Prisa llegaba a su junta de accionistas más esperada tras meses de guerra intestina entre la facción más cercana al Gobierno de Global Alconaba y el presidente del grupo, Joseph Oughourlian, que llegaba reforzado a la cita tras haber cerrado la refinanciación del grupo y evitado que esta fuera impugnada en los tribunales como pretendían los accionistas hostiles a su gestión.
El presidente de Prisa ha aprovechado su discurso inicial para "tender la mano" a estos accionistas y buscar sellar una paz que permita al grupo centrarse en su realidad económica. "He decidido tender la mano a estos accionistas. Este grupo no es un juguete, no podemos distraernos con batallas internas, pero tampoco podemos tolerar que intereses particulares pretendan imponerse", subrayó el directivo, que se refirió a esta dispuesta como el "elefante en la habitación" del evento.
Posteriormente, aseguró que la guerra interna ha costado una comisión de 12 millones de euros en la refinanciación de la deuda, además de 40 millones de ampliación de capital a réplica de uno de los accionistas críticos, Adolfo Utor, dueño de Balearia, que aseguró que había perdido la confianza en el equipo directivo.
"Me ha llevado a una pérdida de confianza como inicialmente entré en Prisa. (...) Sí que soy optimista y estoy obligado a ver el vaso medio lleno. Quiero seguir pensando que este equipo va a seguir trabajando por la estabilidad empresarial. En este sentido, me ofrezco honestamente para que esto pueda salir adelante", apuntó el empresario que se encontró con una fría respuesta del inversor armenio.
"Siento que hayas pedido confianza. Desde que entraste y compraste bonos convertibles, a 37 (céntimos), la acción está en 42, ha subido recientemente. Será un mero 13% de subida, pero te puedo decir aquí que eres de los pocos accionistas de Prisa que puede decir que ha ganado dinero con Prisa", replicó Oughourlian.
La otra intervención crítica se hizo a distancia y por escrito en nombre de los Polanco, la familia fundadora del periódico. Estos accionistas se han mostrado muy críticos con la última ampliación de capital de 40 millones sin suscripción preferente para los accionistas del grupo y anunciaron su voto en contra de los puntos que permitían hacer nuevos aumentos de capital.
Precisamente, estos han sido los únicos puntos del orden del día que han recibido un apoyo menor del 99%, si bien se han aprobado con un 82,69% de 'síes',
Antes, Oughourlian había criticado los ataques personales que había recibido por rechazar el proyecto de televisión. "Hace tres meses, el consejo de administración de Prisa decidió con mayoría abrumadora rechazar el proyecto de televisión presentado por el responsable de los medios. Era un proyecto irrealizable e imposible de justificar desde el punto de vista financiero. Desde entonces, nos han soltado ataques mediáticos, financieros y personales", remarcó el presidente del grupo de medios.
En un encuentro posterior por la prensa, acusó de falta de proyecto a los accionistas rivales y negó que estos estuvieran en posición o hubieran hecho cualquier tipo de oferta para adquirir uno de los medios del grupo.
"Primero, no ha habido, no hay y me atrevo a decir que no habrá una oferta por nuestros medios españoles por este grupo llamémoslo Alconaba", remarcó el directivo.
En la misma línea, se ha pronunciado la consejera ejecutiva y directora financiera del grupo, Pilar Gil, que ha lamentado los "obstáculos que los accionistas han ido poniendo en el camino" y ha subrayado que, de no haber cerrado el acuerdo con Pimco, la compañía estaría en una situación financiera gravísima por la incertidumbre en que los aranceles han sumido el mercado de deuda.
Nuevo plan estratégico
Oughourlian ha hecho hincapié en que su objetivo es centrarse en el negocio del grupo y por ello ha prometido lanzar un nuevo plan estratégico para la compañía que apostará por mantener íntegra tanto la parte de medios, lo que cierra la puerta a una posible venta de El País o Cadena Ser, como Santillana.
"Me duele que se afirme que Prisa va a vender Santillana para hacer frente a sus deudas y financiar su negocio. Se lo digo con claridad. Santillana es una parte esencial, una parte irrenunciable que nos aporta la mitad de nuestros ingresos y el 70% de nuestra Ebitda", declaró el presidente de la compañía.
En este futuro plan no se tocará la línea editorial del grupo, pero ha abierto la puerta a cambios en la dirección del grupo. "Nuestra línea editorial está muy bien y no anticipo que vaya a cambiar. Las personas pueden cambiar, pero la línea editorial no".
Escribano, una "muy buena noticia para Indra"
En un encuentro posterior a la junta, el inversor, también accionista de Indra, ha considerado una "muy buena noticia" que la compañía se plantee la compra de Escribano para crecer en Defensa.
"Llevo cuatro años defendiendo que deberíamos meternos en defensa y vender todos los negocio que no son defensas. Hemos perdido mucho tiempo", aseguró.

