Las obras del tercer hospital de Málaga comenzarán el próximo mes de enero, así lo ha precisado el consejero de Sanidad de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz (PP). El futuro centro hospitalario tiene un presupuesto de 543,3 millones de euros y se ejecutarán en dos fases, que tendrán una duración total de 75 meses.
Han pasado dieciocho años, cinco presidentes de la Junta de Andalucía -cuatro de ellos del PSOE- y otros tantos consejeros de Salud para que el ansiado tercer hospital de Málaga, que daría servicio a la ciudad y a su área metropolitana de influencia, sea algo más que una promesa con poco o ningún viso de materializarse, pero de la que presumir de cara a las elecciones.
En este tiempo la provincia de Málaga, que ya en 2007 presentaba la peor ratio de camas por habitante de Andalucía según un informe sectorial de CCOO, ha seguido creciendo y los malagueños han seguido sufriendo el déficit de infraestructuras sanitarias. Prácticamente dos décadas después la situación no ha cambiado mucho y en Málaga siguen faltando camas, aunque se ha estrenado algún que otro centro médico en la provincia como el Hospital de Alta Resolución de Estepona y se han ampliado las instalaciones de otros como el Hospital Regional Costa del Sol, en Marbella.
Con una población creciendo a un ritmo vertiginoso en una provincia que está de moda y la necesidad de las infraestructuras que acompañan este aumento de la población como telón de fondo, el pasado mes de mayo el Ejecutivo del Partido Popular de Juanma Moreno dio luz verde al deseado hospital de Málaga y le asignó presupuesto. En noviembre se adjudicó la obra a la Unidad Temporal de Empresas (UTE) Sando-OHLA-Vialterra, y a finales de año 'habemus', por fin, fecha de inicio.
Con esto, el tercer gran centro sanitario de Málaga está más próximo a ser una realidad. Aun así los malagueños tendrán todavía que esperar otros casi siete años y si todo va según lo previsto, el nuevo hospital estará terminado en 2032, un cuarto de siglo después de que se anunciase por primera vez.
La primera en hablar de una tan demandada como necesaria infraestructura, que ha dado lugar a muchos titulares pero a ninguna edificación real hasta la fecha, fue la hoy vicepresidenta del Gobierno y actual candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero (PSOE). Muchos de los médicos que seguramente trabajarán en él ni siquiera habían nacido cuando Montero presentó el proyecto.
En 2007, siendo aún Manuel Chaves presidente del Ejecutivo autonómico, la entonces consejera de Salud y Bienestar Social anunciaba a bombo y platillo que Málaga contaría con un nuevo centro hospitalario. De nuevo, nada. Y así un equipo de Gobierno y un consejero tras otro hasta hoy.
El futuro centro hospitalario será "la mayor obra sanitaria que jamás se haya hecho en Andalucía", ha dicho el consejero de Sanidad este viernes en un encuentro con el Colegio de Médicos de la provincia.
Contará con 815 habitaciones, una zona de urgencias con 31 consultas médicas, ocho de enfermería y 61 camas de observación, además de 80 camas de UCI y un bloque quirúrgico con 48 quirófanos.
Con respecto a las consultas externas, habrá 158 salas para las especialidades médicas y 38 para enfermería, así como un área específica destinada a la docencia y la investigación.
El titular de Sanidad ha subrayado que este hospital supondrá "un salto de calidad", al "liberar presión asistencial", y permitirá además acortar las esperas de los malagueños y miles de visitantes que recibe la provincia.
En junio del próximo año está previsto que comiencen las obras para el traslado del Centro de Transfusión, que es "imprescindible para construir el nuevo hospital", ha explicado.
El contrato adjudicado combina la ejecución de las obras del hospital y la concesión y explotación del aparcamiento durante 23 años.
