ESPAÑA
Política

Yolanda Díaz busca socio en Aragón para no quedar aislada en otras elecciones

Las izquierdas exploran la manera de evitar la división en dos o tres candidaturas. Un acuerdo de Podemos e IU pone en aprietos el plan de Sumar

El diputado Jorge Pueyo, que anunció que se presenta a las primarias de Chunta para la lista electoral del partido por Zaragoza.
El diputado Jorge Pueyo, que anunció que se presenta a las primarias de Chunta para la lista electoral del partido por Zaragoza.EFE
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Aragón pone a prueba la unidad de las izquierdas. Después de varios días destacando la fórmula del éxito que ha sido la candidatura conjunta de Unidas por Extremadura, la próxima cita electoral del calendario puede dar de bruces con la realidad y constatar que ésta es un espejismo. Pues la realidad es mucho más cruda. En las elecciones autonómicas del 8 de febrero sobrevuela la amenaza de la división y que haya tres papeletas de la izquierda alternativa al PSOE en los colegios. O dos en un escenario optimista. Que haya una sola candidatura parece algo ahora mismo inimagibable.

Chunta Aragonesista, Izquierda Unida, Podemos y Movimiento Sumar mantienen abiertas negociaciones a varias bandas para evitar la fragmentación electoral, pero los vetos y las condiciones cruzadas alejan por ahora que los partidos encuentren un paraguas común con el que presentarse conjuntamente.

No es que a esas organizaciones les quede mucho tiempo. El plazo para constituir las coaliciones electorales finaliza el 26 de diciembre a las 23.59 horas, con las fiestas navideñas de por medio, por lo que la situación se tiene que clarificar de un modo u otro en 48 horas.

Todos arriesgan si hay división pero también es cierto que la unidad de la izquierdas es algo que en Aragón no ha existido todavía desde la irrupción de Podemos en la comunidad en 2015. En las Cortes han tenido representación durante esta legislatura Chunta (tres diputados), IU (uno) y Podemos (uno). Quien no ha estado, porque no existía en 2023, es el partido de Yolanda Díaz, Movimiento Sumar, que aparece ahora en la ecuación de pactos pero que en realidad es un partido que carece de la más mínima implantación en el territorio y que apenas cuenta con una dirección recién elegida.

Dado que Chunta, IU y Podemos saben lo que es ir por separado y sacar escaño, quien más se la juega en la encrucijada de la izquierda es Yolanda Díaz. Se viene de Extremadura de unas elecciones en las que Movimiento Sumar se ha quedado fuera, porque Podemos e IU quisieron dar continuidad a su proyecto político sin interferencias ni conflictos. Así que su éxito electoral se ha cosechado con la vicepresidenta totalmente al margen. Por primera vez desde que lidera el espacio político no ha participado en una campaña electoral. Tampoco sus ministros.

Su situación en Aragón es muy complicada. Porque en función de lo que acabe sucediendo puede ser la gran perjudicada. Movimiento Sumar necesita que le acepten, sabiendo los partidos que tienen que abrirle hueco que es un cascarón vacío de militantes. Eso sí, que les puede ofrecer la visibilidad de sus figuras nacionales a la hora de hacer actos.

Movimiento Sumar aspira a ir con Chunta, con quien comparte grupo parlamentario en el Congreso. Lo que sucede es que este movimiento, de darse, podría dejar a IU libre para pactar con Podemos. Un riesgo enorme porque permitiría a Ione Belarra e Irene Montero avanzar en su estrategia de acercamiento a IU para marginar a Díaz. Y con el precedente de Extremadura serían entonces dos elecciones autonómicas consecutivas con esta fórmula. Lo que antes representaba Unidas Podemos.

Es cierto que Movimiento Sumar tiene acuerdos con IU para Castilla y León y Andalucía, sin embargo, tras las extremeñas, IU CyL ha anunciado que retrasa el referéndum entre sus bases para validar ese acuerdo para intentar de nuevo negociar con Podemos para que vaya con ellos. Habrá que esperar qué sucede ahí.

El conflicto de origen está en que los morados vetan a Díaz para hacer cualquier alianza electoral.Esta exclusión les ha servido para que en Extremadura no se abriera este debate, pero sería realmente complicado de justificar que una unidad por construir -en Extremadura se da desde 2019- , como sucede en Aragón, dejase fuera a Movimiento Sumar.

El partido de Díaz tiene conversaciones abiertas con Chunta eIU. Lo que sucede es que si estas dos fuerzas no pactan entre sí, ambos tendrán que ver qué hacen con la formación con la que comparten grupo parlamentario en el Congreso.

Fuentes de Chunta informan de que las negociaciones se están dando de manera bilateral. Destacan que su posición es que quieren la unión de «todas» las izquierdas pero señalan que no tiene sentido hacerla sólo con «dos o tres». Por eso, exigen a los partidos dejarse de «vetos cruzados» y sentarse todos en una mesa para buscar un acuerdo. Lo que lo impide es que Podemos bloquea a Movimiento Sumar e IU a Los Verdes. Están a la espera. «Queremos hablar con todos pero sin vetos».