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The Pitt

Noah Wyle: "Desde el principio tenía claro que no iba a ser igual que John Carter de Urgencias, no lo quería volver a hacer"

El actor, conocido por su papel en la recordada serie Urgencias donde interpretaba al doctor John Carter, protagoniza ahora la serie The Pitt en Max

Noah Wyle
Noah Wyle, es el doctor doctor Michael 'Robby' Rabinavitch en The Pitt.MAX
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Noah Wyle triunfó en televisión durante 15 años dando vida al doctor John Carter en la mítica serie Urgencias (entre 1994 y 2009) y, pese a protagonizar otras ficciones como Falling Skies o The Librarians, el actor californiano ha vuelto a ponerse en la piel de un médico para cautivar a los espectadores con su nuevo proyecto: The Pitt.

En esta serie, que se puede ver en Max, Wyle interpreta al doctor Michael 'Robby' Rabinavitch, un médico traumatizado por la pandemia. Lo original de la trama de The Pitt es que cada episodio de la temporada cubre una hora del turno de 15 horas del departamento de emergencias en el Pittsburgh Trauma Medical Hospital donde el actor, acompañado por Tracy Ifeachor como la Dra. Heather Collins; Katherine LaNasa como Dana Evans, la enfermera jefe de la sala de urgencias; Patrick Ball como el Dr. Frank Langdon; Fiona Dourif como la Dra. Cassie McKay; o Taylor Dearden como la Dra. Melissa King; protagonizan las tramas relacionadas con todo lo que sucede en las urgencias de un hospital y lo que siente el personal médico en cada caso que aborda.

Wyle explica cómo surgió el proyecto, del que es creador también, y cómo ha sido volver a interpretar a un médico tras haber salvado a la humanidad de un ataque alienígena o haber sido un librero encargado de solucionar misterios imposibles, recuperar potentes artefactos y luchar contra amenazas sobrenaturales.

¿Cómo surgió la idea de crear The Pitt?
Nació durante la pandemia de coronavirus. Me encontraba en casa, sin trabajar y muy deprimido, mientras recibía muchos mails de personas que estaban trabajando en las emergencias de hospitales diciéndome que mi papel del les había motivado para estudiar Medicina. Así que decidí crear The Pitt junto a Scott Gemmill, otro actor de aquella serie.
Mencionas que hay gente que te escribe diciendo que Urgencias los inspiró para dedicarse a la medicina de urgencia. ¿Crees que con The Pitt ocurrirá lo mismo?
Bueno, es curioso, la medicina de urgencias era una especialidad a la que casi nadie quería dedicarse a finales de los 80 y principios de los 90. Tradicionalmente, se consideraba la especialidad "hijastra" de un hospital. No se le daba mucha financiación y los médicos de urgencia no podían realizar labores en otros departamentos porque estos sentían que eran su jurisdicción. Los médicos de urgencias eran los adictos a la adrenalina que estaban haciendo una medicina de primera línea en entornos urbanos y tratando de aplicar las cosas que aprendieron en la guerra en tiempos de paz.

Cuenta Wyle que entonces llegó Urgencias y todo cambió: « Los médicos de urgencias empezaron a ser considerados los héroes que realmente son. De repente, las listas para esa especialidad comenzaron a crecer». A mediados y finales de los 90 había más solicitudes que nunca para convertirse en médico de urgencias, lo que supuso que se destinaran más fondos a esa especialidad. El año pasado, por primera vez, no hubo suficientes solicitantes para ubicarlos en los departamentos de emergencia del Estados Unidos.

"The Pitt es una oportunidad perfecta para que llegue otra serie y haga que esos profesionales se vuelvan a ver como los héroes que son"

«Las listas han disminuido hasta tal punto después de la COVID que nadie quiere entrar en ese trabajo porque parecía que te estabas apuntando una muerte segura», explica el actor. «No era sexy como antes, daba miedo. Y tus pacientes están enfadados y son desagradecidos y encima no recibes ningún pago extra. Así que es una oportunidad perfecta para que llegue otra serie y haga que esos profesionales se vuelvan a ver como los héroes que son».

¿En qué ha cambiado la medicina desde que trabajabas en Urgencias hasta la actualidad?
Que no hubo un momento de transición entre la atención primaria y la atención secundaria por la pandemia. Todo ha cambiado desde entonces y todavía estamos saliendo de ese pozo en muchos sentidos. Hubo muchas cosas que contribuyeron a la crisis que estamos experimentando. La necesidad de más enfermeras para atender a los pacientes significó que había una escasez de ellas para tratarlos. Por lo tanto, esos pacientes no ingresaban hasta que hubiera suficientes enfermeras, lo que generó una congestión en el departamento de urgencias. Además, antes se pasaba mucho más tiempo con un paciente que ahora.
¿Cómo definirías a su personaje, el doctor Michael 'Robby' Rabinavitch?
Desde el principio tenía claro que no iba a ser igual que John Carter, no lo quería volver a hacer. El trabajo de Robby no consiste realmente en ayudar a la gente, a él le gusta la adrenalina del momento para olvidar todo lo que le rodea. Es una vida muy dedicada y muy frágil. Quería explorar todo eso, deseaba deconstruir al héroe y convertirlo en un hombre que se cansa, que se enfada y que tiene cosas en la cabeza que no puede compartir y que le dificultarán su desempeño al máximo nivel.
¿Cuál fue el mayor desafío al utilizar un formato en tiempo real, un episodio por una hora de turno?
La parte más agotadora fue al comprobar si el concepto funcionaba. ¿Lo haría al hacerlo en tiempo real en un entorno en el que no eres como Jack Bauer en 24 saltando en tu coche y siendo perseguido? Entonces, hasta que no vimos el episodio piloto, todo eso era más bien teórico. Pero era la única forma en que realmente podíamos involucrar a una audiencia que se ha vuelto muy sofisticada en su forma de ver las series y tratar de convencerla.
¿Cómo decidiste lo que mostrarías y lo que no de las emergencias médicas en la serie?
El ejercicio no es lo que podemos hacer, es lo que debemos hacer. Son la discreción, el gusto y la narración los que nos van guiando. ¿Vamos a fotografiar desnudez gratuitamente? No, pero tampoco se evitará en el transcurso del procedimiento que vayamos a realizar. Es solo una forma de eliminar esos filtros que suelen estar y que impedirían que alguien pueda sentir está viendo algo auténtico. Tenemos documentos de desnudez no sexual que hacemos firmar a todos los pacientes y a los actores que interpretan a los pacientes. Porque, como en cualquier centro de traumatología, si entras en una camilla, te van a cortar la ropa. ¿Qué pasaría si me dispararan? ¿Cómo sería? ¿Cómo me sentiría? ¿Quién me trataría? Este es el tipo de cosas que despiertan el interés de la gente en los traumas médicos.