- Economía Qué son los aranceles y cómo afectan estas medidas realmente a los ciudadanos
- Mercados Trump provoca una oleada de caídas en las bolsas, tras anunciar (y luego rectificar) que duplica los aranceles a Canadá
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado este jueves con imponer aranceles de hasta el 200% a "todos los vinos, champanes y productos alcohólicos procedentes de Francia y otros países representados por la Unión Europea" si Bruselas no da marcha atrás y "elimina de inmediato" el arancel del 50% sobre el whiskey (whisky americano) anunciado el miércoles por la presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. "Estados Unidos no tiene libre comercio, tenemos un comercio estúpido. ¡El mundo entero nos está estafando!", ha lamentado en su tono habitual.
Trump repite así la misma táctica utilizada esta misma semana con Canadá, a la que después de haber impuesto una batería unilateral de aranceles amenazó con duplicárselos si no retiraba de inmediato el recargo del 25% sobre la electricidad que la provincia de Ontario había decidido como represalia para los estados del norte de EEUU a los que proporciona servicio. Tras varias llamadas, el primer ministro de Ontario aceptó retirar ese recargo y Trump y su administración presumieron de haber logrado un nuevo gran éxito.
Por eso, ahora busca el mismo mecanismo contra la Unión Europea, "una de las autoridades fiscales y arancelarias más hostiles y abusivas del mundo, creada con el único propósito de aprovecharse de Estados Unidos", en palabras del presidente norteamericano.
En la administración estadounidense empieza a haber nervios y vuelan los cuchillos en la sombra. Muchos están empezando a señalar al secretario de Comercio, Howard Lutnick, al que responsabilizan de los bandazos de Trump, que tan pronto anuncia aranceles como los suspende, mientras las Bolsas pierden billones de dólares y las grandes empresas anuncian pérdidas, menos beneficios y que han empezado a trasladar costes a sus clientes.
Este jueves, los principales índices norteamericanos están un día más en rojo. No con caídas importantes, pero mostrando esa incertidumbre. "Por uno o dos productos con un bloque comercial... No estoy seguro de por qué eso es un gran problema para los mercados", ha señalado en una entrevista en televisión el secretario del Tesoro, Scott Bassent, al ser preguntado por esos aranceles de hasta el 200%. Cuando la presentadora de la CNBC, cadena económica, ha insistido sobre la volatilidad y las pérdidas, hasta un 10% en estas semanas, el político ha dicho que en la administración no están especialmente preocupados: "estamos centrados en la economía real (...) No me preocupa un poco de volatilidad en tres semanas... No puedo decir si el mercado va a subir hoy, mañana, la semana que viene. Pero puedo decir que con las políticas adecuadas allanamos el terreno para ganancias importantes".
Ni por el movimiento en los mercados ni el terremoto geopolítico Trump se ha movido de su plan. Mantiene que su país está harto de ser un "pringado", que los aranceles son un éxito y van a traer o ya están trayendo miles de millones de dólares. Y carga contra todo el que diga lo contrario, empezando por la prensa de su país. Esta misma mañana, probablemente tras ver a la editora jefe en una entrevista en la cadena Fox, el presidente ha insultado a The Wall Street Journal, publicación de referencia en el mundo de los negocios, pero que siempre ha sostenido que las guerras comerciales son un error, y esta en concreto, es "estúpida".
"El globalista Wall Street Journal no tiene ni idea de lo que hace ni dice. Se deja llevar por el pensamiento contaminado de la Unión Europea, que se creó con el propósito principal de perjudicar a Estados Unidos. Su pensamiento (¡el del WSJ!) es anticuado y débil, y muy perjudicial para EEUU. Pero no teman, ¡¡¡GANAREMOS en todo!!!", ha escrito tras leer en la portada del periódico como los directivos de las grandes empresas están mostrando su preocupación, pero sólo en privado, ya que nadie quiere ofender y provocar la ira de Trump diciéndolo en público. "Los precios de los huevos han bajado, el petróleo ha bajado, las tasas de interés han bajado, y el dinero proveniente de los aranceles está entrando a raudales a Estados Unidos."¡Lo único que hay que temer es al miedo mismo!", ha insistido Trump en su cuenta de Truth Social.
Lo cierto es que el precio de los huevos está disparado, y los datos de inflación de febreros conocidos esta semana muestran un repunte brutal. La referencia a los tipos de interés es otra de sus obsesiones, por la que presiona a la Reserva Federal, que se encuentra entre la espada y la pared. Empujada, por un lado, a intentar ayudar a una economía que amenaza con contraerse y a permanecer quieta en política monetaria, ya que los precios parecen tender al alza.
En una mañana muy activa en las redes sociales, el presidente ha insistido en su cosmovisión económica, sólida desde por lo menos los años 80 en este aspecto: "Estados Unidos no tiene libre comercio, tenemos un comercio estúpido. ¡El mundo entero nos está estafando!". Y curiosamente, ha elogiado al senador de su partido Mark Mullin, que anoche, en una entrevista en la CNN, admitió algo que los republicanos tratan de ignorar estos días: que un arancel es un impuesto y se traslada a los consumidores. "Por supuesto que sí. Todo el mundo lo sabe. Eso es algo que el presidente entiende perfectamente", dijo Mullin quien, sin embargo, argumentó de forma algo confusa que eso también permitirá abrir nuevos mercados.
"Esto será fantástico para las empresas de vino y champán en Estados Unidos", ha dicho hoy Trump sobre los posibles aranceles al champán y el vino europeos, como se lo dijo a los agricultores y ganadores cuando China empezó a aplicar sus propios aranceles a las exportaciones agrícolas.
"Siempre estuvo claro que íbamos a tener una transición desde este nivel increíble e insostenible de gasto público que teníamos antes. Creo que la semana pasada lo llamé una desintoxicación. Vamos a tener una transición. Vamos a desapalancar al gobierno y a volver a apalancar al sector privado", ha dicho esta mañana el secretario del Tesoro, Scott Bassent, el principal rival del responsable de Comercio.


