Tras el envejecimiento de la población española, gran parte de la estabilidad financiera depende del colectivo senior. No solo concentra casi el 70% del ahorro total -que ya supera los 108.000 millones de euros-, también alcanzan las cifras máximas de gasto. De hecho, una sola persona mayor de 55 años gasta de media 13.511 euros al año en consumo privado, por encima de la media nacional de 12.088 euros.
El informe Ingresos y gastos de los hogares españoles por edad y género, realizado por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre y la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), indica que el consumo por persona se mantiene relativamente "plano" hasta entrados los 50 años, cuando inicia una tendencia creciente. Mientras que en la etapa adulta (30-54 años) el gasto medio es de 14.341 euros, al entrar en la etapa senior este sube hasta 16.406 euros por persona contando con los pagos de alquiler imputado, el valor de tener una vivienda en propiedad, lo que supera en un 14,4% al grupo de los 30 a 54 años.
Por ello, este aumento se explica, en primer lugar, por el gasto en sanidad (tanto privada como pública) y, por otro lado, en vivienda, sobre todo al reducirse el número de habitantes en casa -con la emancipación de los hijos y la viudedad, según el informe- ya que el valor del inmueble (incluido el alquiler imputado) se reparte entre menos personas y eleva el coste individual. Como colectivo, los mayores de 55 años representan el 39,3% de todo el consumo privado de España con alrededor de 264.130 millones de euros.
Además de su propio consumo, los senior transfieren cerca de 27.000 millones de euros al año de forma interna para financiar el gasto de los miembros más jóvenes de sus hogares, que apenas concentran el el 21,6% de los recursos del total de la población (330.983 millones de euros). Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, explicó que este grupo "sostienen redes familiares mediante transferencias intergeneracionales", lo que "pone de manifiesto el funcionamiento del Estado del bienestar".
"Puesto que el perfil del consumo es relativamente plano y la generación de rentas -al menos del trabajo- se concentra en el período intermedio de la vida, el consumo de los jóvenes y mayores ha de financiarse en buena parte con transferencias que provienen, en distintas medidas, del sector público y de la familia", señalan en el documento. A propósito de esto, los mayores de 55 años reciben del Estado servicios (principalmente sanidad) valorados en 7.257 euros por persona al año. Este gasto, en la práctica, no es uniforme, según el informe, ya que depende de la intensidad de uso. Sin embargo, a nivel agregado, el Estado destinó 84.357 millones de euros a prestaciones de sanidad en especie para toda la población española.
En cuanto a la recaudación por impuestos del país, cada persona del colectivo aporta de media alrededor de 8.678 euros anuales al Estado, lo que supone el 42,7% del total. Del otro lado, la cohorte de 30 a 54 años, moviliza un total de 606.852 millones de euros en recursos y concentra la mayor parte de las rentas del trabajo, además de que paga más de la mitad del total recaudado en impuestos y cotizaciones sociales de la población.

