Los grandes bancos españoles lo han vuelto a hacer. Han vuelto a conseguir beneficio récord en la primera mitad del año y, si todo sigue según lo previsto, conseguirán batir los niveles históricos que ya tuvieron en 2023. Las entidades siguen exprimiendo los efectos de las subidas de tipos del Banco Central Europeo (BCE) al tiempo que se reactiva la demanda de crédito e incrementan los ingresos por comisiones, un cóctel casi perfecto para un sector que afronta ahora el cambio de política monetaria con mayor foco en la actividad comercial.
Hasta junio, las seis principales entidades del país han ganado de manera conjunta 15.287 millones de euros, un 23% más que en el mismo periodo del año anterior, y una de las claves de esos resultados está en los márgenes de intereses, que se han mantenido más elevados de lo esperado a principios de año.
El margen de interés es la diferencia entre la rentabilidad que les deja el activo -el dinero que prestan- y los intereses que pagan las entidades por los recursos que necesitan para financiar ese activo (como los depósitos de la clientela y la financiación mayorista). Con los tipos de interés oficiales por encima del 4% y la escasa remuneración del ahorro que ha caracterizado al sector bancario español en esta etapa, esa diferencia ha seguido siendo ventajosa para los balances de los grupos.
"La banca española ha logrado beneficiarse más que la media europea por ofrecer una menor remuneración por los depósitos, lo que le ha permitido ingresar más", apunta Joaquín Robles, experto en análisis de mercado.
En el caso de Banco Santander, el margen de intereses totalizó 23.457 millones de euros, un 12,1% más que en la primera mitad de 2023; para BBVA, sumó 12.993 millones de euros, un 13,9% más. En el caso de CaixaBank, se situó en 5.572 millones, un 20,5% superior; el de Bankinter creció un 8,6%, hasta 1.160 millones de euros; el de Banco Sabadell subió un 9,8% interanual, hasta 2.493 millones de euros, y el de Unicaja, un 25,7%, hasta 774 millones de euros.
¿Han tocado techo? El sector considera que sí. "En este trimestre hemos alcanzado el pico del margen de intereses y esperamos una ligera caída" a partir de los próximos trimestres, según explicó ayer Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, en la presentación de las cuentas de la entidad. Aun así, el banco ha mejorado su previsión para este año a una horquilla entre el 7% y el 10%.
Los bancos siguen apurando los efectos de las subidas de tipos, aunque también esto tiene fecha de caducidad. "El principal motor de estos seis meses ha sido la subida de los tipos de interés, pero este efecto empezará a ser menos positivo a partir del tercer y el cuarto trimestre", explica Alberto Valle, director de la consultora financiera Accuracy.
Más crédito
Los bancos esperan compensar ese cambio con el aumento de los volúmenes, es decir, con más crédito a empresas y particulares; la duda es si la reactivación de esta parte del mercado será suficiente. Por si acaso, las entidades han intensificado la competitividad en estos segmentos. Y es que mientras todos mirábamos al pasivo, la verdadera competición de los bancos en estos meses se ha librado en el activo, con precios por debajo de la media europea.
La estrategia parece haber empezado a dar frutos en el segundo trimestre. Tanto la producción hipotecaria como la inversión empresarial han dado muestras de cierta animosidad entre marzo y junio, al calor del descenso del Euríbor y de la solidez de la actividad macroeconómica y el empleo en España.
En Sabadell, la producción de crédito a empresas ascendió a 8.674 millones de euros entre enero y junio, lo que supone un incremento interanual del 35%. En BBVA, el crédito a la clientela creció un 10,7%, mientras que en CaixaBank, la nueva producción de préstamos para vivienda aumentó hasta junio un 42,8%.
Son sólo tres ejemplos de una tendencia que todos los directivos de las principales entidades cotizadas del país auguran que irá a más en la parte final del año.
Más comisiones
En los resultados de esta primera mitad de 2024 también han sido determinantes las comisiones, especialmente las vinculadas a la gestión de recursos fuera de balance (fondos de inversión, fondos de pensiones, gestión patrimonial, sicavs...). Para Alberto Valle, de Accuracy, tiene todo el sentido porque los bancos "hicieron una campaña muy fuerte el año pasado para dirigir el ahorro de sus clientes hacia otros productos de inversión diferentes a los depósitos, como los propios fondos de inversión, y eso se ha traducido en un aumento de los ingresos por comisiones". Asegura que este efecto se aprecia con claridad en el Sabadell, en BBVA o en Bankinter.
La entidad dirigida por Gloria Ortiz sumó a cierre del primer semestre 439,8 millones de euros en esta partida, de los cuales la parte principal, 114 millones, proceden del negocio de la gestión de activos, "con un alza del 20% respecto a la misma cifra del año precedente", según recogen los resultados de la entidad. "El 60% de las comisiones que más crecen tienen que ver con la gestión de fuera de balance, no con el mantenimiento de las cuentas. La mayor parte de nuestras cuentas están exentas de comisiones", explicó Ortiz en la presentación de los resultados.
En este sentido, también ha remado a favor de los bancos el buen comportamiento de las bolsas y los mercados de inversión. "Las entidades cobran comisiones de gestión por el capital gestionado y cuando está cantidad aumenta por la revalidación de los activos, crecen los ingresos por comisiones. La comisión es fija y en España hay más de 200.000 millones en fondos", señala Joaquín Robles.
El reto ahora pasa por mantener el dinamismo y la rentabilidad en un mercado que se encamina a la bajada de tipos. A su favor, los bancos cuentan con un descenso menos brusco de lo que se esperaba y eso debe darles margen para prepararse de cara al cambio de ciclo. "Sus políticas comerciales estarán enfocadas a adaptar los productos y adecuarlos a un escenario con tipos entre el 3% y el 3,5% para mantener cifras de rentabilidad de doble dígito. Podríamos ver hipotecas con menos descuentos y un mayor peso de segmentos que les resulten más rentables, como el crédito al consumo", señala Alberto Valle.

