- Govern Salvador Illa busca amarrar el apoyo de ERC con "avances significativos" en financiación singular, Rodalies y gestión catalana de El Prat
- Generalitat Cataluña implantará este año un registro de grandes tenedores de vivienda para poder aplicar la subida de impuestos y el régimen sancionador
La aprobación de los Presupuestos de la Generalitat del año 2026 es un objetivo "absolutamente prioritario" para el Govern de Salvador Illa, pero el horizonte no aparece despejado.
Mientras que Esquerra Republicana condiciona su apoyo a que haya avances tangibles en la financiación singular para Cataluña acordada con el Gobierno de Pedro Sánchez, el otro socio parlamentario del PSC también está decidido a encarecer el precio de sus seis votos en el Parlament.
El portavoz de Comuns en la Cámara autonómica, David Cid, ha enfriado hoy las intenciones del Ejecutivo catalán de tener en vigor las cuentas públicas el 1 de enero, como ayer expresó la consejera portavoz, Sílvia Paneque. El diputado del partido aliado de Sumar ha dicho que "no tendría sentido sentarse a negociar" con los socialistas si antes no han cumplido con lo pactado en los últimos meses.
En concreto, Cid ha condicionado el diálogo sobre los Presupuestos a que se haga efectiva la ampliación del cuerpo de inspectores de vivienda, tal y como consensuaron ambas fuerzas políticas en mayo.
En declaraciones a Catalunya Ràdio, Cid ha señalado a la propia Paneque, responsable del Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, al insinuar que "no cree" en los compromisos que los comunes lograron obtener del Govern del PSC.
Cuerpo de inspectores
El grupo parlamentario de Catalunya en Comú y la consejera acordaron entonces una inyección económica de 850 millones de euros en políticas de vivienda, la creación de una oficina contra los desahucios y la ampliación del cuerpo de inspectores, con un centenar de efectivos, para vigilar el cumplimiento de la Ley de vivienda.
Este aumento de plantilla debía hacerse en dos fases, la primera con la incorporación de 60 profesionales antes del 30 de junio y otra antes de finalizar el año.
El paquete de medidas sirvió para que Comuns apoyase los tres suplementos de crédito a los que el Ejecutivo de Illa recurrió tras ver frustrados sus intentos de aprobar los Presupuestos de este ejercicio.
Las dificultades para sacar adelante las cuentas planean de nuevo sobre el Palau de la Generalitat, ya que el president necesita los votos de los dos socios de su investidura para alcanzar la mayoría absoluta de 68 escaños.



