Vecinos de Minneapolis llevan comida y cuidan a los hijos de inmigrantes detenidos por el ICE: "Tienen mucho miedo"
La ciudad de Minneapolis se encuentra bajo una presión extrema tras el despliegue de más de 2.000 agentes federales en una masiva operación contra la inmigración que ha desencadenado violentos enfrentamientos en las calles. Mientras los manifestantes chocan abiertamente con las autoridades, una red de residentes locales ha comenzado a operar de forma encubierta para sabotear las detenciones y proteger a los miembros más vulnerables de la comunidad.
A la cabeza de este esfuerzo humanitario se encuentra Felia Martínez, una cristiana devota y antigua simpatizante de Trump, quien ha transformado el banco de alimentos local Source MN en una plataforma de apoyo crítico. Martínez coordina a un grupo de voluntarios que no solo suministra alimentos, sino que también gestiona casas de acogida para niños cuyos padres han sido capturados por las fuerzas federales. Su labor busca evitar que los menores queden desprotegidos o sean perseguidos en medio del caos policial que atraviesa la ciudad.
Uno de los casos más dramáticos registrados es el de Melida Rita Wampash Tuntuam, una madre de origen ecuatoriano que fue detenida a principios de este mes. Tras su captura, los agentes federales iniciaron una persecución contra sus hijos, lo que obligó a la red de Martínez a intervenir de emergencia. Actualmente, los ocho niños de la familia, que forma parte de un núcleo de diez integrantes, se encuentran refugiados en una casa de seguridad en el sur de Minneapolis. La angustia entre los menores es total; los hermanos mayores han expresado un profundo temor ante la posibilidad de ser separados de su hermano menor, un bebé de apenas cinco meses de edad.
Este movimiento de resistencia civil subraya la fractura social en Minnesota, donde los ciudadanos están priorizando la unidad familiar y la protección de los niños por encima de las directrices federales.