ESPAÑA
DATOS

Alcohol y drogas al volante: el 53,6% de las autopsias dan positivo por tóxicos y alcanzan otro récord histórico

2023 supera a 2022, primer año desde 1998 con más positivos que negativos, y hasta el 72% de los que consumieron presentaron una tasa igual o superior a 1,2 g/l en sangre

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El 10 de octubre, el Congreso de los Diputados avaló la proposición no de ley del PSOE para reducir el límite de la tasa de alcohol permitida para todos los conductores de manera general. La propuesta salió adelante con 175 votos a favor tras el apoyo de PNV, Esquerra y Sumar, 33 en contra (Vox) y la abstención del PP. Este cambio se realiza con el objetivo puesto en reducir la siniestralidad en carreteras con el preámbulo de que 2023 fue el año con más conductores fallecidos que dieron positivo en el análisis toxicológico (53,6%) de los últimos 25 años.

Con esta nueva modificación del reglamento, los conductores no podrán sobrepasar los 0,2 g/l en sangre y 0,1 mg/l en aire aspirado, menos de la mitad de los límites establecidos en la actualidad (0,5 g/l y 0,25 mg/l ). Pero en este último cuarto de siglo, España no ha visto grandes cambios en los límites alcohólicos estipulados para conducir de forma legal. En 1999, la legislación española, imitando la tendencia del resto de países de la Unión Europea, redujo la tasa de 0,8 g/l -establecida en 1973- a la vigente en la actualidad de 0,5 g/l.

El Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INTCF) lleva realizando análisis toxicológicos a víctimas mortales en accidentes de tráfico desde los 90, recogidos en sus memorias anuales con los hallazgos obtenidos. El objetivo es esclarecer la incidencia del consumo de alcohol, drogas y psicofármacos entre los fallecidos. En 1998, el laboratorio realizó 1.090 autopsias a cadáveres de conductores, de los que el 43,2% (471) dio positivo en el análisis químico. A lo largo de este período, el número de autopsias se redujo hasta las 862 del año pasado, cuando más de la mitad (462) había consumido alguna de las tres sustancias tóxicas de forma aislada o combinándolas entre ellas. El instituto justifica que el descenso en la cuantía se da porque "el número de víctimas mortales en accidentes de tráfico ha ido disminuyendo a lo largo de los años, por lo que el número de cuerpos, también se reduce". Sin embargo, es alarmante que al mismo tiempo que los muertos en vehículos siniestrados descendían, el porcentaje de fallecidos que habían consumido aumentaba hasta 10,4 puntos en un cuarto de siglo.

Pero no sólo es preocupante este incremento: los resultados positivos en autopsias han ido creciendo desde 2017 (42,1%) hasta el pasado año, cuando se batió récord en los últimos 25 años. Además, 2023 no fue el único año en el que más de la mitad de los conductores habían tomado alguna sustancia tóxica. En 2022, por primera vez desde 1998, ya había más conductores fallecidos con resultados positivos (52,8%) que negativos. Donde también se aprecia un incremento es entre las víctimas que tomaron drogas antes de conducir, que pasa del 38,6% (2022) a 42,4% en 2023, predominando la cocaína y el cannabis como las más consumidas.

De manera concreta, los informes científicos muestran que de los conductores etílicos en 2022, el 67% (303) dio positivo en alcohol frente al 61% de 2023, mostrando un ligero descenso. A pesar de las múltiples campañas que alertan de la peligrosidad de fusionar alcohol y conducción, el 72% (220) presentó una tasa muy elevada, igual o superior a 1,2 g/l, quedando concentrados en tres grupos de edad: entre 35 a 44 años (54), seguidos de los que tenían entre 45 y 54 años (50) y de una de las franjas más jóvenes, 25 a 34 años (46).

En esta misma línea, más de la mitad (54%) de los conductores que dieron positivo fallecieron entre semana, independientemente de la edad, tanto en 2022 como en 2023. Entre las víctimas más jóvenes (18-34 años) la mayoría perdieron la vida durante el fin de semana y días festivos (59,3% frente al 40,7% en jornadas laborables en 2022). Lo opuesto ocurre entre los que tienen de 35 a 65 años: el 60,6% murió entre semana frente al 39,4% en sábado, domingo y festivo.

A estos resultados, se suma que la Dirección General de Tráfico (DGT) estima que el alcohol está implicado entre el 30-50% de los accidentes mortales, convirtiéndolo en uno de los principales factores de riesgo en la conducción. Pero lo más alarmante que sostiene es que el 42% de los españoles afirma haber conducido después de haber bebido. Si finalmente se aprueba la proposición enunciada por el Gobierno, sería la primera vez que se modificaría el nivel etílico permitido en conductores generales el último cuarto de siglo.

Menor incidencia en peatones

El instituto también realiza análisis a los fallecidos por atropello en accidentes de tráfico, reflejando una realidad diferente a la de los conductores: el 41,5% de los 200 cadáveres analizados en 2023 consumió alguna sustancia tóxica, destacando el alcohol como la principal (49,6%) y los mayores de 65 años como la franja de edad predominante. El punto coincidente con los conductores es el aumento respecto a 2022: el 42,5% de las 221 autopsias dio positivo (94), un punto más que el año anterior.