operación y disipen las dudas que puedan tener el BCE y Bélgica, que ha pedido también una "mutualización" del riesgo.
"Segundo, la evaluación de riesgos, especialmente los de responsabilidad. Por ejemplo, Bélgica tiene un tratado de inversión con Rusia. ¿Qué pasa si Rusia inicia un procedimiento? Hablamos de 184.000 millones, el 27% del PIB belga. Y luego hay que decidir cómo se utilizará el dinero", prosiguen estas mismas fuentes en referencia a qué comprar y qué no. El apuntado plan de Von der Leyen incluyen que se prioricen las compras de material bélico europeo pero la capacidad de la industria de Europa es limitada.
"Ucrania puede fabricar o comprar drones en Europa, pero hay material que Europa no puede producir rápidamente, así que debemos mantener criterios abiertos y no demasiado proteccionistas", añade un diplomático. Por todo ello, no se espera que de este Consejo Europeo salga una solución consensuada, algo que es fundamental ya que la Comisión ha asegurado que hasta que no haya "acuerdo político" no dará ningún paso.
El objetivo de Bruselas es que el dinero pueda empezar a llegar a Ucrania en el segundo trimestre de 2026, esto es, el próximo mes de abril. Y para ello parece que queda mucho tiempo, pero en realidad son menos de seis meses y eso, teniendo en cuenta los ritmos y velocidades europeos, no es precisamente demasiado.
Nuevas sanciones que apuntan a la flota fantasma de petroleros
La UE ha acordado un nuevo paquete de sanciones contra Rusia que apuntan a su flota fantasma de petroleros y prohíbe las importaciones de gas natural licuado, ha anunciado la presidencia danesa del bloque.
"Hoy es un buen día para Europa y Ucrania", afirmó en un comunicado el ministro danés de Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, mientras los líderes de la UE participaban en una cumbre en Bruselas, informa Ap.
Las nuevas sanciones "introducirán medidas nuevas y exhaustivas sobre el petróleo y el gas, la flota fantasma y el sector financiero de Rusia", ha agregado.
La medida se produce un día después de que el Gobierno de Estados Unidos anunciara nuevas sanciones contra la industria petrolera de Rusia, con las que busca llevar al presidente ruso, Vladimir Putin, a la mesa de negociaciones para poner fin a su guerra en Ucrania.

