El presidente de China, Xi Jinping, ha llevado su campaña anticorrupción hasta la cúspide del poder militar. Pekín ha puesto bajo investigación al general Zhang Youxia, el oficial de mayor rango del Ejército Popular de Liberación (EPL), en un nuevo golpe contra la corrupción y la falta de lealtad política dentro de las fuerzas armadas.
Zhang (74 años), uno de los dos vicepresidentes de la poderosa Comisión Militar Central (CMC) -el máximo órgano de mando del ejército y pieza central del sistema de poder del gobernante Partido Comunista-, está siendo investigado por "graves violaciones de la disciplina del partido y de las leyes estatales", según anunció este sábado un portavoz del Ministerio de Defensa. La fórmula, habitual en este tipo de comunicados oficiales, suele anticipar una caída fulminante y la apertura de un proceso penal.
Además de Zhang, también ha sido apartado otro pez gordo del EPL: el general Liu Zhenli (61 años), jefe del Departamento del Estado Mayor Conjunto, responsable de la planificación operativa y de las operaciones de combate del ejército. Liu había sido una figura clave en la arquitectura militar china y uno de los pocos altos mandos con experiencia real en el campo de batalla.
Desde 2023, decenas de oficiales de alto rango y directivos de la industria de Defensa han sido destituidos, investigados y condenados. Pero los casos de Zhang y Liu son especialmente significativos porque ambos generales habían desempeñado un papel central en el ambicioso plan de modernización del EPL, con el propósito de impulsar al ejército hacia una engrasada maquinaria militar capaz de competir con Estados Unidos en hipotéticos escenarios bélicos como Taiwan o el disputado mar de China Meridional.
En un artículo publicado hace un par de meses, Zhang comentó la necesidad de acelerar el desarrollo de armamento avanzado, pidiendo al EPL construir más "armas y equipos de primera clase que puedan vencer al enemigo".
En el mismo escrito, también hizo un llamamiento a eliminar "influencias tóxicas" y a forjar una mayor lealtad hacia el partido. "Los militares deben llevar con determinación la lucha anticorrupción hasta el final, intensificar la rectificación simultánea tanto de la corrupción como de la mala conducta, y frenar con firmeza los modales indecentes entre oficiales y soldados", escribió.
La investigación conta Zhang ha sorprendido porque este militar era considerado uno de los aliados más cercanos al presidente Xi. Zhang, además, es miembro del Politburó, el núcleo duro del partido. Al igual que Xi, el general pertenece al grupo de los llamados príncipes rojos, descendientes de los veteranos revolucionarios que fundaron la República Popular. El padre de Zhang combatió junto al de Xi durante la guerra civil china.
Otros casos
En octubre del año pasado, la campaña anticorrupción se llevó también por delante al segundo general de mayor rango, He Weidong, quien entonces era el vicepresidente de la CMC. El pasado septiembre, otros cuatro generales fueron expulsados del partido. Y a mediados de 2025, otro reputado general de la CMC, Miao Hua, fue destituido.
El año pasado también se anunció la caída del ex ministro de Defensa, el general Li Shangfu. "Aprovechándose de su posición, se enriqueció con enormes sumas de dinero para buscar beneficios inapropiados personales", anunció la prensa china, desvelando además que otro ex ministro de Defensa, Wei Fenghe (ocupó el puesto entre 2018 y 2023), había sido expulsado del partido por otro caso de corrupción.
La cartera de Defensa que habían llevado tanto Li como Wei, a diferencia de sus homólogos de Occidente u otros países asiáticos, tiene un peso más diplomático y ceremonia. En China, la toma decisiones recae sobre la CMC. De este órgano forma parte el ministro de Defensa, pero siempre por debajo en la escala de mando de dos vicepresidentes y del presidente Xi, la máxima autoridad militar del país.
La destitución de Li, junto con otros nueve generales de su confianza que fueron juzgados por un tribunal militar, se relacionó con la compra irregular de equipos militares durante la etapa del ex ministro al frente de la Fuerza de Apoyo Estratégico, una organización que se encargaba de jubilar a los viejos mandos del ejército y a mover las fichas adecuadas para la modernización del EPL, empezando por la adquisición de equipo militar como aviones de combate rusos Su-35 y sistemas de misiles de defensa aérea S-400.

