Portaba ocho maletas a duras penas por los pasillos de la estación de autobuses de Madrid-Estación Sur. Todas ellas visiblemente cargadas. Y, para acabar de llamar la atención de los agentes de la Policía Nacional desplegados, la usuaria se puso a discutir con una empleada de una empresa de autobuses. Momento en la que una pareja de uniformados optaron por intervenir.
Los hechos ocurrieron la tarde del pasado 31 de enero. Tras abrir todos los equipajes, las autoridades se toparon con un cargamento inesperado: más de 7.300 cajetillas y 35 botes de tabaco precintado con etiquetado extranjero y sin autorización para su venta en Europa. Este botín al margen de la ley estaba valorado en más de 35.000 euros.
Por tales hechos, esta persona fue detenida como presunta autora de un delito de contrabando, pasando posteriormente a disposición de la autoridad judicial.

