- Televisión Las pruebas de la investigación "de oficio" en RTVE que golpean Malas Lenguas y Mañaneros 360
Era la semana pasada cuando José Pablo López, presidente de RTVE, tenía que haber comparecido en la Comisión de Control del Congreso sobre la Corporación Pública. Una cita que se repite cada ciertas semanas y que debido a un problema de salud se tuvo que retrasar. Una semana después, López ha hecho su comparecencia y, como siempre desde que está al frente de RTVE, venía con los deberes hechos, consciente de que todos los frentes abiertos de la televisión pública iban a ponerse encima de la mesa.
Aunque López no es de los que se amilana ante los diputados de la Comisión y siempre se vive algún que otro momento de tensión, en esta ocasión ha sido el informe del Consejo de Informativos de TVE sobre los programas Malas Lenguas y Mañaneros 360 el que ha sacado la mayor dureza del presidente de RTVE que no ha tenido medias tintas a la hora de cargar contra el Consejo de Informativos.
Más de 140 páginas, 16 de ellas solo de conclusiones; 100 quejas investigadas; varios meses de visionado; decenas de horas minutadas; y casi 40 páginas de preguntas a las diferentes direcciones de RTVE y a las productoras de Malas Lenguas y Mañaneros 360 es el resumen de la investigación "de oficio" que el pasado mes de mayo el Consejo de Informativos de TVE, uno de los órganos con mayor fuerza de la Corporación y responsable de velar por los Servicios Informativos de la televisión pública, comenzó el pasado mes de mayo y cuyas conclusiones hicieron públicas a los trabajadores de RTVE en un demoledor informe del que se extrajo, entre otras muchas resoluciones, que ambos programas, presentados por Jesús Cintora y Javier Ruiz, respectivamente, "incumplen, de forma habitual y reiterada, las normas fundamentales para la elaboración de información en RTVE".
El informe, que contenía varios errores que fueron subsanados la semana pasada enviando el informe corregido, señalaba entre otras muchas cosas de "sesgo" o "falta de pluralidad" a ambos programas.
Preguntado por este informe en la Comisión de Control, José Pablo López ha arrancado mostrando su respeto por la labor y la importancia del Consejo de Informativos en la televisión pública, para, a continuación, cargar con dureza contra éste.
Lo primero que ha señalado el presidente de la Corporación es que el informe se basa en el análisis de "solo 13 programas de los 400 que se han emitido" desde que los dos programas llegasen a la parrilla de RTVE y desde que Javier Ruiz se pusiera al frente de Mañaneros 360. En este sentido, López ha insistido en que "el CdI tiene un plus de responsabilidad en sus analisis".
Sin embargo, lo que ha embravecido a López es lo que él considera el hecho "más grave" del informes, refiriéndose a que se haya acusado a RTVE "de incitar al odio": "El problema no es señalar errores o malas prácticas que se puedan haber producido, el problema es el salto injustificado de hechos concretos a un imputación global".
Para el presidente de RTVE esto demuestra "la mala praxis que se detecta en el informe del Consejo de Informativos compromete la credibilidad del propio Consejo".
Sobre la denuncia del informe el que señala a la falta de pluralidad de los dos programas, López ha respondido señalando los errores que presentaba el informe inicial y que fueron subsanados a posteriori: "En materia de pluralismo de los nueve colaboradores que señalaba el informe, cinco jamás han participado y un sexto no han participado en el programa que dicen".
En cuanto a "las acusaciones de sesgo" que, según ha dicho López, "sostienen que tapan los casos del PSOE", ha afirmado que "en los 13 programas analizados, Leire Díaz, Koldo y Santos Cerdán aparecen en 198 programas". Con todo ello, López ha sentenciado que "resulta imposible sostener estas acusaciones del Consejo de Informativos".
