Solo tres centros en todo el país realizan la aplicación y el traslado de pacientes pediátricos en ECMO: el Hospital 12 de Octubre de Madrid, el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona y el Hospital Regional de Málaga. Un procedimiento que puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte para muchos niños y recién nacidos cuando los pulmones o el corazón fallan y las técnicas de resucitación cardiopulmonar convencionales no funcionan.
Esos tres hospitales podrían ser designados oficialmente mañana como Centros, Servicios y Unidades de Referencia (CSUR) en transporte en ECMO para pacientes pediátricos y neonatales, según la información a la que ha podido acceder este periódico, si el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS), que lo lleva en su cargado orden del día de casi 20 puntos, lo aprueba.
La designación permitiría activar oficialmente el programa nacional de transporte en ECMO pediátrico. Cualquier niño con displasia broncopulmonar por prematuridad, distrés respiratorio, sepsis, miocarditis, cáncer, o infecciones —como COVID-19 o gripe— que deriven en un cuadro grave, podría ser trasladado de forma segura desde su lugar de origen hasta un centro especializado, sin importar su localización geográfica.
Este procedimiento altamente complejo de resucitación extracorpórea es aún más complicado en el caso pediátrico que en adultos. Requiere equipos multidisciplinares especializados, infraestructura técnica avanzada y capacidad de respuesta inmediata, además de que es una técnica muy invasiva no exenta de riesgos (infección, hemorragia o trombosis). En España se puso en marcha hace años por el voluntarismo de profesionales con la especialización y la experiencia necesarias, que en muchos casos han recorrido largos trayectos para socorrer a niños en distintos puntos del país, destacando especialmente la labor de los servicios de emergencias, fundamentales en el traslado de los niños.
Muchos especialistas llevan años pidiendo que Sanidad institucionalice la técnica en ECMO pediátrico y neonatal, mientras ponían su granito de arena, como las recomendaciones de consenso que publicó en 2022 la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) y la Sociedad Española de Cuidados Intensivos Pediátricos (SECIP), para disminuir la variabilidad en el abordaje y contribuir a la estandarización de los cuidados.
Un traslado en ECMO implica la activación inmediata de un equipo mínimo de cinco profesionales sanitarios: un cirujano cardíaco pediátrico, dos profesionales de enfermería de cuidados intensivos y dos facultativos intensivistas pediátricos, que viajan al hospital de origen del paciente. A ellos se suman los efectivos de los servicios de emergencias médicas de cada comunidad autónoma.
La ECMO se activa únicamente en situaciones clínicas muy infrecuentes, pero de extrema gravedad. Su aplicación exige una coordinación rigurosa y la disponibilidad ininterrumpida de todos los recursos asistenciales implicados. En este sentido, los tres hospitales acreditados —si lo aprueba el CISNS— han demostrado una capacidad técnica, organizativa y profesional que ha sido validada mediante un proceso de auditoría y verificación conforme a los estándares establecidos por el Consejo.
El 12 de Octubre, pionero en España
El Hospital 12 de Octubre de Madrid estableció en 2012 el primer equipo de transporte en ECMO pediátrico en España, siendo pionero en el desarrollo de esta prestación. Desde entonces, ha realizado 59 traslados primarios y ha atendido más de 100 solicitudes. A partir de 2019, el Hospital Vall d'Hebron y el Hospital Regional de Málaga se incorporaron a la red, con 18 y 21 transportes respectivamente, consolidando una cobertura nacional efectiva.
Los equipos han operado con tasas de supervivencia superiores al 70 %, incluyendo casos de elevada complejidad clínica como neonatos con tosferina, pacientes oncológicos o con fallo multiorgánico. La colaboración entre los tres hospitales, y entre estos y los servicios de emergencias de sus respectivas comunidades autónomas (SUMMA112, SEM y SAMU), ha dado lugar a un modelo de asistencia compartida, ágil y cohesionado. Además, en varias ocasiones se han conformado equipos mixtos de profesionales de distintos centros para garantizar la atención urgente, incluso en CCAA sin experiencia previa en ECMO, lo que ha reforzado la eficiencia y sostenibilidad del modelo.
Algunos países realizan traslado en ECMO pediátrico, y algunos cuentan con programas coordinados como Francia e Italia. Suecia es el país europeo con mejor organización, ya que el Instituto Karolinska se hace cargo de todo el transporte en ECMO —adultos, niños y neonatos—. Pero en general, pocos países en el mundo lo tienen institucionalizado. Ahora España da un paso muy importante con esta designación.
La acreditación como CSUR en transporte ECMO pediátrico supone un reconocimiento institucional a la excelencia médica, el compromiso organizativo y la solidaridad profesional demostrados por los tres centros, además de ser un hito para la sanidad española al consolidar una red asistencial de alta complejidad bajo principios de calidad, seguridad y universalidad.
El programa nacional garantiza que ante casos de urgencia vital ningún menor quede sin acceso a esta técnica por limitaciones territoriales, haciendo el modelo de atención pediátrica avanzada más justo y cohesionado.


