Traspaso de poderes en la cúpula de El Corte Inglés. Marta Álvarez deja la presidencia de El Corte Inglés tras seis años al frente, cediendo el relevo a su hermana Cristina Álvarez. Se trata de una decisión «personal y voluntaria», según explicó la propia Marta en una carta dirigida a los accionistas, respaldada por unanimidad por todo el Consejo de Administración. El cambio se produce en un momento crítico para la compañía, que en apenas un mes ha visto renovarse a su consejero delegado y a su presidenta, con las Navidades a la vuelta de la esquina.
«Ahora -señala Marta Álvarez en su misiva- con un nuevo equipo directivo preparado para alcanzar los objetivos del Plan Estratégico 2025-2030, considero, y así se lo he propuesto al Consejo, que ha llegado el momento de abrir una nueva etapa en la presidencia con mi hermana Cristina al frente a partir del 15 de enero de 2026». Con ello, Marta cierra un ciclo de más de seis años al mando de la compañía, que anteriormente presidió su padre, Isidoro Álvarez. No obstante, continuará vinculada al grupo como miembro del Consejo de Administración y de su Comisión de Seguimiento, además de mantener un papel activo en la dirección estratégica de Marcas Propias, Moda y Hogar.
Cristina Álvarez se convierte en la nueva presidenta de El Corte Inglés en un momento convulso para la compañía, marcada por cambios recientes en la cúpula y un ambicioso plan estratégico a punto de implementarse. Hace apenas un mes, la hasta entonces presidenta destituyó al argentino Gastón Bottazzini, con quien mantenía buena relación. Bottazzini, que había llegado inicialmente como asesor de la presidenta, desempeñó un papel central en la elaboración del plan estratégico hasta 2030, que contempla inversiones de 3.000 millones de euros. Según adelantó El Confidencial, su salida se habría producido por discrepancias con la presidenta y otros accionistas
Tras esta reestructuración, Santiago Bau asumió la dirección general del grupo, con responsabilidad sobre todos los negocios, así como las áreas corporativa y financiera. Rafael Díaz Yeregui, hasta ahora vicesecretario del consejo y ahora secretario general con rango de director general, coordina las áreas de asesoría jurídica, sostenibilidad y recursos humanos. Ambos reportan directamente a la Comisión de Seguimiento del Consejo de Administración.
Por lo que ahora Cristina deberá retomar el plan estratégico, en vigor desde el pasado 1 de marzo, y que tiene como ejes principales la remodelación de las tiendas, la expansión de los negocios y el crecimiento de las capacidades logísticas y tecnológicas del grupo, según comunicó la empresa el pasado marzo cuando lo presentó.
En el plano económico, El Corte Inglés llega a esta etapa de transformación con resultados sólidos. Durante el primer semestre del ejercicio fiscal 2025-2026, entre el 1 de marzo y el 31 de agosto, el grupo alcanzó un volumen global de ingresos de 8.212 millones de euros, con un crecimiento del 1,6% en cifra de negocio a superficie comparable, hasta 7.032 millones, según informó ayer la compañía.
El Ebitda, por su parte, se situó en 539 millones de euros, un incremento del 3,8% respecto al mismo periodo del año anterior, reflejando la mejora en los márgenes. El beneficio neto creció un 10,3%, hasta 224 millones de euros, mientras que el beneficio neto recurrente aumentó un 13,8%, alcanzando los 192 millones. Estos resultados evidencian la solidez de la compañía mientras se prepara para su nueva etapa bajo la presidencia de Cristina Álvarez.
Durante la sesión del Consejo, ya como nueva presidenta no ejecutiva, Cristina Álvarez agradeció el «magnífico trabajo» realizado por su hermana durante su etapa al frente de El Corte Inglés. Asimismo, ha aseguró que desempeñará sus funciones «con humildad, defendiendo siempre los intereses de los accionistas, de los empleados y de los clientes de esta gran empresa».
Fue en julio de 2019 cuando Marta Álvarez fue designada presidenta de El Corte Inglés, lo que puso fin a un intenso pulso familiar con su primo Dimas Gimeno, quien había sido inicialmente señalado como sucesor por su tío, Isidoro Álvarez, padre de Marta. Con su nombramiento, Marta se convirtió en la sexta presidenta de la compañía y en la primera mujer en asumir el cargo.
Su llegada devolvió la presidencia a la familia fundadora y supuso un cambio significativo en el modelo de gestión. Relevó a Jesús Nuño de la Rosa, que apenas llevaba un año al frente, e introdujo una separación inédita entre la presidencia y la gestión ejecutiva. La primera línea quedó dividida entre Nuño de la Rosa y Víctor del Pozo como consejeros delegados, mientras Marta mantenía la presidencia. Hasta entonces, el presidente del grupo concentraba de manera tradicional también las funciones ejecutivas.
Sin embargo, la estabilidad de este nuevo esquema fue breve. Jesús Nuño de la Rosa abandonó la compañía en enero de 2020 tras ir perdiendo influencia progresivamente. Víctor del Pozo salió en 2022, apenas dos meses después de renovar su contrato hasta 2027, debido a discrepancias sobre la estructura y la estrategia corporativa.
Frente a estas salidas, Marta Álvarez reorganizó la cúpula directiva, creando una comisión ejecutiva delegada como máximo órgano de gestión. La integran la presidenta y dos nuevos directores generales: José María Folache, al frente de los negocios de retail y moda, y Santiago Bau, encargado del resto de las áreas corporativas. Con este movimiento, Marta consolidó un modelo de gestión más colegiado y estratégico, sentando las bases de la próxima etapa de El Corte Inglés.

