"El Partido Popular asume a través del presente documento su responsabilidad de fijar unas bases orientativas que guíen las negociaciones con otros partidos cuando la aritmética resultante de las urnas así lo justifique". La dirección nacional del PP desembarca en las negociaciones autonómicas con Vox y lo hace en base a un "documento marco", al que ha accedido EL MUNDO.
Se trata de un "marco de negociación de pactos: único, vinculante y de aplicación en toda España, con el objetivo de garantizar la gobernabilidad con coherencia, proporcionalidad y estabilidad", que determinará los mimbres programáticos y gubernamentales de las conversaciones con la formación de Santiago Abascal. Alberto Núñez Feijóo ha fijado una nueva estrategia que pasa por "acompañar" a los barones en sus conversaciones con Vox.
Después de que el equipo del presidente del PP contactara con Abascal, las conversaciones se jugarán ahora en el tablero nacional, para hallar un "mínimo común". "Consideramos que el equilibrio debe regir la concreción de los acuerdos, recuperando de este modo el principio de representación democrática que Sánchez y sus socios han dilapidado en los últimos años. Abogamos por un sistema de diálogo y consenso que rompa la dinámica de chantaje político y privilegios injustificables", reza el documento.
"Somos una formación de vocación nacional y, como tal, nos presentamos ante los españoles allí donde concurrimos con un proyecto que respeta nuestra diversidad, pero que reconoce en la Nación un proyecto común", defiende el PP en el documento.
El texto se hace público justo al día siguiente de que Alberto Núñez Feijóo hablase con Santiago Abascal. El presidente del PP confirmó este lunes por la noche en Onda Cero que conversaron durante "aproximadamente una hora", y tras eso él cree que "el acuerdo puede estar cerca". "No vamos a quebrar el resultado de las urnas", ha solemnizado. "Por mí no va a quedar".
Eso sí, los populares inciden en que ellos no renunciarán a ninguno de sus principios, pero entienden que el rumbo de España es la prioridad: "El PP tiene identidad política propia. Un acuerdo no implica acabar siendo lo mismo, ni pretenderlo. Los ciudadanos lo saben y votan en consecuencia, a cada uno en su proporción. Pero proclamamos que ninguna diferencia está por encima del interés de España y nos mostramos conscientes de que frustrar el mandato de las urnas contribuiría, de hecho, a sostener una situación política que la mayoría social está rechazando con contundencia".
Por ello, para el PP, cualquier acuerdo debe basarse "en el principio de coherencia programática", de tal modo que aceptará "ampliar las ofertas" con las que concurrió a las elecciones, "pero no contradecirlas". Es un aviso a Vox.
Con "Presupuestos" y sin "chantajes"
El PP advierte a Vox de que, en cualquier acuerdo, "las formaciones comprenden que los gobiernos responden solidaria y colegiadamente por las decisiones y su aplicación presupuestaria, con independencia de las responsabilidades ejecutivas de cada uno". "En coherencia, todo acuerdo deberá contribuir a la gobernabilidad eficaz y la seguridad jurídica, evitando cualquier forma de chantaje parlamentario o fragmentación política", alerta el documento.
Igualmente, los pactos "deben asegurar la estabilidad institucional", según el PP, que exige "el compromiso de aprobación de cuatro presupuestos como en el establecimiento de un método de seguimiento que garantice el cumplimiento del pacto".
Los populares entienden que "el reparto de poder" con Vox, tanto en el ámbito legislativo como en el ejecutivo, "debe respetar la proporcionalidad que los ciudadanos establezcan en las urnas".
El primer punto del documento es el cumplimiento de la legalidad: "Fuera de la legalidad vigente, base de una convivencia sana y segura, no puede materializarse ninguna propuesta". Esto lo dice el PP porque Vox no quiere cumplir, por ejemplo, la Ley de Extranjería en lo relativo a la derivación de menores migrantes no acompañados. Al PP tampoco le gusta la norma, pero la cumple
El segundo es "el acatamiento del reparto competencial actualmente existente en España". "Los acuerdos se ceñirán a las medidas que legalmente pueden adoptarse por parte de cada Administración".
Inmediatamente después, el texto aboga por preservar "las principales instituciones de la Nación". "Particularmente, nos comprometemos a proteger la separación de poderes, preservar el prestigio de las instituciones autonómicas que representemos y respetar a la Jefatura del Estado", incide.

