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Kosovo cierra su campaña electoral con una histórica concentración en Pristina

El todavía primer ministro define las elecciones del domingo como "un referéndum" en un mitin multitudinario

Un asistente al mitin de Kurti exhibe una bandera alemana.
Un asistente al mitin de Kurti exhibe una bandera alemana.Antonio Sempere
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"Con Vetëvendosje nos movemos sin visado en Europa y la frontera del norte no se mueve" Miles de seguidores de Vetëvendosje abarrotan el centro de la capital en un mitin que marca el final de la campaña electoral antes de los comicios del domingo

Pristina ha vivido este viernes por la noche una de las concentraciones políticas más multitudinarias de su historia reciente. En la plaza al final del Bulevar Madre Teresa, miles de personas han acudido al acto de cierre de campaña del primer ministro de Kosovo, Albin Kurti, y su partido, Lëvizja Vetëvendosje (LVV). Aunque no se han divulgado cifras oficiales, las imágenes del evento muestran una marea de banderas y pancartas que han cubierto la principal arteria de la capital en apoyo al líder del Gobierno.

La expectación era máxima desde primeras horas de la tarde. El desafío de Vetëvendosje era llenar la plaza y lo ha conseguido con creces. El nombre de Kurti ha sido coreado constantemente por los asistentes, muchos de ellos portando banderas de países europeos donde residen miembros de la diáspora kosovar. En un país marcado por la emigración desde la guerra de los Balcanes, la presencia de kosovares llegados de Alemania, Reino Unido, Suiza, Italia, Turquía y Estados Unidos ha sido especialmente visible. Sus enseñas nacionales se mezclaban con miles de banderas albanesas, símbolo identitario mayoritario en Kosovo.

La cita tenía un claro carácter reivindicativo y electoral. A solo 48 horas de los comicios parlamentarios del domingo 9 de febrero, la campaña ha estado marcada por un tono plebiscitario en torno a la figura de Albin Kurti. "Estas elecciones son un referéndum histórico", ha proclamado el primer ministro en su discurso ante la multitud. La polarización política en el país es evidente: o con Kurti o contra él.

Entre la retórica y la realidad con Occidente

El primer ministro de Kosovo, Albin Kurti, afirmó que su gobierno "nunca ha puesto en riesgo las relaciones con Estados Unidos y con la Unión Europea". Según él, nunca antes las relaciones habían sido más amplias y sustanciales.

"Nuestro Gobierno nunca ha puesto en peligro las relaciones con Estados Unidos de América y con la Unión Europea, al contrario, nunca ha habido relaciones más amplias, más profundas, más sustanciales y de mayor calidad con nuestros aliados, socios y amigos internacionales de Occidente que con nuestro Gobierno", dijo Kurti.

Las palabras del primer ministro buscan contrarrestar las críticas que ha recibido en los últimos meses, especialmente por su postura firme en el norte de Kosovo, donde la tensión con la minoría serbia ha aumentado. A pesar de las advertencias de Bruselas y Washington, Kurti ha mantenido su línea dura frente a Belgrado y ha priorizado la afirmación de la soberanía kosovar sobre cualquier otra consideración diplomática.

Kurti ha hecho gala de los logros de su Gobierno y ha prometido ambiciosas inversiones para su próximo mandato. Su propuesta estrella ha sido la promesa de destinar 1.000 millones de euros a la producción y el emprendimiento, con el objetivo de fortalecer la industria nacional, reducir las importaciones y generar empleo. Según sus planes, estos fondos se canalizarán a través de créditos garantizados para inversores.

En un país donde la seguridad y la defensa han sido temas prioritarios en los últimos años, Kurti también ha prometido otros 1.000 millones de euros para el Ejército de Kosovo. Su Ejecutivo ha mantenido una línea de endurecimiento frente a Serbia y ha promovido la cooperación militar con la OTAN y Estados Unidos. Esta partida busca reforzar la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas kosovares, en un contexto de creciente tensión en los Balcanes.

En el plano económico, ha anunciado que, en los primeros meses de su hipotético nuevo mandato, eliminará el arancel del 10% a la importación de automóviles procedentes de la Unión Europea. Además, ha insistido en su idea de digitalizar la economía kosovar y ha anunciado la construcción de una torre de tecnología de la información y comunicación en la capital, que serviría como "símbolo del desarrollo innovador" del país.

Las medidas de carácter social también han tenido su espacio en el mitin. Kurti ha prometido aumentar el número de guarderías públicas y destinar 100 euros adicionales a la pensión básica de los abuelos que cuiden de sus nietos de entre uno y tres años en casos donde ambos progenitores trabajen. Asimismo, ha garantizado que el salario mínimo se incrementará hasta 500 euros mensuales.

Infraestructura, energía y transporte

Kosovo arrastra importantes déficits en materia de infraestructuras y Vetëvendosje ha puesto sobre la mesa una batería de inversiones para modernizar el país. En su discurso, Kurti ha asegurado que modernizará la central térmica "Kosova B" y rehabilitará la obsoleta "Kosova A". Además, ha anunciado la construcción de nuevas plantas de calefacción urbana en Ferizaj y Gjilan, con el objetivo de mejorar el suministro energético en estas regiones.

El transporte ha sido otro de los puntos clave de su intervención. Kurti ha destacado que su gobierno impulsará el ferrocarril Pristina-Durrës, un proyecto que reforzaría la conexión con Albania y mejoraría la salida de mercancías al mar Adriático. Asimismo, ha mencionado el diseño de un nuevo enlace ferroviario entre Prizren y Ferizaj, que facilitaría el tránsito hacia el sureste del país y su conexión con la región de Bujanovac.

El tono del mitin ha sido de euforia y confianza en la victoria. El presidente del Parlamento y número dos de Vetëvendosje, Glauk Konjufca, ha asegurado que la reelección de Kurti es inevitable.

"Albin, hermano, parece que las elecciones ya están ganadas. Hasta la entrada de Pristina está llena de gente... Nos hemos reunido para decir 'nos vemos en 2029', porque las de 2025 ya están resueltas", ha afirmado ante los miles de seguidores.

La afirmación refleja el optimismo de Vetëvendosje de cara al domingo, pero también la alta polarización de la política kosovar. En los últimos años, Albin Kurti ha sido una figura controvertida: amado por sus seguidores, que ven en él un líder que ha sabido desafiar a Serbia y reforzar la identidad nacional, pero duramente criticado por sus rivales, que lo acusan de deteriorar las relaciones con la UE y EE.UU.

Con 28 partidos y 1.280 candidatos en liza, las elecciones del domingo serán decisivas para el futuro de Kosovo. Será la primera vez que el país celebre elecciones regulares desde su independencia en 2008. El resultado dictará si Kurti continúa su proyecto o si la oposición logra abrir un nuevo capítulo en la política kosovar.