"Estamos aquí reunidos para intentar cambiar las cosas... Esta es una Cumbre del Clima que debe ofrecer soluciones". El presidente de la COP30, André Corrêa do Lago, ha inaugurado oficialmente este lunes en Belém la conferencia de Naciones Unidas que, hasta el 21 de noviembre, reunirá en la ciudad brasileña a representantes de 194 países. Corrêa do Lago ha asegurado durante su discurso que espera que esta conferencia "sea una cumbre de ejecución" y se recuerde como "la COP de adaptación, en la que se va a escuchar y a creer en la ciencia".
"El multilateralismo es el camino para luchar contra el cambio climático", defendió Corrêa do Lago, que hizo un balance positivo de lo conseguido por la comunidad internacional cuando ha unido sus fuerzas: "El protocolo de Montreal ha logrado eliminar el 95% de los gases que provocaron el agujero de ozono. El Acuerdo de París [firmado hace 10 años] tuvo lugar en un momento en el que se preveía que íbamos a superar los cuatro grados de temperatura [a finales de siglo]. Hemos logrado reducir esto bastante, pero sabemos que hay que redoblar los esfuerzos para reducirlo aún más", aseguró el diplomático brasileño.
Para Corrêa do Lago, "es el momento de celebrar logros" pero, al mismo tiempo, reclamó ser "humildes y realistas" porque "aunque estamos cerca de la meta, nos queda mucho por hacer". La cuestión de la urgencia, añadió, "es algo que hay que tener muy presente", y como ejemplo mencionó los desastres climáticos que han azotado en los últimos días a Brasil [que acaba de sufrir los efectos de un tornado], a Filipinas [que está haciendo frente al supertifón Fung-wong] o a Jamaica, que hace dos semanas quedó devastada por el huracán Melissa. "[Estas catástrofes] nos recuerdan que tenemos una responsabilidad inmensa", aseguró.
En la misma línea se pronunció el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que subrayó que "el cambio climático no es algo del futuro, sino una tragedia actual". El anfitrión de la COP30 destacó cómo esos recientes fenómenos extremos "han dejado muchas víctimas y una gran destrucción", y son sólo una muestra de lo que está ocurriendo en todo el planeta. "Incendios, inundaciones... El aumento de la temperatura mundial está causando devastación en todas las zonas del mundo, y los que se ven más afectados son las poblaciones vulnerables".
Asimismo, recordó la gran riqueza de biodiversidad que guardan las selvas amazónicas, defendió los derechos de las comunidades indígenas y reclamó a la comunidad internacional "que coloque al ser humano en el centro de la agenda del clima. Millones de personas van a caer en la pobreza y en el hambre debido al cambio climático, y esto va a suponer un retroceso de décadas", advirtió.
Lula pidió combatir la desinformación y el negacionismo climático, e insistió en que esta cumbre del clima "debe ser la COP de la verdad", la COP que escuche a la ciencia. "Estamos yendo en la dirección correcta pero a una velocidad muy lenta. A esta velocidad no vamos a lograr la meta de [limitar el aumento de temperatura a fin de siglo] 1,5 grados", admitió.
Ante los retrasos en la lucha contra el cambio climático, "quejarse no es una estrategia", declaró por su parte el director general de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Simon Stiell. Si bien reconoció que la curva de emisiones de gases de efecto invernadero había comenzado a descender, aseguró que no intentaba "mentir" para endulzar la realidad. "Necesitamos soluciones" y "tenemos que actuar mucho, mucho más rápido".
Elogios a China
Mukhtar Babayev, presidente de la anterior Cumbre, la COP29 de Bakú, fue el primero en intervenir en la jornada de hoy con un discurso en el que hizo un llamamiento para "hacer efectivos" los objetivos de la cumbre climática celebrada el año pasado en Azerbaiyán y en el que deseó suerte a su sucesor, André Corrêa do Lago.
Horas antes, el diplomático brasileño Corrêa do Lago reconocía que los países ricos "han perdido el entusiasmo para afrontar la crisis climática". El líder de esta cumbre expresó, sin embargo, su esperanza "en los movimientos del sur global" y en el liderazgo climático de China, con la llamada a la "cooperación internacional" efectuada por el viceprimer ministro Ding Xuexiang.
"China está viniendo con soluciones que son para todos, no solo para su país", advirtió el presidente de la COP30. "Los paneles solares son más baratos, y son tan competitivos con los combustibles fósiles que están por todos los lados. Si pensamos en el cambio climático, eso es algo bueno".
En contraste con la actitud de Estados Unidos, con el boicot de Donald Trump al Acuerdo de París y su decisión de no mandar una delegación de alto nivel a la COP30 (pese a la presencia de representantes de varios estados y ciudades norteamericanas), Ding Xuexiang se ofreció a "reforzar los lazos con la ONU con motivo de su 80 aniversario" a su paso por la ciudad brasileña.
Por primera vez, el país que lidera el ranking de emisiones de CO2 se ha comprometido a un plan de reducción del 7% al 10% en el 2035, considerado sin embargo a todas luces insuficiente por los expertos (en contraste con el objetivo de reducción de emisiones en un 90% para el 2040 de la Unión Europea)
Al menos un centenar de los 194 países representados en la COP30 han presentado la puesta al día de sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional. Las primeras estimaciones hablan de un recorte de las emisiones de CO2 entre el 10% y el 15% para el año 2035, lo que conllevaría un aumento de las temperaturas de 2,5 grados en este siglo. Para no superar el listón de los 1,5 grados fijados por el acuerdo de París, haría falta un recorte de las emisiones del 60%.
Emisiones de metano al alza
El arranque de la COP30 ha estado también empañado por el reciente análisis por satélite de la compañía Kayrros que certifica que las emisiones de metano -un gas de efecto invernadero hasta 80 veces más potente que el CO2- se han incrementado un 8,5% con respecto al 2020 en los seis mayores emisores (incluidos Estados Unidos y Australia). El acuerdo sellado por 159 países en al COP26 de Glasgow para limitar un 30% las emisiones de metano en el 2030 parece pues muy lejano.
Con el foco puesto en el futuro de la Amazonia, la COP30 dio el impulso inicial al Fondo Bosques Tropicales para Siempre (TFFF, por sus siglas en inglés), que aspira a conservar más de mil millones de hectáreas de selvas atrayendo la inversión de 25.000 millones de dólares de aportaciones públicas y hasta 100.000 millones de capital privado.
Las discrepancias norte/sur volverán a estar previsiblemente sobre la mesa en la negociación del Nuevo Objetivo de Financiación Climática, recogiendo el testigo del acuerdo alcanzado en la COP29 de Bakú, donde los países desarrollados se comprometieron a liderar la entrega de 300.000 millones de dólares anuales a las naciones en desarrollo.






