El caso de gripe porcina en una persona de 83 años en la provincia de Lleida podría llevar a confusión con el brote de peste porcina que se da en la autonomía, que está producido por otro virus y y no afecta al ser humano. Desde la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc), María del Mar Tomás, microbióloga del Hospital Universitario de A Coruña apunta a que "al no haber más de un caso desde que la detección fortuita tuvo lugar, no debería haber más riesgo de brote".
"Que un virus de gripe porcina infecte a personas no es algo excepcional", como explica a SMC Aitor Nogales, científico titular del CSIC en el Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA), Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria.
Sobre la detección fortuita, a través de un control médico del paciente en el hospital, también en valoraciones a SMC, María Montoya, investigadora del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas del CSIC, contextualiza el contagio: "Muchas veces las gripes que están circulando, si no son sintomáticas, no se analizan en detalle, a no ser que haya alguna complicación o cuando alguien va a algún hospital y le hacen análisis".
¿Cómo es el virus de gripe porcina en humanos?
Aitor Nogales sostiene que muchos casos no llegan a detectarse porque no se realizan labores de vigilancia epidemiológica en ese sentido, mientras que otros pasan desapercibidos por ser asintomáticos o porque no se realizan pruebas específicas.
Desde la Seimc, su portavoz y microbióloga del Hospital Universitario de A Coruña, explica que la gripe porcina "es una infección respiratoria que afecta a cerdos y puede transmitirse a humanos, similar a la gripe estacional".
¿Cuáles son los síntomas de la gripe porcina?
Por lo general, "estas infecciones son leves o incluso asintomáticas, o causan síntomas similares a los de una gripe común y, habitualmente, no se transmiten entre humanos o lo hacen con una eficiencia muy baja", recuerda Nogales.
Se caracteriza por fiebre alta, tos, dolor de garganta y malestar general. Su sintomatología suele ser leve y la mortalidad baja.
¿Cómo se puede contraer la infección por gripe porcina?
Por contagio de humano a humano, o por contacto con el cerdo infectado. En este caso, Tomás explica que "se comporta como cualquier otra infección respiratoria". En este sentido, Montoya comenta que el hecho de que el paciente no haya tenido contacto con animales "supone que se haya infectado por contacto con otra persona, que a su vez haya podido tener contacto o con animales o con otra persona en contacto con animales".
En cambio, en el caso actual, a la espera de la confirmación definitiva de los análisis y de las secuencias genéticas, "los datos disponibles sugieren que se trata de una de las variantes de gripe porcina que circulan hoy en día. No hay indicios, por ahora, de que estemos ante un virus especialmente novedoso o con un comportamiento distinto al esperado", asegura Nogales.
Por tanto, "el riesgo para la población humana se considera bajo o muy bajo". Porque "con la información que tenemos, de momento, podemos descartar una transmisión sostenida en el tiempo", asegura Tomás, poniendo en contexto que el paciente fue atendido el pasado 30 de enero "y después de casi un mes no han aparecido más casos".
¿Cuál es el abordaje terapéutico de la gripe porcina?
Como explica la portavoz de Seimc, el tratamiento para la gripe porcina es sintomático. "En casos de pacientes vulnerables, con enfermedades crónicas importantes, inmunodeprimidos, embarazadas o niños menores de 5 años, se podrían administrar antivirales, ya sea por vía oral o intravenosa en casos hospitalarios", comenta.
Para estos pacientes que requieren un ingreso hospitalario "hay descritos tres que tienen mayor efectividad si se emplean en las primeras 48 horas", expone Tomás y los enumera: osetamivir, zanamivir y peramivir.
¿Cómo han sido los anteriores contagios y brotes por gripe porcina?
Nogales recuerda que "el virus responsable de la pandemia de 2009, la última pandemia de gripe hasta la fecha, era especialmente complejo, ya que combinaba segmentos genéticos de gripe porcina, aviar y humana". Se pudo rastrear su origen y se confirmó que el salto a humanos procedía de los cerdos. Sin embargo, "era un virus que llevaba años recombinándose y evolucionando antes de emerger de forma masiva en humanos", apunta el experto del CISA.
Tomás insiste que "esto se dio por una recombinación de un virus porcino con uno humano estacional. Y no es lo normal. En el escenario actual, hay que dejar claro, que el riesgo es bajo".
Peste porcina, ¿cuál es el riesgo para los humanos?
La peste porcina africana está considerada como enfermedad de categoría A por la Unión Europea, por lo que los Estados miembros deben adoptar medidas para lograr su control y erradicación lo antes posible. Se trata de una enfermedad no zoonótica, es decir, las personas no son susceptibles a la infección ni por contacto con los animales ni por ingestión de productos derivados de ellos.
El virus no es una zoonosis, es decir, no se contagia a humanos ni a otras especies animales. "Es privativo del cerdo y jabalí, además de otras especies relacionadas, como los cerdos salvajes africanos. Las garrapatas del género Onnithodirus moubata y Ornithodoros erraticus son un vector de transmisión, ya que el virus puede propagarse en ellas", apunta Yolanda Revilla Novella, directora del Laboratorio del Virus de la Peste Porcina Africana del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBMSO).
Si no hay contagio a personas de peste porcina, ¿Cómo son las medidas de contención?
Los esfuerzos para controlar la peste porcina africana implican el sacrificio de millones de cerdos al año en todo el mundo, al carecerse de una vacuna eficaz. España es el tercer país exportador de productos de cerdo en el mundo, además de ser el único productor de cerdo ibérico y de sus productos. Económicamente, la presencia del virus en una región determinada redunda en muy graves pérdidas para el sector.
A pesar de décadas de investigación, y debido principalmente a la nula eficacia de las vacunas de subunidades/vectorizadas, y/o a las preparaciones de virus inactivados o proteínas recombinantes, no existe actualmente ninguna vacuna comercial, explica Revilla Novella.

