El príncipe Guillermo jugó voleibol playa en las arenas de Copacabana y Emmanuel Macron batió palmas mientras Daniela Mercury y la ministra de Cultura entonaban una canción en su honor: cualquier detalle, hasta el más pequeño, suma para que Luiz Inacio Lula da Silva supere con éxito la Cumbre del Clima de la ONU en Belém COP30, desafío diplomático y cuestión de honor a la vez para el presidente brasileño.
"Para Brasil, la COP30 será el punto culminante de un camino pavimentado a lo largo de nuestras presidencias del G20 y del BRICS", destacó Lula el jueves en su discurso de bienvenida a las delegaciones en la ciudad amazónica de Belem.
Es así: Lula, su ministro de Exteriores, Mauro Vieira, y su asesor especial para relaciones internacionales, Celso Amorim, pusieron especial énfasis en que el año que transcurrió entre noviembre de 2024, con el G20 en Río de Janeiro, y noviembre de 2025, con la COP30 en Belem, fuera un éxito diplomático.
Y más allá de las dificultades y de ciertas ausencias, el mero hecho de que la COP30 se celebre en Belém es ya un triunfo del hombre al frente de la novena economía mundial
"La Amazonía es para el mundo como si fuera una Biblia. Todo el mundo sabe que existe y cada uno la interpreta a su manera. Por eso los trajimos aquí", sintetizó Lula, que se apoya mucho en Macron, con el que vive desde hace tiempo un "bromance" político.
Lula aplicó sus reconocidas técnicas de seducción política también sobre el príncipe Guillermo, heredero de la corona británica, aunque la gran noticia en el inicio de la cumbre llegó de mucho más al norte, desde Noruega.
Detener la deforestación
Jonas Gahr Store, primer ministro del país nórdico, se reunió con Lula en Belém para anunciar que Noruega aportará 3.000 millones de dólares en diez años al Fondo Bosques Tropicales para Siempre (TFFF), la gran apuesta de Brasil para la COP30. A eso se suman los 500 millones comprometidos por Francia, los 1.000 millones del propio Brasil y otro tanto de Indonesia. Hasta ahora son 53 los países que firmaron su apoyo explícito al TFFF.
"Detener la deforestación es esencial para reducir los impactos del cambio climático y frenar la pérdida de biodiversidad. No hay tiempo que perder si queremos salvar las selvas tropicales del mundo. Es fundamental que Noruega apoye esta iniciativa", dijo Store.

Lula advierte de que la ventana de la acción ante el cambio climático se está "cerrando rápidamente"
Según cálculos del Ministerio de Hacienda brasileño y del Banco Mundial, el fondo necesita de 25.000 millones de dólares aportados por gobiernos, fondos soberanos y donaciones para así atraer 100.000 millones de capital privado. El Reino Unido, que fue parte de la concepción del TFFF, puso reversa y anunciará que no aportará dinero, según "The Guardian". La representación británica es de máximo nivel, ya que incluye al príncipe Guillermpo y al primer ministro Keir Starmer.
Más allá de cuán nutrido termine siendo ese fondo, sólo 57 líderes mundiales viajaron a Belém, la menor participación en una COP desde 2019. Y Xi JInping, que ya había faltado en julio a la Cumbre de los BRICS en Río de Janeiro, volvió a desairar a Lula: envió a su viceprimer ministro, Ding Xuexiang, pese a que China es responsable de una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero del planeta.
Estados Unidos, el segundo mayor emisor, no está representado, ya que el gobierno de Donald Trump se retiró de los Acuerdos de París. Y Narendra Mori, primer ministro indio, socio de Brasil en los BRICS y tercer mayor emisor de gases, envió a Belém a su ministro de Medio Ambiente.
Lula tampoco podrá contar con uno de sus principales socios económicos, Argentina. Mientras Belém recibía a jefes de Estado y de gobierno, el presidente argentino participaba en Miami en una cumbre ultraconservadora. La segunda economía sudamericana, completamente alineada con Trump, enviará a representantes de bajo rango, aunque varias provincias argentinas se hicieron presentes con delegaciones de alto nivel.
En el caso de Estados Unidos, California si estará presente, y fuentes del gobierno de Lula destacaron con satisfacción que dicho Estado tiene "un PIB del tamaño del de Japón".
Paraguay, uno de los países con mayores reservas de agua dulce en el mundo, y limítrofe con Brasil, siguió la línea de Argentina: su presidente, Santiago Peña, no pisará Belém. Lula contará en cambio con las presencias de Gabriel Boric, presidente de Chile, y Gustavo Petro. presidente de Colombia.

