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China

La caída del "corrupto" general Zhang, el último veterano de guerra que eclipsaba el control absoluto de Xi Jinping

Era el único alto mando militar con suficiente autoridad acumulada en China como para representar un contrapeso al presidente chino dentro del régimen

AP
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Hijo de un general fundador del Ejército Popular de Liberación (EPL), veterano de la guerra contra Vietnam en 1979 y aliado del presidente Xi Jinping desde la infancia, la figura de Zhang Youxia representaba una mezcla de linaje revolucionario, experiencia en combate y lealtad política. Por eso, su caída no es un episodio más de la larga campaña anticorrupción, sino un punto de inflexión en la reconfiguración del poder militar en China.

El comunicado oficial, difundido el pasado sábado por los medios estatales, fue breve y aséptico: Zhang, 75 años, vicepresidente de la Comisión Militar Central (CMC), el máximo órgano de mando del ejército, estaba bajo investigación por "graves violaciones de la disciplina". Es el mismo eufemismo que ha acompañado la defenestración de decenas de altos mandos militares en los últimos años.

Un día después, en un editorial especialmente duro, el 'Diario del EPL', el periódico oficial del ejército, acusó a Zhang de "pisotear gravemente" el sistema de responsabilidad última que recae en el presidente de la CMC, el siempre omnipresente Xi Jinping, y de alimentar problemas que amenazan el liderazgo absoluto del Partido Comunista (PCCh) sobre las fuerzas armadas.

No transcendieron más detalles hasta que el secretismo que impera en las purgas militares de Pekín se rompió por una exclusiva del 'Wall Street Journal': Zhang, el general de mayor rango de la superpotencia asiática, habría sido acusado de filtrar secretos sobre el programa chino de armas nucleares a Estados Unidos. También estaría bajo investigación por aceptar sobornos y por formar "camarillas políticas", una frase que se utiliza a menudo para describir complots que buscan construir redes de influencia que socavan la unidad del Partido desde dentro de la poderosa CMC.

Según la información, las autoridades además están investigando el papel de Zhang como supervisor de la agencia responsable del desarrollo y la adquisición de material militar, que cuenta con un enorme presupuesto para satisfacer la vieja obsesión de Xi de que China tenga unas fuerzas armadas modernas y listas para el combate. El veterano general presuntamente aceptó grandes sumas de dinero a cambio de promocionar ascensos en las oficinas que se encargan de gestionar estas compras.

"Estas informaciones en teoría han salido de filtraciones de altos cargos del Partido o mandos militares que están al tanto de la investigación. Pero lo cierto es que, en China, sobre todo a ese nivel tal elevado, nadie filtra nada, y menos a medios extranjeros. Esta todo muy controlado, por lo que hay que poner en duda siempre estas noticias", asegura un funcionario del Ministerio de Exteriores.

Desde 2023, cuando Xi lanzó una ofensiva contra la corrupción dentro del ejército, decenas de mandos militares y ejecutivos de la industria de defensa han sido investigados o destituidos. Hasta ahora, Zhang era visto como el garante de la continuidad operativa del EPL, el único hombre de confianza del presidente que mantenía peso propio dentro de un sistema cada vez más personalista.

Además, la prensa estatal lo había adulado recientemente como el arquitecto de la limpieza dentro de las fuerzas armadas, que se ha llevado por delante a "corruptos" y "antipatriotas", especialmente dentro de la Fuerza de Cohetes, que maneja el arsenal nuclear.

La última aparición pública de Zhang fue el pasado 22 de diciembre, cuando participó junto a Xi en un acto de nombramiento de nuevos generales. Su perfil ayuda a entender por qué su caída sacude ahora los cimientos del aparato militar chino. Su padre, Zhang Zongxun, combatió junto a Mao Zedong en el Levantamiento de la Cosecha de Otoño de 1927 (una insurrección armada liderada por los comunistas) y fue un general clave en el frente del noreste durante la guerra civil contra los nacionalistas del Kuomintang.

Zhang durante una reunión en el Ministerio de Defensa en Hanoi, Vietnam, el 24 de octubre de 2024.
Zhang durante una reunión en el Ministerio de Defensa en Hanoi, Vietnam, el 24 de octubre de 2024.LUONG THAI LINHEFE

En 1947, cuando comandaba un cuerpo del EPL, su comisario político era Xi Zhongxun, el padre del actual presidente chino. Ambos clanes, además, comparten raíces en la provincia de Shaanxi. Era una conexión biográfica, casi familiar, entre dos linajes del famoso Ejército Rojo.

A diferencia de Xi, cuya experiencia militar se limita a un breve paso administrativo por el cuartel general del EPL en su juventud, Zhang era un soldado respetado tras combatir en la frontera vietnamita y dirigir operaciones especiales y de entrenamiento. Xi confió en él desde el inicio de su mandato: lo colocó en 2012 al frente del entonces Departamento General de Armamento, lo mantuvo en puestos clave durante la gran reforma del ejército de 2016 y lo elevó a vicepresidente de la CMC en 2017. Además, Zhang es uno de los 24 dirigentes del exclusivo Politburó, el núcleo duro del Partido.

Varios analistas han apuntado estos días que Zhang era el único alto mando con suficiente autoridad acumulada como para representar un contrapeso real a Xi dentro del régimen. Tradicionalmente, el control del ejército ha sido el factor decisivo para la supervivencia política de los líderes chinos. "La destitución de Zhang sugiere que Xi quiere asegurar su autoridad absoluta. Técnicamente, Zhang era el único que controlaba la autoridad militar que le otorgaba el poder de desafiar a Xi de forma efectiva", opina Yun Sun, director del programa sobre China del centro de estudios Stimson Center en Washington.

Tras el último congreso del PCCh, en 2022, la CMC arrancó con siete miembros. Desde entonces, cinco han sido purgados. Como primer vicepresidente de este organismo, Zhang concentraba competencias que, en otros países, se repartirían entre el ministro de Defensa, el jefe del Estado Mayor y el asesor de seguridad nacional. Controlaba promociones, presupuestos, planificación estratégica y operaciones. Respondía solo ante Xi. Su destitución, como apuntan los expertos, despeja cualquier ambigüedad: el poder militar queda ahora completamente centralizado en manos del líder supremo.

El fin de semana, Pekín anunció, además de Zhang, la destitución de otra pieza importante dentro de la CMC, el general Liu Zhenli (61 años), otro veterano de la guerra con Vietnam que era el jefe del Departamento del Estado Mayor Conjunto, responsable directo de la supervisión de operaciones, inteligencia y entrenamiento.

"Zhang y Liu, como altos funcionarios del Partido y el ejército, han traicionado gravemente la confianza depositada en ellos, alimentando los problemas políticos y de corrupción que amenazan el liderazgo absoluto del Partido sobre las fuerzas armadas y socavando la base de su gobernanza. Han perjudicado gravemente los esfuerzos por fortalecer la lealtad política en el ejército y la preparación general para el combate, lo que ha supuesto un grave impacto negativo para el Partido y el país", reza el editorial del diario del EPL.

Las purgas de Xi dentro del ejército comenzaron a hacer ruido con la expulsión de dos ministros de Defensa, Li Shangfu y su predecesor, Wei Fenghe. Ambos casos se vincularon a irregularidades en la compra de armamento. A mediados del año pasado se anunció la destitución de otro general de la CMC, Miao Hua. Unos meses después también cayó el segundo general de mayor rango, He Weidong, quien entonces era el segundo vicepresidente del organismo. Su puesto lo ocupó el general Zhang Shengmin, el único militar en activo que sigue formando parte de la poderosa comisión.