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El consejero de Justicia y Calidad Democrática de la Generalitat, Ramon Espadaler, ha solicitado a la Audiencia Nacional declarar en catalán como testigo en el juicio a la familia Pujol Ferrusola, según avanzó El Món y ha confirmado este diario.
El miembro del Govern de Salvador Illa pidió formalmente, el pasado martes, emplear su lengua materna cuando llegue su testificación "amparándose en lo previsto en la ley", indican fuentes de la consejería. En su respuesta, el tribunal que preside José Ricardo de Prada ya le ha comunicado que "durante todas las sesiones de juicio está convocado en Sala un intérprete de lengua catalana".
Espadaler, que figura como testigo 232 del juicio iniciado a finales de noviembre y que ha reiniciado sus sesiones esta semana, es el líder de Units per Avançar, partido surgido de la extinta Unió Democràtica de Catalunya (UDC) y que mantiene desde el año 2017 una alianza electoral con el PSC.
De hecho, Espadaler ya tenía experiencia previa como conseller antes de su nombramiento por parte de Illa en agosto de 2024. Fue responsable de las carteras de Medio Ambiente (entre 2001 y 2003) y de Interior (2012-2015) en los Governs de Convergència i Unió presididos por Jordi Pujol y Artur Mas respectivamente.
Ruptura de CiU
En plena escalada del procés, y a tres meses de las elecciones que Mas calificó de "plebiscitarias (27 de septiembre de 2015)", Unió quedó prácticamente partido en dos en la consulta que formuló a sus bases sobre si el partido democristiano debía seguir la hoja de ruta soberanista de los convergentes: 1.351 militantes respaldaron la posición de la cúpula, partidaria de echar el freno de mano, mientras que 1.226 afiliados se alinearon con el sector independentista, que veía con buenos ojos la coalición Junts pel Sí ideada por Mas para el 27-S, que aglutinó a Convergència Democràtica, Esquerra Republicana, fuerzas políticas minoritarias y miembros independientes.
Tras la consecuente salida del Govern después de la consulta y la ruptura de la federación CiU, Espadaler, que era secretario general de Unió, encabezó la lista de unos comicios en que la formación presidida por el histórico Josep Antoni Duran Lleida no logró representación en el Parlament, pese a sumar más de 103.000 votos. Tres meses después, la candidatura liderada por el propio Duran Lleida tampoco obtuvo escaño en el Congreso de los Diputados en lo que supuso la estocada definitiva para la que había sido durante años la facción más conservadora de CiU.
Units per Avançar, con Espadaler a la cabeza, recogió en 2017 el testigo de la rama no independentista de Unió, mientras que los ex dirigentes encuadrados en el sector secesionista, que abandonaron el proyecto tras la derrota en la consulta de 2015, habían creado ya antes Demòcrates de Catalunya, cuyos principales rostros eran Antoni Castellà (hoy vicepresidente de Junts) y los ex presidentes del Parlament Joan Rigol y Núria de Gispert. Este partido, que se coaligó inicialmente a Convergència y luego incluso a ERC, disolvió finalmente su estructura, hace poco más de un año, para integrarse completamente en JxCat, formación a la que apoyaban desde 2021, tras la ruptura con Esquerra después de Demòcrates participase en una reunión junto a varias fuerzas independentistas, algunas de las cuales de extrema derecha.

