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Guardiola y Vox no se han vuelto a reunir desde el desencuentro en la constitución de la Asamblea de Extremadura hace una semana

"No hay comunicación" entre ambas formaciones, reconoce Abel Bautista, secretario general del PP extremeño

María Guardiola atiende a los medios tras la sesión constitutiva de la Asamblea de Extremadura, el pasado día 21.
María Guardiola atiende a los medios tras la sesión constitutiva de la Asamblea de Extremadura, el pasado día 21.Jero MoralesEfe
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Una semana después de que se anunciase por Vox la ruptura de las negociaciones con María Guardiola para la constitución de la Asamblea de Extremadura -que se formalizó al día siguiente, martes, con un sonoro desencuentro-, ambas formaciones no han vuelto a sentarse para buscar un acuerdo para negociar la investidura de la presidencia de la Junta. Así lo ha confirmado este lunes el secretario general del PP de Extremadura, Abel Bautista, quien ha apuntado que "gran parte de lo que se dice no es verdad", en referencia a las informaciones publicadas en los últimos días en las que aseguraba, por ejemplo, que uno de las grandes dificultades existían por la falta de acuerdo con respecto a la Consejería de Agricultura que reclama la formación de Santiago Abascal. En este contexto, Bautista ha pedido distinguir -en una entrevista en la Cadena Cope- "el teatro de la política de la realidad política". Además, ha desmentido que exista una comunicación constante entre ambas formaciones.

Según ha señalado, Guardiola llamó a los negociadores de Vox al término de la celebración de la primera sesión del parlamento extremeño y puso la agenda de la presidenta en funciones a disposición para retomar el diálogo, pero -según esta versión- no ha habido respuesta desde la formación que lidera en Extremadura Óscar Fernández. Con anterioridad, y tras la celebración de las elecciones el pasado día 21 de diciembre, sólo se han producido dos encuentros, pero ninguno la semana pasada. "Lo que ha habido (antes de la formación de la Asamblea) son dos reuniones, no muy extensas, en las que tampoco ha dado tiempo a mucho, cordialidad y poco más", ha detallado. Además, ha añadido que ha existido un "intercambio de documentación que nosotros no vamos a revelar por respeto, pero que sin duda desmontaría lo que se viene diciendo contra el PP de Extremadura y María Guardiola".

Bautista ha defendido la estrategia del PP de Extremadura con respecto a estas negociaciones y ha afirmado que la iniciativa siempre la ha tomado María Guardiola, quien ha mostrado una disposición total a negociar. "Si hubiese sido por nosotros, nos hubiéramos sentado todos los días las veces que haga falta", ha señalado. Además, ha criticado lo que considera una "falta de respeto" de Vox al mentir, ha dicho, sobre el proceso.

El secretario general del PP de Extremadura ha asegurado ha sido tajante al afirmar que "nadie ha respetado más a los votantes de Vox que Guardiola, nadie, reconociendo sus resultados desde el primer momento y ofreciéndole entrar en el gobierno". Por ello, ha pedido "ese mismo respeto para quien ha ganado las elecciones con un 43,2% de los votos, un resultado que se va a dar poco en otras partes del país", ha dicho.

Sobre una posible repetición electoral, Bautista ha recalcado que el objetivo del PP es alcanzar un acuerdo y que esa situación "no está en manos" de los populares, sino de quienes "no facilitan las cosas", en referencia a Vox. Este partido no ha querido, hasta el momento, realizar ningún tipo de comentarios a estas declaraciones de Bautista.

El portavoz nacional del partido de Santiago Abascal, José Antonio Fúster, se ha pronunciado en línea con las afirmaciones hechas por Bautista en lo que al transcurso de las conversaciones se refiere. "No ha habido todavía avance en las negociaciones", ha señalado el dirigente desde la sede nacional del partido, emplazando a que haya novedades "la semana que viene". Fúster ha asegurado que la inminencia de las elecciones en Aragón, y la campaña en la que PP y Vox están confrontando directamente allí, "no debería dificultar llegar a un acuerdo en Extremadura".

El pasado martes, y a pesar de la ruptura de las negociaciones, el PP facilitó la entrada de Vox en la Mesa de la Asamblea, cuando diez de sus diputados votaron al candidato de la formación de Abascal, que amarró así una secretaría en el órgano de gobierno del poder legislativo. Sin embargo, Óscar Fernández, el portavoz parlamentario de Vox en Extremadura, consideró esa concesión como "migajas" y reconoció que su formación aspiraba a conseguir la presidencia del parlamento extremeño. Vox considera que debe de implementar su programa electoral en un futuro gobierno de coalición (supresión de subvenciones a sindicatos y patronal, derogación de la Ley LGTBI o de la Agenda 2030 en el apartado agrario, entre otras cuestiones) así como contar con una vicepresidencia y, al menos, dos consejerías, entre ellas la de Agricultura.

Guardiola ha ofrecido al partido de Abascal (que subió de 5 a 11 diputados su representación tras los últimos comicios) entrar en su gobierno, pero dentro de una negociación global que asegure también la aprobación de los presupuestos para dar estabilidad a la región durante los próximos cuatro años de la legislatura.

Reloj electoral

El reloj electoral para una posible repetición electoral ha comenzado a contar desde la formación de la Asamblea de Extremadura. Así, en el plazo de 15 días (ya han transcurrido seis de ellos), el presidente de la cámara, el popular Manuel Naharro, previa consulta a los grupos parlamentarios, propondrá un candidato a la Presidencia de la Junta de entre los que le sean presentados, al menos, por la cuarta parte de los miembros del Parlamento.

Luego, el candidato propuesto presentará su programa al pleno dentro de los 15 días siguientes a su designación y se procederá a la votación en la que el candidato deberá obtener mayoría absoluta para ser proclamado presidente. De no obtener tal mayoría, se procederá a una nueva votación 48 horas después en la que se requerirá mayoría simple. En este sentido, Vox ya ha dejado claro que no se va a abstener en la candidatura de Guardiola, es decir, o que llegan a un acuerdo y votan a favor, o su voto será negativo. En este sentido, el procedimiento podrá repetirse, con los mismos o diferentes candidatos, cuantas veces lo considere oportuno el presidente de la Asamblea. Si en el plazo de dos meses a partir de la primera votación ninguno de los candidatos hubiera sido elegido, la Asamblea quedará disuelta y la presidenta de la Junta en funciones, María Guardiola, se verá obligada a convocar nuevas elecciones.