Durante la comparecencia, también se le ha preguntado por los ataques a Sarah Santaolalla, colaboradora de los dos programas. José Pablo López ha defendido a la colaboradora y se ha mostrado duramente crítico contra dichos "ataques". "Mis primeras palabras de apoyo quiero que sean a ella y de condena firme a una campaña de acoso que ha traspasado todos los límites exigibles dentro de la democracia. Los ataques tanto de RTVE como de sus colaboradores no es casual. Que RTVE tenga una posición muy fuerte dentro del panorama audiovisual y tenga una agenda propia se convierte en una especie de profesión de riesgo", ha afirmado López.
El presidente de RTVE, además, ha hecho hincapié en que lo que está ocurriendo es "una estrategia misoginia y machista perfectamente trazada donde unos señalan y denigran y otros que se consideran periodistas se atreven a acosarla": "No caben los silencios clamorosos. Me gustaría saber donde está la Asociación de la prensa de Madrid, por qué es tan rápida para otros linchamientos y en esta no".
En cuanto a los programas de Javier Ruiz y Jesús Cintora, López ha sacado pecho de los datos de audiencias que están consiguiendo ambos programas y que en parte ha llevado a La 1 a se líder de audiencia en las mañanas y a aupar a La 2 a su mejor dato en 16 años.
El informe del CdI no solo exponía el incumplimiento de Malas Lenguas y Mañaneros 360 de las normas que rigen los programas informativos de RTVE, sino también el descontrol de la dirección responsable de estos a la hora de qué y quién "toma las decisiones" de dichos programas.
Entre las denuncias que señalaba dicho informe está la que tiene que ver con "la responsabilidad editorial", cuyo informe califica de "opaca", pues "no se sabe" ni se dice "quiénes son los responsables reales". Y lo que es más grave, según distintas indagaciones llevadas a cabo por este Consejo de Informativos, parece que las decisiones fundamentales las toma gente ajena a RTVE.
La investigación interna concluyó también que sus "contenidos son sesgados", que "abundan los argumentos favorables al Gobierno o al PSOE", que "los presentadores adolecen de sesgo, tanto en el contenido de sus opiniones como en la forma de exponerlas" o que "el reparto de temas en la mesa suele favorecer solo a quienes defienden tesis de un determinado signo político, quienes suelen concluir los debates y cuyas opiniones son reforzadas por los colaboradores externos".
Señalan, además, que en ambos programas "está unida a la información, lo que en muchas ocasiones dificulta diferenciarlas". Y determinan sin paliativos que "es habitual que los temas y el tratamiento de los reportajes den como resultado un contenido sesgado, en el que abundan los argumentos favorables al Gobierno o al PSOE". Por contra, "mientras, se tratan de forma discreta o no se tratan aquellos temas que pueden poner en un aprieto al Ejecutivo y se redunda en los asuntos que puedan debilitar a la oposición".
Pero, la investigación va más allá, confirmando lo que muchos trabajadores llevan denunciando varios meses, "la emisión de noticias falsas". El informa recuerda cuando se acusó "a un responsable de la UCO de querer atentar contra el Presidente del Gobierno", y denuncia que "son incompatibles con programas que se anuncian como aquellos que quieren acabar con los bulos".
En el tratamiento de los sucesos en ambos programas, las conclusiones dejan en evidencia el incumplimiento de la normativa a la que referencia el CdI. Apuntan a que han detectado "falta de respeto a la privacidad de las víctimas y apreciamos elementos que, en ocasiones, son sensacionalistas como el empleo de determinadas dramatizaciones y músicas". También han observado, "con especial alarma, la difusión inapropiada de contenido vejatorio contra las personas, especialmente en el caso de menores".
Por todo ello, el informe determina que "estos programas y sus prácticas, hacen que la credibilidad de RTVE se vea alterada y que algunas fuentes y expertos no quieran colaborar con nuestros informativos". Aún así, la investigación es consciente de que tanto Mañaneros 360 como Malas Lenguas "tienen elementos atractivos para el espectador, como es el conflicto y el sesgo de confirmación". Elementos que el CdI sabe que "pueden redundar en una mejor audiencia, pero también en un peor servicio público".

