Escenificar la unión. Ha sido una de las ideas más repetidas hoy por los sindicatos médicos -la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el sindicato de facultativos de Galicia independientes (O'Mega)- en la rueda convocada en la que han dejado claras dos ideas: la cohesión de los sindicatos médicos tras muchas rencillas internas y que a partir de ahora van a ir a una contra el Estatuto Marco; de hecho, esta misma tarde mantendrán una reunión para establecer un calendario de movilizaciones "más intensas" que previsiblemente comenzarían en febrero.
Sí se mantienen las huelgas convocadas para el 14 y el 15 de enero convocadas por Amyts en Madrid, Metges en Cataluña u O'Mega en Galicia, pertenecientes a Apemyf. CESM y el SMA, que formaban hasta ahora el Comité de Huelga, las convocaron en diciembre y han recalcado que apoyan estas huelgas, aunque no se sumen porque no hay tiempo material. Pero sí han subrayado que a partir de ahora todos estos sindicatos se suman al Comité de Huelga y todas las acciones van a ser coordinadas.
Este pacto, que los sindicatos adelantaron ya a finales de diciembre, era esperado por el colectivo médico y facultativo, según han indicado los representantes de los sindicatos. "El colectivo médico unánimemente ha rechazado el anteproyecto de ley de Estatuto Marco que está intentando sacar adelante el Ministerio de Sanidad y ese rechazo no obedece solamente a su contenido, obedece fundamentalmente a la negativa del Ministerio a darnos voz al colectivo médico frente a la propia Administración y para evitar que ocurra lo que está ocurriendo en estos mismos momentos en el Ministerio de Sanidad, donde se está reuniendo en la mesa del Ámbito de Negociación el Ministerio con los sindicatos generalistas y se están decidiendo las condiciones laborales que afectan al colectivo médico, incluso hasta mucho más, se está decidiendo cómo tiene que ser considerada la profesión médica con respecto a otras profesiones también", se ha lamentado Víctor Pedrera, secretario general de CESM.
Pedrera ha subrayado que "el elemento coordinador y cohesionador" de esta esperada cohesión "ha sido el señor Padilla [el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla], por poner un nombre, o el Gobierno de la ministra Mónica García con su reticencia a atender unas peticiones que el colectivo médico de forma reiterada está haciendo y que yo creo que nadie de todo nuestro colectivo, sea del ámbito sindical, del ámbito colegial, del ámbito científico hasta los propios estudiantes, comparte. Ha sido una necesidad y un clamor".
En ese sentido, Pedrera ha explicado que la última reunión en diciembre del Comité de Huelga (formado hasta ese momento por CESM y el SMA) con Padilla "fue francamente decepcionante". "Vino a decirnos que la Administración no tenía nada que hablar con los médicos, que ellos se limitarían a hablar con el Ámbito de Negociación, que es donde están los sindicatos mayoritarios porque representan a la totalidad de los trabajadores de la sanidad pública".
Miguel Lázaro, presidente de CESM, ha querido destacar que este conflicto "no es solo por los derechos de los médicos y lo que algunos tildan de corporativismo. El modelo de sanidad pública que tenemos es un modelo en franco deterioro, con más agujeros que un queso de Gruyere. El talón de Aquiles de esta sanidad pública está claro: hay un déficit de facultativos especialistas en la sanidad pública. Pensamos que un estatuto propio que reconozca la singularidad del colectivo médico, que reconozca su liderazgo clínico y su responsabilidad legal sería una variable muy importante para conseguir captar y fidelizar médicos", algo que según Lázaro sufren los ciudadanos en forma de listas de espera que afectan a su seguridad y a la calidad asistencial. "Por eso el fin de este estatuto propio es evitar el deterioro de la sanidad pública".
Por su parte, Rafael Ojeda, presidente del SMA, ha dejado sobre la mesa otro mensaje, dirigido a todas las formaciones políticas: "No estamos ante un problema del ministerio, no estamos ante un fracaso o un reto del ministerio, estamos ante un reto al que se enfrenta el Gobierno de nuestro país en su conjunto. En todas las reuniones del Comité de Huelga sistemáticamente se nos ha puesto como excusa que estamos ante un problema que afecta también a Hacienda, a Función Pública, a Trabajo... Es un problema que tiene que afrontar el Gobierno en su conjunto porque estamos ante un problema de Estado, que es la gravísima crisis que vive la sanidad pública. Del mismo modo es un problema que afecta al conjunto de los partidos políticos y al conjunto de los diputados del Parlamento".
Ojeda ha añadido que no pueden seguir asistiendo "a esta escenificación de enfrentamiento partidista que al final se queda en nada, donde se usa el conflicto de la sanidad para el desgaste político de la lucha partidista mezquina del día a día y ningún partido en el fondo asume la responsabilidad que también les corresponde de solucionar este problema".
A este respecto, Xavier Lleonart, secretario general de Metges de Catalunya, ha insistido en que la movilización médica "no es solo contra el Gobierno de España, sino contra todos aquellos políticos que han perpetrado durante todos estos años la situación que vive el colectivo médico y además se ve como forma de trilerismo el hecho de que se van tirando la pelota como si fuera un ping-pong con las dichosas competencias entre Estado y autonomías. Hay que recordar que los gobiernos autonómicos tienen la absoluta competencia para poder regular, por ejemplo, el fin de las guardias de 24 horas. No hay ni un solo gobierno autonómico que no pueda eliminar esas guardias sin que pase absolutamente nada. Cuando se les requiere para ello te dicen que la competencia es del Estado y cuando te vas al Estado te dicen que la competencia es de la autonomía. Ya está bien. La competencia es de todos los políticos".
Según Lleonart, para solucionar este conflicto hace falta voluntad política de todos "y eso implica también a los consejeros de las autonomías que salen muy ufanos en la tele diciendo que esta huelga no va con ellos, también va con ellos. El colectivo médico irá contra todos aquellos políticos que supongan una obstrucción al progreso de las condiciones del colectivo médico". El secretario general de Metges ha subrayado que aunque no tienen ninguna medida consensuada -en cuanto a fechas de movilizaciones-, "no descartamos ninguna medida" y ha recordado que algunas agrupaciones, dentro de la que está Metges, han planteado una iniciativa legislativa popular. "Eso también lo aportaremos y veremos qué viabilidad tiene ahora que podemos contar con una cohesión aún más grande si cabe".
Ángela Hernández, secretaria general de Amyts, ha señalado que los médicos han despertado "y ya nadie va a ser capaz de meter el genio de nuevo en la botella". Se ha referido a las guardias que siguen haciéndose de 24 horas pagadas por debajo de la hora ordinaria y de cómo muchos médicos están colgando la bata por estas condiciones. "Esto ya no lo aceptan los nuevos médicos que llegan, tampoco los pacientes que saben nuestra situación y no la van a aceptar".
Además de poner en valor a los médicos jóvenes que han empujado mucho en estas reclamaciones, ha agregado que las condiciones "en las que las administraciones españolas, tanto autonómicas como a nivel central, nos obligan a ejercer no son ni tolerables ni soportables. Y esto se ha acabado. Tenemos como sociedad que hacer un nuevo contrato, hacer unas reformas que son absolutamente necesarias y no se van a afrontar solamente por los políticos autonómicos o los políticos a nivel central si no les obligamos, porque ya les va bien tener el kilo de médico a precio de ganga, es lo que les conviene a unos y a otros. Lo vamos a tener que hacer entre los médicos y facultativos y entre los pacientes".


