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Verano
Cambia por la noche

Ni 20 grados ni 26: esta es la temperatura ideal del aire acondicionado para que consuma menos y refresque igual la casa

Hay que evitar una diferencia significativa entre el aire interior y el exterior

Un salón con aire acondicionado.
Un salón con aire acondicionado.PEXELS
Actualizado

Las altas temperaturas del verano obligan a buscar maneras de refrescarse en el hogar. Más allá de los ventiladores, mucha gente recurre al aire acondicionado, pero siempre suele surgir la duda de a qué temperatura ponerlo para combatir el calor y, además, evitar un consumo energético excesivo que notaremos cuando llegue la factura eléctrica a final de mes.

En este sentido, dar con los grados adecuados es fundamental, ya que hasta un 20% de los cuadros catarrales, laringitis, faringitis o procesos bronquíticos se producen en verano por usar de una forma inadecuada el aire acondicionado, por lo que conviene acertar.

Un estudio del Instituto para la Diversificación del Ahorro y la Energía ha dado con la temperatura óptima del aire acondicionado. Debe estar entre los 23 y los 25 grados de temperatura dentro del hogar, siempre y cuando no estemos haciendo ninguna actividad deportiva.

En un rango similar se pronuncia la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica: entre 22 y 24 grados durante el día y uno o dos más, esto es 23 y 25 grados, por la noche. Por debajo de estos rangos, el aire acondicionado va a consumir mucho más y va a aumentar también el riesgo de que nos pongamos malos, ya que acumulan polvo y gérmenes en los filtros y quitan humedad en el ambiente.

Por encima de esa horquilla, seguramente no cambie demasiado la temperatura en el hogar y no sintamos que nos estamos refrescando.

¿Lo dejamos encendido siempre?

Un error habitual a la hora de hacer uso del aire acondicionado es ponerlo a una temperatura baja desde el principio y cuando se ha refrescado la estancia, se quita. Sin embargo, estar encendiendo y apagando no es una buena idea y el consumo energético va a ser mayor.

Lo ideal es ponerlo desde el principio a una temperatura media, como esos 25 grados, y dejar que mantenga una temperatura estable, lo que va a ser mucho más eficiente para el consumo. Lógicamente, si salimos de casa durante horas habrá que quitarlo, pero si solo nos vamos a ausentar unos minutos, es preferible que continúe su funcionamiento.