MADRID
Ayuntamiento

La confirmación electoral de Almeida inicia la cuenta atrás hacia 2027: las primarias de Rita y Maroto (con Bolaños de fondo) y el 'gallinero' de Ortega Smith

Más allá de la presencia del alcalde como cabeza de cartel, la única certeza para las próximas elecciones es la caída en desgracia del portavoz municipal de Vox, a una distancia sideral (física y personal) del líder de su partido, Santiago Abascal

De izda a dcha: Ortega Smith, Reyes Maroto, Almeida y Rita Maestre, durante el debate electoral previo a los comicios de 2023.
De izda a dcha: Ortega Smith, Reyes Maroto, Almeida y Rita Maestre, durante el debate electoral previo a los comicios de 2023.ÁNGEL NAVARRETE
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La última vez que José Luis Martínez-Almeida y Rita Maestre coincidieron en el gran salón de Plenos del Palacio de Cibeles, el alcalde miraba compulsivamente su teléfono móvil por si al pequeño Lucas le entraban las prisas. Y la portavoz de Más Madrid, líder de la oposición, aposentaba las manos sobre su tripa, a dos meses de que su segunda hija se presentase ante el mundo. Fue el 24 de junio, día de San Juan.

Ayer, siete meses después, ambos volvieron a verse las caras. Se conocen los rostros de memoria, pues llevan conviviendo más de una década (2015) bajo el tejado del Ayuntamiento. Cuando Almeida no era siquiera el líder de una formación popular, la de Esperanza Aguirre, recién desbancada en las urnas pese a su victoria. Cuando Maestre, aún veinteañera, ponía la voz a la alcaldesa Manuela Carmena. Su retorno, tras la baja maternal, fue intenso y enérgico, lanzando a la bancada del PP, con la mirada apuntando a Almeida, ácidas acusaciones: «Esto es un atraco y ustedes son los ladrones». El entrecomillado formaba parte de la campaña sobre los fondos buitre con la que regresó a escena este lunes. En cualquier caso, el ardoroso intercambio dialéctico no fue ninguna novedad, más allá de que a ella se le atacase con su cambio de domicilio: «Es dramáticamente moderna y está gentrificando Carabanchel».

Más allá de esas clásicas lindezas de los Plenos, quizás la mayor novedad es que esa historia de amor-odio entre ambos aún podría prolongarse cinco años más. Es decir, el que resta hasta las elecciones y los cuatro de la siguiente legislatura, que sería la cuarta etapa para ambos. Porque el alcalde compareció en Cibeles ungido sin previo aviso por la presidenta de su partido, Isabel Díaz Ayuso. De modo que, salvo que los convulsos tiempos políticos, o las cuestiones vitales, a las que siempre hay que atender, digan lo contrario, afrontará su tercera aventura electoral como cabeza de cartel. Es el primero de los aspirantes con nombre y apellidos.

Almeida, junto a Maestre, en el Pleno municipal.
Almeida, junto a Maestre, en el Pleno municipal.EUROPA PRESS

Sin embargo, para saber si Rita le seguirá acompañando en esa apasionada aventura municipal, aún habrá que esperar, como mínimo, hasta el ocaso del otoño. La jefa de la oposición desde 2019, paradójicamente el año que Más Madrid ganó las elecciones, confirmó su candidatura en diciembre de 2022, tras imponerse en las primarias del partido. Fue la primera vez que comparecía sin el paraguas de Carmena y se tuvo que conformar con los 12 concejales actuales.

La sombra de Quero

Había quien, ayer, acaso condicionado por la prematura confirmación de Almeida, la única certeza hasta ahora, lanzaba ya la mirada hacia esa ruta cuesta abajo que son los 16 meses que restan para las elecciones de 2027. Y en esa fotografía aún faltan sus actores principales. La intención de Reyes Maroto, proclamada aspirante a Cibeles en noviembre de 2022, cuando aún estaba sentada en la mesa del Consejo de Ministros de Pedro Sánchez, como responsable de Industria, Comercio y Turismo, es presentarse a las primarias del PSOE. Un proceso que, tal vez, pueda estar algo más caro. Con el nombre de Félix Bolaños, Ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, presente hace unos días en esa escenificación de las obras de la Operación Campamento (a diferencia de Reyes), sonando con cierta fuerza en los últimos tiempos. Su nombre ya formó parte del casting de ministros (también Grande-Marlaska, Margarita Robles o Pilar Llop) del que, finalmente, salió la bola de Reyes, que acabaría amarrando 11 ediles.

Y en ese álbum también queda la incógnita de Vox, toda vez que la distancia con la dirección de su partido de Javier Ortega Smith, concejal desde 2019, parece insalvable. «Le están arrinconando», había quien sugería ayer en los pasillos de Cibeles. La imagen de Ortega, horas después, sentado en el gallinero del Congreso, a una distancia sideral de Santiago Abascal (física y personal) así lo confirmaba. Por eso, aparte de Almeida, la mayor certeza para el próximo proceso electoral sea la ausencia del actual portavoz municipal de la formación. Hay quien maneja el nombre de Carlos Hernández Quero, compañero suyo en el hemiciclo, como mástil para captar adeptos y lograr que Vox vuelva a ser determinante en el Consistorio, como ocurrió entre 2019 y 2023.

En cualquier caso, son sólo las primeras pinceladas de un paisaje electoral que ya empieza a tener claros algunos de los colores. Quién sabe si ese reencuentro de ayer entre Almeida y Rita, Rita y Almeida, será el punto de partida de otros cinco años más.